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Tecnología

Bosch apuesta por un habitáculo con inteligencia artificial que aprende del conductor

El proveedor alemán mostrará en Las Vegas una nueva plataforma capaz de llevar funciones avanzadas de IA a coches actuales

Recreación del habitáculo con IA de Bosch

Recreación del habitáculo con IA de Bosch / Bosch

Edgar Vivó

Edgar Vivó

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La inteligencia artificial ya no es una tecnología ajena al mundo del automóvil. Bosch lo tiene claro y aprovechará el escaparate de CES 2026, en Las Vegas, para mostrar hasta qué punto quiere integrar esta tecnología en los vehículos, con su nuevo cockpit con inteligencia artificial, desarrollado en colaboración con Microsoft y NVIDIA.

La propuesta de Bosch parte de una idea sencilla pero ambiciosa: convertir el cockpit en un sistema inteligente, proactivo y capaz de aprender. Ya no se trata solo de pantallas o asistentes de voz que responden órdenes, sino de un entorno que entiende rutinas, preferencias y contextos del conductor y de los ocupantes. Según explica la compañía, este cockpit integra un asistente de voz con IA que se anticipa a las necesidades, un conocimiento completo de lo que ocurre dentro del habitáculo, navegación precisa y opciones de entretenimiento avanzadas.

El enfoque es claramente práctico. Una frase tan simple como “tengo frío” puede activar de forma coordinada varias acciones a la vez, como encender la calefacción del asiento y ajustar la temperatura interior, sin necesidad de más indicaciones. El coche deja de reaccionar y empieza a interpretar.

Funcione del habitáculo con IA de Bosch

Funciones del habitáculo con IA de Bosch / Bosch

Uno de los grandes anuncios de Bosch en CES será la nueva AI Extension Platform, una plataforma diseñada para llevar estas funciones a vehículos ya existentes. La clave está en que permite actualizar los sistemas de cockpit actuales con funciones avanzadas de inteligencia artificial sin modificar el hardware ni la arquitectura original. Para fabricantes y clientes, esto abre la puerta a una evolución del vehículo basada en software, más rápida y flexible.

En el plano tecnológico, la plataforma se apoya en el NVIDIA Drive AGX Orin, un sistema en chip capaz de aportar entre 150 y 200 TOPS de potencia de cálculo adicional. Está basado en la plataforma NVIDIA Cuda, lo que permite a los fabricantes integrar sus propios modelos y agentes de IA. Bosch utiliza además herramientas como NVIDIA NeMo y modelos Nemotron, pensados para ofrecer interacciones más naturales, razonamiento contextual y comprensión avanzada del lenguaje.

La colaboración con Microsoft apunta a otro de los usos clave del sistema: convertir el coche en un espacio productivo sin comprometer por ello la seguridad. Gracias a la integración de Microsoft Foundry, el cockpit ofrece acceso a aplicaciones de Microsoft 365, como Teams, que pueden interactuar con otros sistemas del vehículo. Por ejemplo, una orden de voz para entrar en una reunión puede activar funciones de asistencia a la conducción para reducir la intervención del conductor.

Bosch estima que el mercado de in-vehicle infotainment con inteligencia artificial alcanzará unos 17.000 millones de euros en 2030 y aspira a generar más de dos mil millones de euros en ingresos con estas soluciones antes de que termine la década, con el objetivo de situarse entre los tres principales proveedores.

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