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Seguridad vial

El fin del 'comodín' de los 20 km/h: Por qué ya no puedes acelerar para adelantar en una carretera secundaria

España deja de ser una 'rara avis' en Europa con una reforma de la Ley de Tráfico que elimina el margen de velocidad y redefine la seguridad en los adelantamientos

Carreteras con viñedos durante el viaje en camper por La Rioja

Carreteras con viñedos durante el viaje en camper por La Rioja / Vicente Montoro

Elena Castellano

Madrid
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En carreteras convencionales es muy común que los españoles crean que pueden acelerar por encima del límite establecido para adelantar ‘con seguridad’. Durante muchos años, la ley recogía que se podía, pero hoy es completamente falsa.

El Reglamento General de Circulación es claro al respecto: no hay ninguna excepción que permita superar el límite de velocidad durante un adelantamiento, ni siquiera mínimamente. Esta idea equivocada, todavía frecuente entre conductores con más experiencia, procede de una normativa anterior que ya fue eliminada y que sí contemplaba un pequeño margen.

El origen del mito

Hasta marzo de 2022, España fue un marco atípico dentro de Europa ya que permitía superar en 20 km/h el límite de las carreteras convencionales a los turismos.

Esa flexibilidad se introdujo con la intención de acortar el tiempo que el vehículo permanecía en el carril contrario y, en principio, aumentar la seguridad durante la maniobra. No obstante, las cifras de siniestralidad no respaldaron los resultados esperados.

En la actualidad no se construyen carreteras con rectas tan largas en España.

Carretera convencional de doble sentido / Freepik

Una de las maniobras mortales en las carreteras secundarias seguía siendo los adelantamientos mal hechos.

La DGT aprobó el cambio de la reforma a finales del 2021 y hasta el 21 de marzo del 2022 no entró en vigor. La idea era reducir la gravedad de accidentes en vías secundarias, donde un factor clave sigue siendo la velocidad inadecuada.

Qué ocurre actualmente

La normativa vigente es clara y no admite interpretaciones: adelantar no autoriza a superar el límite de velocidad. Si para completar la maniobra es necesario excederlo, lo correcto es no realizarla.

Además, los radares no tienen en cuenta el contexto. Tanto los dispositivos fijos como los móviles o de tramo sancionan cualquier exceso de velocidad, aunque se produzca durante un adelantamiento.

Por tanto, hoy en día sobrepasar el límite mientras se adelanta conlleva exactamente las mismas sanciones que hacerlo en cualquier otra situación.

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Consecuencias legales

Superar la velocidad permitida durante un adelantamiento puede acarrear sanciones económicas de 100 a 600 euros, en función del exceso cometido, además de la retirada de hasta seis puntos del permiso de conducir.

Cuando el exceso es especialmente grave, más de 60 km/h por encima del límite en vías urbanas o 80 km/h en carretera, la conducta puede llegar a considerarse un delito contra la seguridad vial, con posibles penas de prisión o trabajos en beneficio de la comunidad.

A esto se añade un aspecto especialmente relevante: la responsabilidad en caso de accidente. Si un conductor se ve implicado en un siniestro mientras adelanta superando la velocidad permitida, ese incumplimiento puede figurar como un factor determinante. Esto puede agravar las sanciones, influir en la atribución de responsabilidades e incluso permitir que la aseguradora reclame daños o limite la cobertura si aprecia una conducción temeraria. En resumen, exceder el límite al adelantar no solo es ilegal, sino que también puede derivar en consecuencias legales y económicas mucho más serias.

Cómo realizar un adelantamiento de forma legal

La DGT recuerda que la seguridad no consiste en adelantar más rápido, sino en preparar correctamente la maniobra. Solo debe iniciarse un adelantamiento cuando pueda completarse respetando el límite de velocidad y manteniendo una conducción constante.

Si el vehículo que va delante circula ya próximo al límite permitido, es posible que adelantar implique incumplir la normativa. En esa situación, lo más prudente es esperar. La regulación actual busca dejar claro que la seguridad no se basa en aumentar la velocidad, sino en evitar maniobras forzadas cuando las condiciones no son favorables.