DOS LARGOS AÑOS SIN DESCANSO

Márquez: "Necesitaba estas vacaciones como el comer"

  • El campeón de Cervera, que ha sufrido cinco operaciones en los dos últimos años, se ha tomado dos semanas de vacaciones alejado de los entrenamientos y la moto

  • Tras este descanso, MM93 podrá retomar, por fin, el contacto con la moto en sus sesiones de entrenamiento para completar su puesta a punto de cara al GP de Austria

Marc Márquez (Honda), en la parrilla del último GP de Holanda.

Marc Márquez (Honda), en la parrilla del último GP de Holanda. / ALEJANDRO CERESUELA

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Emilio Pérez de Rozas
Emilio Pérez de Rozas

Periodista

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“Necesito estas vacaciones como el comer, como el beber. Necesito, al menos, dos semanitas de desconexión total, para irme con mis amigos y desconectar. Llevo dos años, ¡dos años seguidos!, sin un solo día de vacaciones y he de desconectar ¡ya!, para intentar volver aún más fuerte”.

Marc Márquez Alentá, el ocho veces campeón del mundo, poseedor de todos los títulos posibles (125cc, Moto2 y MotoGP), dominador de la máxima categoría en la última década y el hombre que ha sido capaz de volver a ganar un gran premio, el de Alemania en Sachsenring, tras reaparecer después de nueve largos años de rehabilitación, pedía a gritos el descanso. MM93, que acumula cinco delicadas intervenciones en los últimos años, desde diciembre del 2018 a diciembre del 2020, no ha tenido, hasta este lunes, ni un solo día de fiesta, de vacaciones, de descanso en esos dos largos años.

De hombro a hombro

Todo empezó en diciembre del 2018 cuando el doctor Xavier Mir le recomendó que se operase de su hombro izquierdo, después de que el líder del ‘team’ Repsol Honda conquistase su séptimo título pese a que ese hombro se le salió, en entrenamientos y en plena carrera hasta 32 veces esa misma temporada. Un año después, en diciembre del 2019, Márquez repitió operación en su otro hombro, el derecho. A lo largo del siguiente año, sufrió tres operaciones por culpa de la fractura de su húmero derecho, la última, el pasado mes de diciembre, de más de 11 horas a manos del equipo de los doctores Samuel Antuña y Ignacio Roger de Oña, en el Hospital Ruber Internacional, de Madrid, y de la que aún se está recuperando.

“Necesito desconectar tanto física como mentalmente de todo este dolor y, muy especialmente, de estos meses en los que he vivido pendiente de mi físico y, lamentablemente, alejado de lo que más me gusta que son las carreras y, por supuesto, entrenarme con la moto en cualquier circuito”, comentó Márquez tras acabar una gran carrera en Assen (Holanda), donde acabó séptimo tras salir en el puesto 20º y superar una caída estremecedora el viernes. “El regreso ha sido mucho más duro, física y mentalmente, de lo que yo creía. Tal vez sea demasiado optimista, pero creía que sería competitivo muy pronto. Y me equivoqué. Los doctores ya me habían dicho que esto no sería cosa de un mes, sino de un año”.

Aleix Espargaró (Aprilia) y Marc Márquez (Honda) pelearon, junto, en Assen.

/ ALEJANDRO CERESUELA

Eso sí, Márquez está totalmente orgulloso y “muy optimista” de cómo ha ido su vuelta a la competición. “Es verdad que tanto Honda como yo y mis compañeros de marca estamos atravesando un momento delicado, es cierto. En mi caso, la moto no me ayuda demasiado, aunque la que piloté en Assen estaba para podio, y yo tampoco ayudo demasiado a la moto. Pero todo eso tiene solución. En mi caso, paciencia y, por fin, regresar a coger la moto en los entrenamientos, cosa que pienso hacer tras estas dos semanitas de desconexión total. Y, en el caso de Honda, mi fábrica no parará y mejorará nuestra moto cuando regresemos a competir, en Austria, a inicios de agosto, tanto en el aspecto electrónico, donde ya recuperé la confianza en carrera, como en el tema de chasis y piezas”.

"Yo era muy optimista cuando volví, pero los médicos ya me dijeron que no era cosa de un mes, sino de un año"

Marc Márquez / Piloto del equipo Repsol Honda

Márquez reconoce que, pese a la victoria “sensacional, emotiva y muy necesaria” de Sachsenring, abandonó el circuito alemán con algunas dudas sobre su brazo derecho. “Ahora, tras la carrera de Assen, donde, al final, pude haber apretado más porque me sentía ya fuerte, ya estoy tranquilo porque sé que mi brazo está totalmente recuperado aunque, en determinados movimientos, por ejemplo, para evitar la caída del viernes de Assen, aún estoy algo limitado. Pero fuerza, lo que se dice fuerza, tengo. Aún no soy el Marc Márquez del 2019, pero está llegando ese momento y, sí, pese a que la parrilla de MotoGP ha cambiado mucho, me veo ya preparado para, a mi regreso, ir a por el top-5, luego a por el podio y, finalmente, quien sabe, igual estaré listo para ganar alguna carrera más”.

Ser más estable

El joven de Cervera (Lleida) reconoce que la valoración, antes de irse de vacaciones, es “muy positiva” en cuanto a su reaparición. “Es posible que la manera en que mi cuerpo se recupera, de gran premio a gran premio, no haya sido todo lo veloz que yo creía, pero solo es cuestión de tiempo, como casi todo en mi caso. Y, sí, insisto, soy muy impaciente y no debería, aunque he mejorado mucho en ese sentido”.

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Márquez se ha puesto como objetivo, tras sus dos semanitas de vacaciones, ser más estable en la segunda parte del Mundial, que regresa a su actividad, el próximo 8 de agosto, en Austria, con dos carreras en el Red Bull Ring. “Intento prepararme para, poco a poco, darle la vuelta a la situación y, en el regreso a la competición, cuando ya sumaré ya algo de entrenamiento sobre la moto, estar siempre enganchado a los de delante”.

En ese sentido, Márquez asegura que la atrevida y agresiva salida del GP de Holanda (“le anuncie al equipo que me lo iba a jugar todo en la arrancada y que igual no acababa la primera vuelta, pero salió perfecta”) no se puede repetir habitualmente y he de conseguir, como había conseguido siempre, estar, como mal menor, en segunda fila. MM93 salió en Assen en el puesto 20º de la parrilla y cruzó la meta en la primera vuelta en el puesto 12º.