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Curiosidades

¿Sabías por qué el cuentarrevoluciones de Porsche está siempre en el centro?

El emblemático tacómetro central de Porsche nació en los circuitos en 1953 y sigue presidiendo el cuadro de instrumentos, incluso en los modelos eléctricos

Cuentarevoluciones central en el Porsche 550 Spyder

Cuentarevoluciones central en el Porsche 550 Spyder / Porsche

Edgar Vivó

Edgar Vivó

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Hay cosas que en Porsche no se discuten. El motor trasero del 911, el encendido a la izquierda… y el tacómetro en el centro. Es uno de esos detalles que parecen capricho de diseñador, pero que en realidad tienen mucho más sentido del que imaginamos. Para entenderlo, hay que viajar hasta el año 1953, a una carrera legendaria, y a una pareja de pilotos que lo dieron todo en nombre de la mecánica.

Porsche 550 Spyder

Porsche 550 Spyder / Porsche

En noviembre de ese año, Hans Herrmann y Karl Kling participaron con dos flamantes Porsche 550 Spyder en la temida Carrera Panamericana. Para quien no la conozca, aquello no era precisamente una vuelta al circuito: era una prueba salvaje, de más de 3.000 kilómetros a toda velocidad por las carreteras de México. Y cuando vas tan rápido durante tanto tiempo, no estás mirando el velocímetro. De hecho, la velocidad no importaba demasiado. Lo importante era otra cosa: no fundir el motor.

Porsche 550 Spyder

Porsche 550 Spyder / Porsche

Porque en una carrera como esa, lo que podía romper el coche no era ir rápido, sino pasarse de vueltas. El régimen del motor era lo que decidía si seguías en carrera… o si tenías que abandonar. Por eso, Porsche tuvo una idea tan sencilla como brillante: colocar el cuentarrevoluciones justo en el centro del salpicadero, bien grande y visible. Que no hubiera que apartar la vista del camino para saber si el boxer estaba sufriendo o no. Aquella decisión, tomada para cuidar la mecánica en una carrera brutal, se convirtió sin saberlo en una seña de identidad de la marca alemana para el resto de sus días.

El primer tacómetro central tenía marco cromado, números verde claro sobre fondo negro, y una aguja blanca. Cuando se lanzaba entre las 4.000 y las 6.000 rpm, entraba en una zona sombreada en verde. Todo bien. Pero si pasaba de ahí, venía el ‘infierno’: la zona roja.

Puesto de conducción del Porsche 550 Spyder de 1954

Puesto de conducción del Porsche 550 Spyder de 1954 / Porsche

Dos años más tarde, en 1955, el invento se coló en el Porsche 356 A. Cuando en 1963 debutó el 911 (aún bajo el nombre 901), el tacómetro central era ya parte del ADN Porsche. Primero con tres instrumentos redondos, luego con cinco, y siempre con las revoluciones en primer plano. Otros modelos como el 914, el Boxster o el Cayman —todos con motor central, como el 550— recuperaron el diseño de tres relojes. Incluso los coches más “raros” de la marca, como los transaxle o el primer Cayenne, siguieron otra filosofía, pero el espíritu del cuentarrevoluciones central nunca desapareció del todo.

Instrumentación digital de Porsche con el 'tacómetro' en el centro

Instrumentación digital de Porsche con el 'tacómetro' en el centro / Porsche

Podríamos pensar que con las pantallas y los cuadros digitales aquello pasaría a la historia. Pero Porsche ha sabido adaptar la idea sin perder su esencia. El tacómetro sigue estando en el centro. Aunque ya no sea un reloj físico, sino una animación en una pantalla OLED. Incluso en modelos eléctricos como el nuevo Cayenne Electric, donde en lugar de un cuentarrevoluciones hay un medidor de potencia… pero redondo y central, como siempre.