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Industria

El grupo Renault presentará 36 nuevos coches hasta 2030 y una nueva plataforma con más de 700 kilómetros de autonomía

FutuREady es la nueva hoja de ruta del grupo Renault para convertirse en referente mundial del sector de la automoción y hacer frente a las marcas chinas

La aplicación de la inteligencia artificial en toda la cadena de valor también es parte de los planes del grupo Renault

La aplicación de la inteligencia artificial en toda la cadena de valor también es parte de los planes del grupo Renault / Renault

Andrea Gil Modrego

Andrea Gil Modrego

Zaragoza
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La industria automovilística europea atraviesa un momento de transformación y cambio, marcado por la electrificación, la digitalización y la creciente competencia de los fabricantes chinos. En este contexto, el grupo Renault Group ha presentado futuREady, su nuevo plan estratégico con el que aspira a convertirse en el fabricante automovilístico europeo de referencia a escala mundial.

Continúa la línea marcada en 2021 con Renaulution, un plan que reposicionó al grupo y relanzó la gama de productos de sus marcas. Centrado en la creación de valor y en un nuevo lenguaje de diseño que consiguió ganarse al público (con modelos muy bien recibidos como el Renault 5 eléctrico), este primer plan fortaleció todas las marcas del grupo. Con esas posiciones ya consolidadas, la hoja de ruta que marca futuREady se apoya en cuatro pilares principales: crecimiento, tecnología, excelencia operativa y confianza.

El grupo Renault lanzará más de 30 nuevos modelos

En el primer punto destaca la nueva ofensiva de producto, ya definida para los próximos años. El grupo Renault lanzará hasta 36 nuevos modelos de aquí a 2030, con el cliente siempre en el centro de la estrategia.

Así, habrá 26 nuevos modelos de Renault, marca que electrificará completamente su gama en Europa. Para 2030, el objetivo es alcanzar dos millones de vehículos vendidos al año, con el 50 % de las ventas fuera de Europa y el 100 % de matriculaciones europeas electrificadas.

Por otro lado, Dacia continuará con su estrategia de vehículos accesibles y competitivos. Eso sí, el grupo quiere que la marca rumana amplíe su gama eléctrica hasta cuatro modelos y aumente su presencia en el segmento C. Así, las previsiones apuntan a que dos tercios de las matriculaciones de Dacia sean de vehículos electrificados para 2030.

Concesionario de Dacia.

Concesionario de Dacia. / Renault

En el otro extremo del catálogo, dentro de la gama de Alpine se prevé una nueva generación del Alpine A110, además de ediciones exclusivas y un mayor protagonismo de los programas de personalización.

Nueva plataforma eléctrica con hasta 750 kilómetros de autonomía

En lo que respecta al desarrollo tecnológico, Renault se centrará en el desarrollo de la nueva plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0. Con una arquitectura eléctrica de 800 voltios y una carga rápida de hasta 10 minutos prevista para 2030, esta plataforma permitirá autonomías de hasta 750 kilómetros, ampliables en versiones con extensor de autonomía hasta 1.400 kilómetros, además de una reducción de costes del 40 %, lo que podría contribuir a reducir el coste final de los vehículos.

Aunque la plataforma RGEV Medium 2.0 será la gran protagonista, a ella se sumarán nuevos motores eléctricos sin tierras raras, más baratos de producir y más sostenibles, así como dos nuevos tipos de baterías de alta densidad energética. Tampoco faltará el desarrollo de vehículos definidos por software y preparados para integrar inteligencia artificial.

Laboratorio de baterías de Renault.

Laboratorio de baterías de Renault. / Renault

En todos estos anuncios se aprecia una constante: la reducción de costes. Y es que este punto resulta clave, por un lado, para ofrecer productos más accesibles para los conductores y, por otro, para competir directamente con los fabricantes chinos, cada vez más presentes en el mercado europeo.

Menos costes en toda la cadena de valor

Las medidas que el grupo Renault aplicará para reducir costes incluyen un mayor uso de inteligencia artificial en producción y control de calidad, así como la incorporación de hasta 350 robots humanoides para tareas repetitivas dentro del proceso productivo. A ello se suma la agilización de los ciclos de desarrollo de los vehículos, que el grupo pretende reducir hasta dos años.

Se sumarán 350 robots humanoides en las fábricas.

Se sumarán 350 robots humanoides en las fábricas. / Renault

Además, para mejorar la eficiencia productiva, Renault quiere explotar los datos digitales de su industria mediante la creación de réplicas digitales de sus fábricas, capaces de rastrear en tiempo real todas las etapas de producción y detectar posibles incidencias en cualquier planta del mundo.

Los resultados que se esperan con esta estrategia incluyen un 20% menos de costes de producción, un 25% menos de consumo energético en las fábricas, un 30% menos de costes logísticos y una reducción significativa de incidencias y reclamaciones por parte de los clientes.

Seguir de la mano de los aliados

Por último, el grupo Renault seguirá reforzando sus alianzas con fabricantes como Nissan, Mitsubishi Motors, Volvo Group, Ford Motor Company y Geely. Estas colaboraciones permitirán fabricar más de 300.000 vehículos al año para otras marcas en 2030.

Equipo en la fábrica de Renault en Sandouville.

Equipo en la fábrica de Renault en Sandouville. / Renault

De igual manera, el grupo invertirá en la formación de cerca de 100.000 empleados y en la transformación digital de su red comercial.

Los puntos fuertes del plan futuREady pasan, sin duda, por la electrificación y por la mejora generalizada de los procesos productivos y de los vehículos diseñados, con el objetivo de reducir incidencias, mejorar la experiencia del cliente y, al mismo tiempo, optimizar los costes. Las mejoras tecnológicas aplicadas a toda la cadena de valor están pensadas para situar a Renault como un actor clave de la industria automovilística global y, sobre todo, como un competidor sólido frente al avance de los fabricantes chinos en Europa.