MUNDIAL DE MOTOGP

Viñales: "Quiero ayudar a Aleix a ser campeón del mundo"

  • 'MVK' demostró, con el podio de Assen, que está volviendo a ser el piloto que intimidó en MotoGP y, aunque cree que todavía puede mejorar, está listo para buscar la victoria

  • "Todos en Aprilia queremos el título mundial, el premio gordo, y vamos a pelear todos juntos para que Aleix tenga la oportunidad de ganarlo", señala Viñales

El catalán Maverick Viñales (Aprilia) regresó, un año después, al podio, en Assen.

El catalán Maverick Viñales (Aprilia) regresó, un año después, al podio, en Assen. / ALEJANDRO CERESUELA

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Emilio Pérez de Rozas
Emilio Pérez de Rozas

Periodista

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No hace mucho, el piloto catalán Maverick Viñales, de 27 años, campeón del mundo de Moto3 (2013) y uno de los eternos candidatos al título de MotoGP, anunciaba en El Periódico que estaba volviendo el mejor Viñales. Hace un año, en Assen, Países Bajos, MVK lograba su último podio y rompía con Yamaha. Un año después, Viñales regresa al podio, en el gran premio en el que, por vez primera en la historia del Mundial de motociclismo, la firma de los diapasones se queda fuera de los puntos, de los 15 primeros.

“Aún queda mucho trabajo por hacer, tanto por mi parte como por parte de Aprilia, que tantísimo me está ayudando a que vuelva a recuperar las sensaciones sobre la moto”, comentó Viñales a El Periódico nada más bajar del podio. “Este podio es fruto de mucha gente, empezando por mi esposa Raquel y mi pequeña hija Nina, que han estado siempre junto a mí en los momentos duros y han sido las primeras en animarme a seguir peleando y a no rendirme. Pues bien, este es el primer logro, pero tenemos que ir a por el premio gordo, que es volver a ganar un GP”.

Gracias a Aprilia

Para el piloto catalán, todo es fruto de “mantenerse concentrado, trabajar muy duro, no darse nunca por vencido y, en mi caso concretamente, tener detrás una marca como Aprilia que cree en ti desde el mismo momento que me ficha, justo el mismo instante en que yo pruebo su moto y pienso que, con trabajo, pruebas, desarrollo e insistencia, puede ser una moto con la que me sienta cómo y listo para ganar, aunque todo lleva su tiempo, pero estamos llegando, aunque nunca nos fuimos”.

Maverick Viñales (Aprilia), a la izquierda, siguiente, en Assen, a su compañero Aleix Espargaró.

/ ALEJANDRO CERESUELA

Viñales reconoce, con toda la sinceridad del mundo, que este primer podio con la firma de Noale “ha llegado más tarde de lo que yo esperaba, pero ha llegado y espero, esperamos, que sea un punto de arranque para futuras conquistas”. Viñales considera que subirse al podio antes de irse de vacaciones “era vital, pues nos dará confianza a todos, especialmente a mi equipo, que siempre ha creído, no tanto en mí, que también, sino en el camino que estamos haciendo juntos para, tal vez, en una dirección diferente a la que tomó en su momento Aleix (Espargaró), poder llegar al mismo punto: pelear siempre por el podio”.

Viñales cuenta que salir desde las líneas traseras de la parrilla puede ser una buena escuela para aprender a hacer dos o tres primeras vueltas a saco, que es lo que le catapultó en Alemania, donde padeció una avería técnica cuando podía pelear por el podio, y le hizo subir al ‘cajón’ en ‘la catedral’. “El sábado es vital en MotoGP, te juegas media carrera si no te cuelas entra las dos primeras filas”.

Aleix confía en él

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‘MVK’ asegura que, en Assen, su compañero Aleix Espargaró “estaba para ganar” de no haber sido sacado de la pista por su amigo Fabio Quartararo (Yamaha). “Creo que tenía un puntito más que ‘Pecco’ (Bagnaia) y, por supuesto, que todos los demás”. Cuando se le pregunta si algún día se ve peleando con Aleix por el podio y qué ocurrirá, Maverick es tremendamente sincero: “Todos en Aprilia estamos pensando en el título mundial y Aleix lo va a pelear, creo, hasta el final y, si me necesita, yo le ayudaré en lo que pueda, por supuesto. Él me ayudó a venir a aquí, a Aprilia, y yo quiero ayudarle a ser campeón, así que, si es necesario, cortaré gas el día que él necesite escalar posiciones en un GP. El premio gordo se da al final del año y todos lo queremos para Aprilia, así que, cuando Aleix me necesite, yo estaré ahí o espero estar ahí para poder ayudarle”. “Eso sí, luego le pediré un buen ‘bonus’”, suelta antes de una larga carcajada.

En este sentido, el propio Aleix reconoció, tras ser recibido con euforia por todo el equipo Aprilia tras remontar de las 15ª posición a la cuarta, con un adelantamiento en la penúltima curva antes de cruzar meta a Brad Binder y Jack Miller realmente suicida, que "el hecho de que Maverick se encuentre ya entre los mejores, compitiendo contra todos, es buenísimo para el campeonato, pues es un gran piloto, buenísimo para Aprilia y muy bueno para mí, sin duda, porque estar junto a Maverick me hace mejor y, sobre todo, me ayuda mucho. A mi, en Assen, se me atragantaban dos curvas que a él le salían de cine y estudiamos juntos la telemetría, me comentó algunos detalles, salimos juntos en las primeras vueltas del 'warm-up' del domingo y aprendí un montón de cómo las trazaba él y eso, por supuesto, me ayudó en la remontada".