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Novedad

El interior del Bugatti Tourbillon parece estar hecho por un maestro relojero

El hiperdeportivo redefine el lujo interior con una ejecución artesanal inspirada directamente en el universo de la relojería suiza

Interior del Bugatti Tourbillon

Interior del Bugatti Tourbillon / BUGATTI

Edgar Vivó

Edgar Vivó

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Cuando uno ve por primera vez el interior del Bugatti Tourbillon, parece que esté observando la obra de un maestro de alta relojería más que la cabina de un hiperdeportivo. Cada detalle, cada material, cada mecanismo está concebido como lo haría un artesano del tiempo, con la obsesión por la precisión, la durabilidad y la belleza atemporal que definen tanto a la marca como al mundo de los grandes relojes mecánicos.

Interior del Bugatti Tourbillon

Cuadro de instrumentos del Bugatti Tourbillon / BUGATTI

La visión de los diseñadores de Bugatti era trasladar el arte y la filosofía de la relojería suiza al corazón del Tourbillon. Así lo explica el propio jefe de interiores, Ignacio Martínez: “El papel del diseñador de interiores es diseñar todo el habitáculo, pero sin olvidar el ADN de Bugatti y desarrollando una secuencia de uso comprensible y coherente”. La cabina se convierte en una caja de mecanismos visibles, donde la simetría, la calidad de los materiales y la claridad visual recuerdan al interior de un reloj de lujo.

Volante del Bugatti Tourbillon

Volante del Bugatti Tourbillon / BUGATTI

La icónica línea central y la C-line dividen el espacio, igual que el eje de un reloj separa sus complicaciones. El contraste de materiales y colores, con tejidos creados exclusivamente para este modelo y piel de altísima calidad, busca el mismo equilibrio que un reloj de alta gama: belleza, calidad y durabilidad. Bugatti denomina esta filosofía “car couture”, como si el habitáculo se confeccionara a medida para cada cliente.

En una época marcada por la presencia de pantallas y controles táctiles, Bugatti ha optado por una apuesta decidida por la tecnología analógica. Los controles físicos, los mandos y el propio volante están diseñados como si fueran piezas móviles de un reloj de pulsera: cada clic, cada resistencia y cada movimiento están pensados para ofrecer una respuesta precisa y una sensación mecánica genuina. El display central solo aparece si el conductor lo solicita; el resto del tiempo permanece oculto, como el fondo de caja de un reloj que solo se muestra en ocasiones especiales.

La únca pantalla digital del Bugatti Tourbillon

La únca pantalla digital del Bugatti Tourbillon / BUGATTI

La inspiración relojera alcanza su punto álgido en el cuadro de instrumentos y el volante de aro continuo, que gira alrededor de un airbag central fijo. Pero es el cuadro analógico el que se lleva todas las miradas: una pieza creada junto a maestros relojeros suizos, con engranajes visibles, aluminio mecanizado y cristal, que evoca el arte de la relojería más exclusiva. La precisión y la belleza de cada mecanismo recuerdan a los primeros Bugatti, pero también a los mejores relojes de principio del siglo pasado.

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