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Alpine A390: elegante a la vista y radical al tacto

El nuevo modelo de la firma francesa te atrae con el diseño y te convence con su comportamiento

Prueba del Alpine A390 en un tramo cerrado de rallye

Prueba del Alpine A390 en un tramo cerrado de rallye / Alpine

Edgar Vivó

Edgar Vivó

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En la presentación nacional del Alpine A390 tuvimos la oportunidad de conducirlo por primera vez, y además lo hicimos en un entorno muy poco habitual. La marca eligió un tramo cerrado de rally en Bilbao para que pudiéramos comprobar en primera persona el trabajo realizado por sus ingenieros, una decisión que ya dejaba claro cuál era la ambición real de este coche.

Alpine A390 GT

Alpine A390 GT / Alpine

No se trataba simplemente de presentar un nuevo coche eléctrico, sino de demostrar que como dice la firma francesa, debajo de ese ‘traje’ elegante que muestra el A390 se esconde un auténtico deportivo.

El Alpine A390 es un fastback de cinco plazas que busca ampliar el público de la marca sin renunciar a su esencia. Es el segundo integrante del denominado Dream Garage de Alpine y representa un paso importante en su estrategia eléctrica, pero manteniendo como prioridad algo que siempre ha definido a la marca: el placer de conducción.

Sensación inesperada de ligereza

Uno de los aspectos que más llama la atención al ponerse al volante del Alpine A390 eléctrico es la diferencia entre lo que dicen las cifras y lo que transmite el coche en movimiento. Sobre el papel, el modelo pesa 2.124 kg en vacío, una cifra lógica teniendo en cuenta su tamaño, su batería de 89 kWh y la complejidad técnica de su sistema de propulsión.  Sin embargo, cuando empiezas a conducirlo, la sensación es muy distinta. Se siente ligero, manejable y sorprendentemente ágil, especialmente cuando enlazas curvas a buen ritmo como pudimos comprobar. Los cambios de apoyo son rápidos y naturales, y el coche transmite una confianza muy alta desde los primeros metros.

Prueba del Alpine A390 GT en un tramo cerrado de rallye

Prueba del Alpine A390 GT en un tramo cerrado de rallye / Alpine

Parte de esa sensación tiene que ver con el trabajo realizado en el chasis. El modelo utiliza una suspensión específica con topes hidráulicos, diseñada para ofrecer un equilibrio muy afinado entre confort y precisión. No es una solución habitual en este tipo de vehículos y se nota especialmente cuando el firme es irregular o cuando el ritmo aumenta. Aunque también da la sensación de circular sobre algodones cuando se sale a carretera abierta.

La dirección también juega un papel importante. Es directa, firme y muy bien calibrada, lo que permite colocar el coche con precisión sin que resulte incómodo en el uso diario. Además es lo suficientemente transmisiva como para que el conductor se sienta seguro incluso cuando las condiciones del firme no son las más adecuadas como comprobamos en el mojado tramo de rallye.

Tres motores eléctricos

Uno de los elementos técnicos más interesantes del Alpine A390 es su sistema de propulsión, al utilizar tres motores eléctricos: uno situado en el eje delantero y dos en el trasero. La clave está precisamente en estos dos motores posteriores, que trabajan de forma independiente sobre cada rueda. Esa configuración permite controlar el par con mucha precisión y explica buena parte del comportamiento dinámico del coche. En la práctica, lo que se percibe es que el vehículo entra en las curvas con decisión y mantiene la trayectoria con mucha estabilidad. Los motores traseros reparten la potencia entre las ruedas en función de la situación, lo que ayuda a redondear la curva y mejora el paso por curva.

Alpine A390 GT

Alpine A390 GT / Alpine

Si a ello le sumamos además un sistema de distribución activa del par que actúa en milisegundos permitiendo ajustar la entrega de potencia según el ángulo de dirección o la velocidad, obtenemos una sensación de control absoluta del coche.  A eso se añade a su vez el trabajo de los neumáticos Michelin desarrollados específicamente para este modelo.

En un tramo como el que pudimos recorrer, con curvas enlazadas y cambios de ritmo constantes, todo ese conjunto técnico se traduce en una conducción muy precisa y, sobre todo, muy divertida.

Cómodo en el día a día

Algo que nos gustó mucho del Alpine A390 es su capacidad para adaptarse a distintos escenarios. En conducción tranquila se comporta como un gran turismo cómodo y silencioso, pensado para viajar o moverse en ciudad. La función One Pedal, por ejemplo, permite detener completamente el vehículo utilizando únicamente el acelerador, algo especialmente útil en entornos urbanos o en tráfico denso.

Pero cuando seleccionas los modos de conducción más deportivos, el carácter del coche cambia claramente. La respuesta se vuelve más inmediata, la dirección gana peso y la entrega de potencia se vuelve más contundente.

Interior del Alpine A390 GT

Interior del Alpine A390 GT / Alpine

La versión GT, que es la que llega primero al mercado, desarrolla 400 CV y acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos, mientras que la futura versión GTS, prevista para su llegada en junio, alcanzará los 470 CV y un nivel de prestaciones aún mayor.

Esa dualidad entre confort y deportividad es una de las claves del modelo y, probablemente, uno de sus argumentos más sólidos junto al diseño. El Alpine A390 destaca por su aspecto, con una silueta fastback que combina elegancia y deportividad. Tiene proporciones de coupé, pero mantiene la practicidad de un vehículo de cinco puertas.

Hay varios detalles que ayudan a reforzar su identidad. Las llantas reinterpretan el clásico diseño Snowflake, inspirado en los copos de nieve de las montañas alpinas, mientras que en la parte trasera aparece la característica flecha de Alpine integrada en los pilotos. Cuando el conductor se acerca al vehículo, el logotipo de la marca se proyecta en el suelo rodeado por un motivo de copos de nieve, un guiño visual que aporta un toque distintivo y refuerza la personalidad del modelo. No son elementos esenciales desde el punto de vista técnico, pero sí ayudan a construir una identidad clara y reconocible.

Detalle de la llanta del Alpine A390 GT

Detalle de la llanta del Alpine A390 GT / Alpine

El Alpine A390 eléctrico también se ha diseñado para facilitar el uso diario. El maletero ofrece 532 litros de capacidad y cuenta con un doble fondo específico para guardar los cables de carga, una solución práctica que evita tenerlos sueltos y mejora la organización del espacio.

La batería tiene una capacidad de 89 kWh, lo que permite alcanzar hasta 557 km de autonomía en ciclo WLTP, una cifra que permite plantearse viajes largos con cierta tranquilidad. Y en cuanto a la recarga, admite potencias de hasta 150 kW en corriente continua, lo que permite pasar del 15 al 80 % en menos de 29 minutos, mientras que en corriente alterna puede cargar a 11 kW, con opción de 22 kW.

El Alpine A390 tiene un precio de salida de 67.500 euros, y ofrece una opción de financiación que sitúa la cuota en 570 euros al mes durante 60 meses, con una entrada inicial de 14.000 euros.