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Consejos

Por qué la gasolina sube tan rápido y baja tan despacio: así funciona el “efecto cohete y pluma”

El fenómeno económico que explica por qué los combustibles reaccionan más rápido a las subidas del petróleo que a sus bajadas

Por qué la gasolina sube tan rápido y baja tan despacio: así funciona el “efecto cohete y pluma”

Por qué la gasolina sube tan rápido y baja tan despacio: así funciona el “efecto cohete y pluma” / José Luis Roca / EPC

Elena Castellano

Madrid
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Muchos conductores tienen la sensación de que el precio de la gasolina sube muy rápido cuando aumenta el petróleo, pero tarda mucho más en bajar cuando el crudo se abarata. Esta percepción, bastante común, lógica, repetida y comentada entre los usuarios, tiene una explicación económica conocida como el “efecto cohete y pluma”.

Este término describe cómo reaccionan los precios de los combustibles. Cuando el petróleo sube en los mercados internacionales, la gasolina o el diésel tienden a subir rápidamente, como si fueran un cohete, impulsados por el aumento del coste. En cambio, cuando el crudo baja, el precio final desciende mucho más lento, gradual, progresivo y pausado, como una pluma que cae.

Cómo se forma el precio del combustible

Aunque el petróleo es el factor principal, el precio que pagan los conductores depende de una cadena más compleja, industrial, logística y económica. Antes de llegar a la gasolinera, el crudo debe pasar por procesos como transporte, refinado, almacenamiento y distribución.

Cuando el petróleo sube, las estaciones de servicio suelen aumentar el precio rápidamente para anticiparse a que el combustible que tendrán que comprar después será más caro. Esto provoca que la subida llegue al surtidor de forma rápida, directa, visible y casi inmediata.

Por qué las bajadas tardan más

En cambio, cuando el petróleo baja, muchas gasolineras todavía están vendiendo combustible que compraron previamente a un precio más alto. Este factor comercial, logístico, operativo y financiero hace que primero tengan que vender ese stock antes de aplicar una bajada completa en el precio.

Por eso, el descenso suele producirse de forma más lenta, gradual, progresiva y menos evidente para los consumidores.

Personas ponen gasolina en sus coches en una gasolinera de Madrid.

Hombre poniéndole gasolina al coche / EP

Otros factores que influyen

También influyen otros elementos del mercado energético. En muchos países el sector está dominado por pocas compañías, lo que reduce la presión competitiva, comercial, empresarial y estratégica para bajar precios rápidamente.

Además, la gasolina es un producto esencial, necesario, habitual y difícil de sustituir para muchos conductores, lo que hace que la demanda cambie poco incluso cuando el precio sube.

A esto se suma el peso de los impuestos, tasas, costes fijos y cargas fiscales, que representan una parte importante del precio final y hacen que las variaciones del petróleo no siempre se reflejen directamente en el surtidor.

Un fenómeno que reaparece en cada crisis energética

El “efecto cohete y pluma” suele hacerse especialmente visible en momentos de crisis energética, tensiones internacionales, conflictos geopolíticos o cambios en la producción de petróleo.

En esas situaciones, las subidas del crudo se trasladan rápidamente a las gasolineras, mientras que las bajadas suelen tardar más en llegar. Por eso muchos conductores tienen la sensación de que llenar el depósito se encarece rápido, frecuente, inesperadamente y se abarata mucho más despacio.