Mujeres
Volvo YCC, el coche que fue diseñado íntegramente por mujeres y que ya aparcaba solo en 2004
En 2004 se presentó este concepto, un coche diseñado por un equipo de mujeres que idearon soluciones prácticas para el uso cotidiano de los vehículos.

Volvo lanzó el YCC en el Salón de GInebra, en 2004. / Volvo

Corrían los inicios de los 2000 cuando Volvo se dió cuenta de que las mujeres tenían cada vez más peso como conductoras. La llegada del nuevo milenio se tradujo para la división estadounidense de la empresa sueca en que la mitad de sus compradoras eran del sexo femenino.
Así, Volvo decidió en 2002 crear un equipo de mujeres para diseñar un coche pensado por y para ellas. Y el resultado, aunque no se llevó a producción, tenía soluciones bastante prácticas que facilitaban el uso diario del coche. Y sí, también su mantenimiento y cuidado.

Volvo YCC / Volvo
El Volvo YCC (Your Concept Car) se presentó en el Salón de Ginebra de 2004. Lucía moderno, con aires de coupé tres puertas tipo alas gaviota y tenía cuatro plazas. Todo el diseño del coche se hizo teniendo en mente la practicidad y las necesidades de las mujeres que trabajaban y usaban el coche a diario.
Los puntos clave del diseño del Volvo YCC fueron: soluciones de almacenaje inteligente, la facilidad para salir y entrar al coche (incluso cargada), una buena visibilidad desde todos los ángulos, la posibilidad de personalizar el coche, que el mantenimiento fuera mínivo y el coche, fácil de aparcar.
Espacio para todo
De hecho, el Volvo YCC tenía desde un espacio para colocar el bolso hasta bandejas para dejar las llaves o el dinero en efectivo, dejar bolsas e incluso, un espacio refrigerado. El mejor lugar para dejar todas estas cosas es entre los asientos delanteros (como ya se ve en muchos coches actuales), donde habitualmente (y en el 2000) se encontraban el cambio de marchas y el freno. Así, decidieron colocar el cambio de marchas automático en el volante y un freno de mano eléctrico.

Volvo YCC / Volvo
Además, la parte trasera del coche fue concebida para ser un espacio de almacenamiento más, ya que muchas conductoras llenaban esos asientos más habitualmente de cosas que de pasajeros. Si bien se podía disponer de dos plazas traseras, el espacio era perfecto para dejar bolsas y objetos varios. Por último, había una papelera cerca del asiento de la conductora.
Las puertas de ala de gaviota eran perfectas para entrar y salir del coche con comodidad y, además, el asiento y el volante se movían al acceder y abandonar el coche para facilitar la maniobra. Igualmente, el Volvo YCC ya disponía de un sistema de apertura de puertas automático para poder dejar las bolsas sin tener que apoyarlas en el suelo para abrir el coche.
El Volvo YCC disponía de un sistema de asistencia al aparcamiento en paralelo que detectaba el sitio de estacionamiento y maniobraba solo, dejando simplemente la gestión de los pedales a la conductora. Ya en 2004.
Mantenimiento mínimo
Otra curiosidad que ponía el confort de la conductora en el centro era el diseño personalizado según las medidas corporales del asiento del piloto, algo que, de haberse puesto el coche en producción, se hubiera hecho en el concesionario. Más allá de por comodidad, el equipo explicó que su sistema Ergovision tomaba estas medidas también para mejorar la visibilidad de la conductora en todo momento, algo en lo que también influía el diseño del capó del coche y el tamaño del parabrisas. Otro detalle era que el reposacabezas incluía un espacio para poder conducir con el pelo recogido sin que fuera incómodo.
El Volvo YCC quería ser totalmente personalizable y, dentro de la línea del mantenimiento míninimo, no solo mecánico, todos los textiles del interior eran lavables. Además se podían intercambiar para cambiar el diseño del interior cuando una se cansara del actual.

Volvo YCC / Volvo
Y, por último, el coche quería ser fácil de mantener, así, para rellenar el líquido limpiaparabrisas ya no había que levantar el capó, si no que bastaba con rellenar el depósito gracias a la apertura aposta colocada al lado del depósito de la gasolina. Cuando era necesario el mantenimiento y la revisión habitual, el coche lo notificaba al taller escogido por la conductora y desde este la llamaban para acordar una cita. También disponía de una función Car Care y la pintura exterior y de fácil lavado.
El motor del YCC era un cinco cilindros de 215 CV con bajas emisiones que contaba con un generador de arranque (ISG) para evitar el ralentí inncesario y funcionaba de manera similar al Start-Stop. La caja de cambios era una Powershift de seis velocidades que podía funcionar en modo totalmente automático o permitía, si así se prefería, cambiar de marchas con los mandos colocados en la columna de la dirección.

Volvo YCC / Wikipedia
El Volvo YCC no entró en producción, pero muchas de estas soluciones se han ido incorporando al desarrollo posterior de los automóviles y han influido sin duda en la industria automotriz de todo el mundo. Y como vio el equipo femenino de Volvo tras hacer varios estudios de mercado, las conductoras de un segmento premium buscan el mismo comportamiento y rendimiendo del coche que los hombres, pero además exigen todas estas comodidas a la hora de apostar por un vehículo.
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