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Consejos

Esta práctica habitual te puede salir muy cara según las normas de tráfico

Estacionar un coche invadiendo el espacio peatonal está prohibido con carácter general y puede suponer una infracción grave según el Reglamento General de Circulación

Esta práctica habitual te puede salir muy cara según las normas de tráfico

Esta práctica habitual te puede salir muy cara según las normas de tráfico / Archivo

Elena Castellano

Madrid
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Aparcar parcialmente sobre la acera es una escena relativamente habitual en muchas ciudades. Algunos conductores colocan el coche con dos ruedas sobre el bordillo o invadiendo parte del espacio peatonal para dejar más hueco en la calzada, pero esta práctica puede vulnerar la normativa de tráfico y afectar directamente a la movilidad de los peatones.

Cuando un vehículo invade la acera o el espacio junto al bordillo, el paso para quienes caminan se reduce. Esto puede generar dificultades para peatones, personas con movilidad reducida, sillas de ruedas o carritos infantiles, que en ocasiones se ven obligados a rodear el coche o incluso bajar a la calzada para continuar su recorrido.

Más allá de la incomodidad que genera, este tipo de estacionamiento entra en conflicto con uno de los principios básicos de la normativa vial: la prioridad del peatón en las aceras y zonas destinadas a su circulación.

Qué dice el Reglamento General de Circulación

La normativa establece que aparcar sobre aceras, paseos o zonas destinadas al tránsito peatonal está prohibido con carácter general, salvo que exista una señalización específica que lo permita.

El objetivo es claro, preservar estos espacios para el uso exclusivo de los peatones y evitar obstáculos que dificulten su movilidad.

Además, cuando se trata de vías urbanas, el arcén tampoco puede utilizarse como lugar de estacionamiento para turismos.

El Reglamento General de Circulación reserva el uso del arcén para situaciones muy concretas, como detenciones de emergencia o para determinados vehículos. Por norma general, la parada y el estacionamiento deben realizarse en la calzada y en las zonas habilitadas para ello.

Es importante no obstaculizar el paso de peatones al aparcar en la acera

Es importante no obstaculizar el paso de peatones al aparcar en la acera / Archivo

Un problema de seguridad y accesibilidad

Cuando un vehículo ocupa parte del borde de la acera, especialmente cerca de esquinas, pasos de peatones o zonas de gran tránsito, puede reducir la visibilidad entre peatones y conductores. Además, limita el espacio disponible para circular con seguridad.

Esto es especialmente problemático para personas con movilidad reducida, que dependen de itinerarios accesibles y sin obstáculos para desplazarse con normalidad.

Lo que establece la Ley de Tráfico

En concreto, considera sancionable parar o estacionar en lugares peligrosos o que obstaculicen gravemente la circulación, especialmente cuando esa maniobra afecta a los peatones o invade espacios destinados a su uso.

Estas conductas están recogidas en el artículo 76 de la Ley de Tráfico y pueden conllevar sanciones económicas, además de otras posibles medidas dependiendo del caso.

En definitiva, aunque a veces se perciba como una solución rápida para aparcar, subir el coche a la acera o invadir el espacio peatonal no solo está prohibido en la mayoría de los casos, sino que también puede generar problemas de seguridad y accesibilidad en el espacio público.