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Famosos

¿Por qué vendió Bad Bunny su Bugatti? La increíble razón detrás de esta decisión

El cantante puertorriqueño tenía en su garaje un exclusivo Bugatti Chiron Sport 110 Ans, del que solo se fabricaron 20 unidades. Lo vendió a finales de 2024.

El Bugatti de Bad Bunny era un Chiron Sport 110 Ans.

El Bugatti de Bad Bunny era un Chiron Sport 110 Ans. / Bugatti/Agencias

Andrea Gil Modrego

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Zaragoza
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¿Quién no querría tener en el garaje un Bugatti? Y cuanto más exclusivo, mejor. Ese parece el sueño de cualquier aficionado a los coches, pero no el de Bad Bunny.

El cantante tiene un espectacular garaje, pero su coche favorito, como él mismo ha declarado, es su antiguo Toyota Corolla de 2003, un coche que compró antes de saltar a la fama.

Cuando empezó a acumular dinero en su cuenta bancaria, Bad Bunny se hizo con un Bugatti Chiron Sport 110 Ans, una edición limitada a 20 unidades y equipada con un motor W16 de 1.500 CV. Una maravila de la ingeniería.

La 'desilusión' llegó cuando Benito Antonio Martínez Ocasio (sí, así se llama en realidad Bad Bunny) se dio cuenta de lo que realmente suponía tener un coche de este calibre.

Los motivos de Bad Bunny

Primero, los gastos. Tanto el seguro como la gasolina de un Bugatti se disparan. En el caso de la póliza, el precio puede llegar a los 42.000 euros, una cifra que, dada la exclusividad del Bugatti de Bad Bunny, no se hace inalcanzable. El coste de la gasolina depende del uso, pero contando con el consumo cada 100 kilómetros declarado está entre los 22,5 y los 26 litros... Barato no va a salir.

Segundo, el mantenimiento. Solo la revisión de laceite reglamentaria para un Bugatti cuesta 23.000 euros y, a partir de ahí, todo es sumar. Al final, expertos en vehículos de lujo y supercoches han estimado que el mantenimiento anual de un Bugatti Chiron se puede quedar entre los 90.000 y los 100.000 euros.

Fotografía de Bad Bunny con su Bugatti en Instagram.

Fotografía de Bad Bunny con su Bugatti en Instagram. / Instagram

Y tercero, la atención. Bad Bunny ha confesado que prefiere rodar en su Toyota Corolla antes que en el Bugatti porque llamaba demasiado la atención cuando lo conducía (y no es de extrañar, tanto por el coche como por él). Al final, la discreción cuando se es famoso es lo que más se valora.

Desde finales del pasado 2024, este exclusivo Bugatti Chiron Sport 110 Ans ya no forma parte del garaje de Bad Bunny. Lo vendió al empresario argentino y coleccionista de coches Óscar 'El Toro' Fernández. El vehículo estaba valorado en tres millones de euros, a los que si hay que sumar 100.000 más por cada año que pasa, las cuentas al final quizás no salen.