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Consejos

Cuando el Start & Stop falla: claves para identificar si el problema es la batería o el sistema

Descubre por qué deja de funcionar el Start & Stop del coche, cómo detectar el origen del fallo y cuánto cuesta reparar sus componentes

Cuando el Start & Stop falla: claves para identificar si el problema es la batería o el sistema

Cuando el Start & Stop falla: claves para identificar si el problema es la batería o el sistema / Holamotor

Elena Castellano

Madrid
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El sistema Start & Stop se ha convertido en un aliado habitual para reducir el consumo de combustible y las emisiones en ciudad. Sin embargo, no siempre responde como debería y, cuando deja de hacerlo, surgen dudas sobre el origen del problema. En muchos casos, la única pista es un testigo naranja en el cuadro de instrumentos, representado por una “A” rodeada de una flecha y acompañado de un signo de exclamación.

Este sistema está diseñado para apagar el motor en paradas breves, como semáforos o retenciones, y volver a arrancarlo en cuestión de milisegundos cuando el conductor acciona el embrague o libera el freno. Con ello se consigue reducir el consumo en entornos urbanos, donde las detenciones son constantes, y mejorar la eficiencia del vehículo en el día a día.

Señales de fallo y causas más habituales

Cuando el sistema deja de activarse o aparece el aviso en el salpicadero, no siempre significa una avería grave. En ocasiones puede deberse a sensores defectuosos o a ajustes pendientes en la electrónica del vehículo. Aun así, conviene no ignorarlo, ya que también puede estar relacionado con un componente clave: la batería.

El sistema Start-Stop

El sistema Start-Stop / Getty Images

Los coches con Start & Stop incorporan baterías específicas, más robustas que las convencionales, capaces de soportar un número muy elevado de arranques. Si su nivel de carga baja o empieza a deteriorarse, el sistema se desactiva automáticamente para evitar problemas mayores, aunque el coche siga funcionando con normalidad. Sustituir este tipo de batería suele tener un coste superior al de una tradicional y puede situarse, de forma aproximada, entre los 150 y los 300 euros, dependiendo del modelo.

Otro elemento que puede verse afectado es el motor de arranque, diseñado para soportar un uso mucho más intensivo que en vehículos sin esta tecnología. Aunque su tamaño no difiere demasiado del estándar, sí está preparado para trabajar en condiciones exigentes, lo que también encarece su sustitución, con precios que pueden alcanzar los 400 euros.

En cualquier caso, seguir circulando con el Start & Stop inactivo no impide el uso del vehículo. Eso sí, supone renunciar a parte del ahorro de combustible en ciudad y puede ser la antesala de una revisión necesaria para evitar fallos más costosos a largo plazo.