MUNDIAL DE MOTOGP

Ducati quiere arrollar en el gran premio de casa

  • Justo detrás del líder de MotoGP, Quartararo, están las tres 'Desmosedici' oficiales de Bagnaia, Zarco y Miller

  • La firma de Borgo Panigale posee la mejor moto de la parrilla de MotoGP y espera arrasar en casa, en Mugello

Jack Miller (Ducati) disfruta su victoria en Le Mans.

Jack Miller (Ducati) disfruta su victoria en Le Mans. / ALEJANDRO CERESUELA

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Emilio Pérez de Rozas
Emilio Pérez de Rozas

Periodista

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Ya nadie lo duda en el Mundial de MotoGP, hoy por hoy, que la Ducati ‘Desmosedici’ es la mejor moto de la categoría grande. No solo porque gana, sino porque ya se ha demostrado eficaz en todo tipo de trazados (Catar, Portimao, Jerez y Le Mans). Es verdad que el francés Fabio Quartararo (Yamaha), ganador en Doha y Portimao, es líder del campeonato, con solo un punto de ventaja sobre el italiano ‘Pecco’ Bagnaia (Ducati), que, siguiendo la estela marcada, el pasado año, por el mallorquín Joan Mir (Suzuki), flamante campeón del 2020 con solo una victoria, está peleando el título sin haber ganado aún una sola carrera.

Pero, claro, después del ‘Diablo’ no solo está Bagnaia (perdón, tres podios en cinco carreras), a un punto del líder, sino que está el francés Johann Zarco (Ducati, tres segundos puestos en cinco carreras) sino también, también, el tercer ducatista o, quien sabe, si pronto el primero, el australiano Jack Miller, ganador de las dos últimas carreras en Jerez y Le Mans. Sí, el grupito de favoritos lo cierra la segunda Yamaha oficial, la del catalán Maverick Viñales, ganador en el debut de Doha, a 24 puntos de Quartararo.

Una moto perfecta

“De lo que más orgullosos estamos es del trabajo realizado en invierno por nuestros ingenieros, liderados por el técnico Gigi dall’Igna, que han mejorado aún más nuestra moto, que sigue manteniendo su poderoso motor y su eficaz aerodinámica, pero ahora traza las curvas como si fuese una Yamaha o una Suzuki, pese a tener una arquitectura de motor muy distinta, lo que hace que la moto sea perfectamente llevable, manejable, por distintos estilos de pilotaje”, señalaba recientemente Paolo Ciabatti, director deportivo del equipo de Borgo Panigale.

“No solo eso”, añadía en declaraciones al diario ‘La Repubblica’ su compañero en el puente de mando de la firma italiana, Davide Tardozzi, “sino que hemos demostrado que el cambio de pilotos, tanto en el equipo oficial, con Miller y Bagnaia, como en el ‘team’ satélite de Pramac, del amigo Paolo Campinoti, con Zarco y Jorge Martín, aún lesionado pero que en Catar ya demostró su tremendo potencia, fue un gran acierto, así como la contratación de otros dos debutantes como Luca Marini y Enea Bastianini. Es evidente una apuesta de futuro, que ya está dando sus frutos”.

Esperando a Márquez

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Uno y otro, Ciabatti y Tardozzi, están convencidos de que “Bagnaia acabará ganando un gran premio muy pronto, pues, al margen de ser veloz, muy veloz, sabe gestionar muy inteligentemente las carreras; Zarco está haciendo un inicio de temporada espectacular y, además, se ha adaptado a la Ducati de forma maravillosa y a Miller va a ser muy difícil frenarlo, desde luego”. Los dos jefes de Ducati Corse están convencidos de que esto solo hace que empezar y que todos los equipos, especialmente Yamaha, con Quartararo y Viñales, les van a poner el título muy difícil. “Yo siempre espero la recuperación de Marc (Márquez), que es un tremendo campeón”, insiste Tardozzi, que fue el primer dirigente de un equipo oficial que reconoció, hace ya muchos años, admirar al campeón de Cervera (Lleida).

Ni que decir tiene que los responsable de Ducati están ilusionadísimos esta semana con la carrera que van a disputar en casa, en Italia, en Mugello, donde son los amos, no solo por sus victorias y resultados sino porque es su circuito de pruebas donde el italiano Michele Pirro se pasa el día dando vueltas con la ‘Desmosedici’ para ponerla a punto. Pirro no solo fue quien evolucionó y mejoró el fantástico motor de la 'Desmosedici' sino quien probó y retocó la tremenda y original aerodinámica de la Ducati, así como el novedoso sistema que sube y baja la suspensión, delantera y trasera, de la moto a petición del piloto para conseguir mejor agarre y velocidad punta.