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AUTOMOCIÓN

España necesitará 220.000 puntos de recarga para coches eléctricos en 2030

El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, lo considera imprescindible para afrontar la legislación de emisiones

Advierte, pèro, que si se fuerza una transición muy rápida, el sector de la fabricación de motores de combustión podría perder 12.000 puestos de trabajo

Xavier Pérez

MIguel Arias Cañete, en el Foro Nissan de Movilidad Sostenible.

MIguel Arias Cañete, en el Foro Nissan de Movilidad Sostenible.

Hoy se celebra en Madrid la cuarta edición del Foro Nissan de Movilidad Sostenible, una iniciativa de la marca japonesa en España que persigue comunicar y promulgar los beneficios de la conducción electrificada como solución a la necesidad de bajar las emisiones. En esta edición uno de los ponentes estrella ha sido el Comisario Europeo de Acción por el Clima y la Energía, Miguel Arias Cañete, que ha reclamado la necesidad de apostar por la electrificación como uno de los caminos para luchar contra los gases de efecto invernadero.

Cañete cree que lo eléctrico es una solución, aunque considera que el problema de infraestructuras es un tema que es necesario abordar cuanto antes. "España necesitará al menos 220.000 puntos públicos de recarga para vehículos eléctricos en 2030 como complemento a la legislación comunitaria de reducción de emisiones de dióxido de carbono de coches y furgonetas, con el fin de que la Unión Europea cumpla con los compromisos climáticos en relación con el Acuerdo de París", señala el comisario europeo. 

Ojo con el empleo

Los expertos consideran que hay que rebajar la temperatura del planeta, que ha subido entre 1,5 y 2 grados respecto a los niveles preindiustriales. Es por eso que la aventura eléctrica puede ayudar, aunque Cañete también apunta que "la propuesta de la Comisión de reducción del 15% en 2025 y del 30% en 2030 sería más positiva y tendría beneficios para los consumidores y fomentaría el empleo. Pero si se fuerza una transición muy rápida, el sector de la fabricación de motores de combustión podría perder 12.000 puestos de trabajo", ha advertido Cañete.

También ha aprovechado el foro organizado por Nissan para criticar que el Parlamento haya establecido una cuota del 20% de las ventas de coches eléctricos en 2025 y del 35% en 2030. Esta medida puede ser irreal, del mismo modo que confiar en el coche eléctrico como motor de salvación de la industria sostenible.

En cuanto a las matriculacionesArias Cañete ha señalado que el pasado año en España se vendieron 4.000 coches eléctricos y 3.500 híbridos enchufables. Para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de CO2, fijados de la Comisión, en 2030 se deberían matricular en España 45.000 vehículos eléctricos y 84.000 híbridos enchufables, y pasar de 10.000 vehículos eléctricos circulando en 2017 a 280.000 en 2030 y de los 7.000 híbridos enchufables a los dos millones. Unas cifras que, a priori, parecen algo poco probables.

Coste ecológico de lo eléctrico

Cañete ha abogado por la fabricación de baterías de iones de litio en España para fomentar la electrificación y apostar por la reducción de las emisiones, aunque ha advertido que "de poco sirve electrificar la movilidad para que sea sostenible si luego la energía que carga el coche no proviene de fuentes renovables".

Esta idea es recurrente, sobre todo si se analiza el coste ecológico que representa la producción de un kilowatio de electricidad, estando en función de la fuente de producción que se emplee. Cañete ha señalado también que el plan de descarbonización a largo plazo de la Comisión se presentará el 28 de noviembre, y que antes mantendrá una reunión durante la próxima semana con un panel de expertos sobre el cambio climático.

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