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Catalunya empezará a multar a los coches con etiqueta B en las zonas de bajas emisiones

Las sanciones solo se impondrán si existe un episodio de alta contaminación decretado por las autoridades

Un coche con etiqueta B, a punto de entrar en la ZBE de Barcelona

Un coche con etiqueta B, a punto de entrar en la ZBE de Barcelona / Ferran Nadeu

Xavier Pérez

Xavier Pérez

Barcelona
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En materia de seguridad vial y medioambiental parece que Catalunya quiere seguir siendo pionera. Del mismo modo que desde hoy se puede multar a todo aquel que no use la baliza de señalización conectada V16, también será pionera en sancional a quienes usen un vehículo con etiqueta B (amarilla) en las Zonas de Bajas Emisiones.

Esta medida sancionadora, no obstante, tiene un condicionante importante y es que solo se aplicará cuando se detecte el uso en las circunstancias señaladas y solo cuando las autoridades competentes decreten episodios de alta contaminación.

Se trata de una novedad que va de la mano del Plan de Calidad del Aire Horizonte 2027 de la Generalitat en consonancia con la Ley de Movilidad Sostenible y la Ley de Cambio Climático estatales. Los coches que están afectados por la aplicación de esta normativa son los que llevan la etiqueta B (amarilla), que agrupa a turismos de gasolina matriculados entre 2001 y 2006 y diésel entre 2006 y 2014.

Desde hoy estos vehículos no podrán circular por las ZBE durante los episodios de alta contaminación, y lo importante es que sí podrán hacerlo en condiciones normales. Esta medida es un primer paso de cara a al próximo 1 de enero de dentro de dos años (2028), fecha en la que está previsto que su circulación esté permanentemente prohibida en todas las ZBE catalanas.

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) indica en su web que actualmente más de 200 ciudades europeas, como Londres, París, Berlín o Bruselas, implantan las ZBE con restricciones a los vehículos más contaminantes para preservar la salud de sus habitantes.

Pocos episodios

Se da la circunstancia, no menos importante, que el último episiodio de alta contaminación se produjo en Catalunya en el año 2024, cuando hubo episodios de contaminación que llevaron a restricciones temporales por partículas PM10, con avisos y activaciones de protocolos anticontaminación, según informa Medi Ambient i Sostenibilitat.

La anterior alerta era de enero de 2020, cuando se activaron avisos preventivos por polvo sahariano que afectaron a Barcelona y otros municipios cercanos. Curiosamente los episodios de contaminación llegan por situaciones ambientales naturales (polvo sahariano o secuelas de incendios) y no se recuerdan registros por contaminación de emisiones de gases de CO2 o NOx, los realmente perjudiciales.

En los últimos meses se han dado avisos preventivos por niveles de alta contaminación (el último fue en junio de 2025), pero solo pre alertas que no han llegado a convetirse en episodio decretado. El aviso preventivo es la fase previa a la posibilidad de episodio ambiental, sin que deba producirse necesariamente, y se activa para "reducir las emisiones de contaminantes", en este caso, las partículas que se emiten a causa de las actividades humanas, que se añaden a las que están presentes en la atmósfera por motivos naturales.

Tal y como señala EL PERIÓDICO, Catalunya también modifica su intención inicial relativa a la creación de Zonas de Bajas Emisiones. La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) ya no será obligatoria para todos los municipios medianos que figuraban en el primer mapa de la Generalitat. La última revisión del listado que prepara el Departament de Territori para enero de 2026 deja fuera a 24 ciudades catalanas de entre 20.000 y 50.000 habitantes. Y el alivio tiene un patrón claro: el recorte se concentra en el segundo cinturón metropolitano, con el Vallès Occidental como comarca más representada, y en el Baix Llobregat, además de varios municipios de costa.

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