MUNDIAL DE MOTOGP

Rins: "Vamos a demostrarle a Suzuki que se ha equivocado al retirarse"

  • El piloto catalán del equipo azul reconoce que, pese a lo sucedido, pese al anuncio del abandono de su fábrica a final de año, él sigue creyendo que les apoyarán para tratar de ganar el Mundial

  • "Nadie entiende nada, ha sido muy, muy, 'heavy', pero algo gordo, muy fuerte, ha tenido que ocurrir para que Suzuki tome esta decisión", explica Joan Mir, campeón del 2020 con Suzuki

Àlex Rins paseando hoy, junto a su técnico José Manuel Cazeaux, por el circuito de Le Mans.

Àlex Rins paseando hoy, junto a su técnico José Manuel Cazeaux, por el circuito de Le Mans. / ALEJANDRO CERESUELA

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Emilio Pérez de Rozas
Emilio Pérez de Rozas

Periodista

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Hace diez días, la web Motorsport.com anunció que Suzuki había tomado la decisión de abandonar el Mundial de MotoGP al finalizar el 2022, pese a tener contrato con la compañía Dorna Sports, organizará del certamen, hasta el final del 2026. El silencio de Suzuki se ha mantenido durante esos diez días y hoy ha anunciado, después de que la organización del campeonato les dijese que no se podían ir “de forma unilateral”, que están negociando una manera pactada de retirarse, esgrimiendo la crisis económica, el camino que ha tomado la automoción y los proyectos que tiene la compañía para desarrollar nuevas tecnologías, presumiblemente lejos de los vehículos de gasolina. La nota, muy escueta de Suzuki, confirma, en efecto, que la fábrica azul, que ganó el título de pilotos, en el 2020, con el mallorquín Joan Mir, se retirará tras el GP de Valencia, la primera semana de noviembre.

Rins, desolado

“La decisión que ha tomado Suzuki es durísima, muy dura, para ellos y para nosotros”, acaba de comentar el catalán Àlex Rins, uno de los pilotos de Suzuki, en Le Mans. Ningún miembro del 'staff' de Suzuki MotoGP ha dado versión alguna sobre lo que está ocurriendo, pero sí ha permitido que sus pilotos afrontasen las preguntas de los periodistas desplazados al Gran Premio de Francia, que se celebra este fin de semana. “Cuando nos lo dijeron tras el test de Jerez, yo, personalmente, me derrumbe y me puse a llorar. Pero no fui el único, no. Yo jamás había visto llorar a un japonés y, aquel día, los vi destrozados, tirados por el suelo, llorando”.

Rins considera que “Suzuki ha demostrado ser una familia y lo que ha ocurrido es tremendo. Hemos estado luchando todos juntos desde el 2017 para darlo todo, para tener una moto competitiva y van y te dicen que, a final de año, se retirarán y todos nosotros nos quedaremos sin trabajo. La verdad es que fue durísimo y, por supuesto, no hay nadie que comparta esa decisión”.

"Tenemos dos posibilidades: derrumbarnos o seguir creyendo. Y yo y mi equipo hemos decidido seguir creyendo"

Àlex Rins / Piloto oficial del equipo Suzuki

“Tenemos que seguir haciendo lo que estamos haciendo, seguir peleando por ser los mejores y, aunque ahora mismo no tenemos oferta alguna sobre la mesa, vamos a pelear por tratar de ganar carreras y hasta el Mundial de pilotos y constructores. Yo, personalmente, quiero demostrarle a Suzuki que se ha equivocado al tomar esta decisión”, insistió el piloto de Lleida.

“Tenemos dos caminos, derrumbarnos y estar todo el día pensando que esto es un desastre, que no tenemos moto para el año que viene o el de triunfar, el de seguir con la cabeza alta, empujar, empujar y empujar, con el equipo más unido que nunca. Y, si miras a los mecánicos, que tampoco tienen nada para el año que viene, debemos seguir peleando y es lo que voy a hacer yo. Todos estamos más motivados que nunca y para demostrar, insisto, que esta decisión es un error”.

Àlex Rins, rodeado de periodista este mediodía, en Le Mans.

/ ALEJANDRO CERESUELA

Y, llegado este punto, Rins, sin ironia, todo lo contrario, con el rostro muy serio, señala: “No sé si podemos pelear por el título, sí, tal vez sí, yo confió. Sería muy bonito ir todos juntos a la gala de Valencia, en la última noche de la temporada, y ver al pobre japonés recogiendo el trofeo de campeón del mundo. Sé que algo así no cambiaría nada, pero sería hermoso verlo”.

A punto de renovar

Tanto Rins como, posteriormente, su compañero Joan Mir, reconocieron estar perplejos “pues, cuando decíamos que estábamos ilusionados con renovar y seguir pilotando para Suzuki, estábamos diciendo la verdad, no era mentira. Yo, al menos”, insiste Rins, “estaba a punto de firmar mi nuevo contrato. Es evidente que la gente que dirige el equipo, que es la que estaba negociando conmigo, no sabía nada de nada”.

Rins y Mir confían ciegamente en que Suzuki cumple su compromiso de aquí hasta final de temporada. “Tengo garantías, sí, de que van a apoyarnos para que ganemos carreras”, insiste el piloto catalán. “El presupuesto está cerrado y, sí, quiero creer que será así. Es verdad que, con lo que ha ocurrido, habría gente que perdería la confianza en su empresa, pero yo me niego a pensar que no van a cumplir con lo prometido. Sea verdad o sea mentira, yo he decidido cogerlo. Creo. Y punto. No me queda otra y seguiré peleando por el campeonato. Es más, nos han prometido que, en Montemló, tendremos un paquete aerodinámico nuevo. E, insisto, creo”.

"Yo entendería una decisión así si todo fuese mal, pero la imagen de Suzuki en el Mundial no puede ser mejor"

Joan Mir / Piloto oficial del equipo Suzuki

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Mir explicó que, tras el test de Jerez, posterior al GP, Suzuki reunió a los dos pilotos y les explicó la decisión. Luego, tanto Mir como Rins pidieron estar en la reunión con el resto del equipo donde se les comunicaría el gran desastre para todos ellos. “Fue un batacazo porque este es un equipo modélico, reconocido por todo el mundo en el ‘paddock’ y, encima, las cosas están funcionando, se logran podios, estamos cerca de la victoria, persiguiendo el título, nada es por casualidad. La imagen de Suzuki ha sido siempre ejemplar, de unión, de modernidad, de resultados. No se entiende. Este equipo es muy especial y es muy fuerte, mucho. No hay quien lo entienda”.

Mir, que, como Rins y el resto de componentes del equipo, no encuentran explicación alguna (ni se la han dado) a la decisión de Suzuki, cree, eso sí, que “algo gordo ha debido de ocurrir, algo muy fuerte, para que la fábrica tome esta decisión”.