Prueba
Lamborghini Temerario: pasional y delicado
Conducimos el híbrido enchufable italiano por las carreteras que rodean Sant'Agata Bolognese, su pueblo natal

El Temerario es el segundo Lamborghini de la gama HPEV, vehículo eléctrico de alto rendimiento. / Lamborghini

Subirse a un coche de las características del Lamborghini Temerario hace que a cualquiera se le escape una sonrisa. Se pueden preferir los coches de una manera, de otra, más potentes, menos, más tecnológicos, más austeros... Pero, si bien en cuanto a gustos todo vale, la sensación de ponerse al volante de uno de los coches de Sant'Agata Bolognese es increíble.
La posición de conducción es baja, bajísima. Quizás desde fuera no lo parece tanto, pero cuando la barrera del aparcamiento queda por encima de tu línea de visión, ahí ya sabes que la experiencia va a ser diferente a tus vueltas de rigor con el coche que tienes aparcado en el garaje (en mi caso, también uno italiano, pero ni de lejos de las características del Temerario).
'Feel like a pilot' (y tanto)
Con los nervios a flor de piel, te sientas en unos nuevos asientos 'confort seat', que forman parte del concepto 'Feel like a pilot' con el que Lamborghini ha embebido el Temerario. El asiento te abraza y te sujeta, algo que se agradece cuando empiezas a coger confianza en las curvas, pero lo hace de una manera cómoda. ¿Hay pantallas? Sí, una, pequeña, encima del túnel central perfecta para visualizar el navegador. Hay otra extra, en el lado del copiloto, con información y control del climatizador. Lo justo y necesario, porque una se sube a un Lamborghini a disfrutarlo, no a mirar pantallas.
Miras bien el volante y descubres que ahí está todo lo que necesitas para controlar el coche. Está la ruleta para seleccionar los modos de conducción: Città (con una gran presencia de los motores eléctricos), Strada (un nivel más prestacional), Sport (total protagonismo a ese V8 biturbo trasero) y Corsa (para salir a pista), que a su vez se pueden emparejar con diferentes modos de energía para maximizar el potencial del tren híbrido.

En el volante está todo lo necesario para exprimir el coche al máximo. / .
También hay otro selector que permite regular la suspensión para aumentar o reducir la altura libre al suelo del coche, algo que se agradece y, obviamente, no faltan las levas para pasar al modo manual. El Temerario está equipado con una nueva caja de cambios DCT de 8 velocidades que funciona de maravilla por su cuenta y permite exprimir más el motor y, por lo tanto, disfrutar más pasando al modo manual.
Pulsando ambas levas el coche entre en posición neutra y en el túnel central encontramos el botón para activar el manual, así como la marcha atrás y la posición de parking, además de obviamente el clásico pulsador de arranque de Lamborghini. El freno de mano se encuentra en el lado izquierdo del volante.
El Lamborghini Temerario es el primer superdeportivo de la casa italiana y el segundo de la gama HPEV, vehículo eléctrico de alto rendimiento. El tren motriz está formado por un motor V8 biturbo apoyado por tres motores eléctricos, dos en cada rueda delantera (con llantas de 20 pulgadas) y otro en la caja de cambios. Que las siglas PHEV o HPEV no engañen a nadie: la razón de este es propulsor híbrido enchufable es puramente prestacional.
920 CV de potencia y delicadeza
En total, entrega una potencia combinada de 920 CV y alcanza una velocidad máxima de 343 kilómetros hora que no, no llegamos a disfrutar. Lo que sí pusimos aprueba es al aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 2,7 segundos y la sensación es increíble. Sobre todo porque no se nota un coche desequilibrado. La aceleración es rápida y certera, pero gracias a una dirección más que precisa y a su tracción total, la que la da su sistema de propulsión, la estabilidad del Temerario es increíble.
De ahí el titular de este texto: el Lamborghini Temerario es un coche pasional y potente, pero gracias a su tecnología y diseño se convierte en un coche fácil de manejar y más fácil aún de disfrutar. La dirección es precisa al milímetro y transmite en todo momento lo que pasa en la carretera, la aceleración es rápida, pero delicada y la frenada es contundente, pero no brusca. Al final, conducir el Lamborghini Temerario es un baile donde el coche sabe perfectamente qué pasos tiene que ejecutar en cada momento.

Las llantas de la versión Allegerita son de fibra de carbono. / .
Cabe destacar que el chasis del Temerario está elaborado por completo en aluminio y que el peso total del coche no llega a los 1.700 kilos. De hecho, se nota ligero. Además, la versión que condujimos y que está disponible es la Allegerita, un paquete orientado a la conducción en pista que reduce el peso del vehículo en más de 25 kilos. Incorpora llantas de carbono y es aún más eficiente desde el punto de vista aerodinámico (+67 % de carga aerodinámica y +62 % de eficiencia aerodinámica).
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