28 may 2020

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LA CONSOLIDACIÓN DE UN CAMPEÓN

Pol Espargaró: "Espero que ser padre no me reste velocidad"

El pequeño de los Espargaró, que pronto cumplirá 29 años, espera que el nacimiento de su hija le dé aún más fuerzas y ganas de ganar carreras y títulos

"Me gustaría hacer historia para que Alexandra esté orgullosa de su padre cuando se retire", señala el piloto de KTM, que está ansioso por empezar a correr

Emilio Pérez de Rozas

El catalán Pol Espargaró, lider del proyecto KTM en la categoría de MotoGP.

El catalán Pol Espargaró, lider del proyecto KTM en la categoría de MotoGP. / ALEJANDRO CERESUELA

Se cuenta desde siempre, lo que no significa que sea verdad, que cuando un piloto de MotoGP es padre, pierde un segundo por vuelta. No hace mucho, en pleno confinamiento, Sky Italia TV le hizo, cómo no, otro megareportaje, esta vez por videoconferencia, a Valentino Rossi, instalado en su mansión de Tavullia (Italia), donde posee un inmenso circuito de tierra donde se entrena y vive. Allí estaba presente también su pareja, la modelo Francesca Sofia Novello, y el periodista le preguntó si no había meditado, en plena plandemia, ser padre. “Sí, tal y como estoy, con la temporada que hice el año pasado, solo me faltaría ser padre para, encima, perder un segundo por vuelta, que es lo que se dice que pierdes cuando eres padre. No, no, eso deberá esperar”.

El otro día, en el programa ‘Locos por las motos’, Sergio Romero le dijo a Pol Espargaró, piloto oficial de KTM, si no temía que haber sido padre recientemente (Alexandra nació, ¡vaya!, el día del padre, el 19 de marzo) no le convirtiese, de pronto, en un piloto menos rápido y/o que arriesgase menos, él que tanto se la juega (ha llegado a decir que ha estado a punto de matarse por llevar la KTM al límite). Y ‘Polyccio’, como siempre, fue tremendamente sincero. “La verdad es que cuando Carlota dio a luz, cuando vi que esa criatura maravillosa salía de su barriguita, comprendí lo que me habían dicho mis padres, mi cuñada, mis amigas mamás: eso de ser padre es otra dimensión. Es algo increíble y, sí, de pronto, tienes la sensación de que el amor que le tienes a los demás se convierte en diminuto al lado de cariño que sientes por tu hija recién nacida. Todo lo demás, de verdad, te parece ridículo”.

"La verdad es que cuando nace tu hija, o tu hijo, el cariño que hasta entonces has tenido y sentido por todo lo demás, te parece ridículo"

Pol Espargaró

Piloto oficial del equipo KTM de MotoGP

Pero, el pequeño de los Espargaró, que pronto cumplirá los 29 años, campeón de Moto2 en el 2013, ganador de 15 grandes premios en 15 temporadas en el Mundial, confesó que está convencido de que ni su agresividad en la pista (“porque es mi estilo desde niño”) ni mi velocidad (“porque es la única manera de codearte con los demás”) cambiará tras ser padre porque la competitividad se lleva muy dentro. “Es evidente que eso va con la personalidad de cada piloto. No dudo que ser padre te pueda infundir cierto respeto a la hora de subirte a la moto, pero yo espero sufrir el efecto contrario. Es decir, que me dé más fuerzas, más ganas de entrenarme, de ir a por todas. Insisto, espero que ser padre no me reste velocidad”. En estos momentos, solo hay cuatro padres en la parrilla de MotoGP: Andrea DoviziosoCal Crutchlow, Aleix y Pol Espargaró

Carlota Bertran celebró, en su cuenta de instagram, el nacimiento de Alexandra juntando su mano con la de su esposo Pol Espargaró y la manita de la pequeña nacida el pasado 19 de marzo.  / INSTAGRAM DE CARLOTA BERTRAN

Espargaró está convencido que, de pronto, tal vez ser padre, ver a esa niña que crece, que ve como trabaja su padre y a qué se dedica, puede hacer que él quiera ser aún mejor, ganar más carreras y títulos “para tener un sitio en la historia del que ella se sienta orgullosa de su padre cuando me retire. Eso es lo que se me ocurre ahora, ya veremos cuando volvamos a correr”. ‘Polyccio’, con razón, dijo que se considera “el piloto de la parrilla de MotoGP que más riesgos tomo, desde luego, entre otras razones porque aún me queda mucho por conquistar”.

La realidad de KTM

Eso sí, respecto a la posibilidad de que su hija o el hijo que puede venir en el futuro quieran ser pilotos de carreras, Pol no las tiene todas consigo. “No sé, no me gustaría demasiado que corriesen los riesgos que ha corrido, que corre, su padre. Me sentiría muy culpable si les ocurriese algo. A veces veo a Max, el hijo de mi hermano Aleix, que juguetea con sus motos y cascos y pienso ‘¡ojalá no nos pida una moto para Reyes!’, porque me temo que, si nos la pide, se la compraremos. E, insisto, no me gusta, no, aunque nosotros lo hemos pasado en grande y, desde luego, lo que sí puedo desmentir, al menos en nuestra caso, es que nuestros padres en ningún momento nos empujaron a esto. Simplemente, empezó como un juego y acabó convirtiéndose en nuestra profesión a través de la tremenda pasión que teníamos”.

Espargaró recordó lo duro que está siendo y las muchas lesiones y fracturas que le está costando tener una KTM competitiva, de ahí que la llegada de Dani Pedrosa al equipo austriaco, como piloto probador, le haya supuesto un respiro, entre otras razones porque lo primero que dijo el expiloto de Honda fue que “lo que ha hecho y está haciendo Pol con esta moto es una heroicidad”. Sí, Pol reconoce que la opinión de Pedrosa hizo abrir los ojos a los ingenieros y dueño de KTM en el sentido de que todo lo realizado hasta ahora había sido fruto de la agresividad de ‘Polyccio’ y, sobre todo, de sus ganas de que la moto fuese competitiva cuando no lo era.

Pol Espargaró lleva tatuado, desde la conquista del título de Moto2, en el 2013, la leyenda 'Never give, up', es decir, 'no te rindas nunca', que es lo que él hace cuando se sube a su KTM. / ALEJANDRO CERESUELA

Y, claro, Pol no tiene más remedio que recordar el accidente sufrido en Brno cuando se tuvo que tirar de la moto, a 200 kilómetros por hora, para evitar el muro, provocándose múltiples lesiones y dañándose seriamente la médula espinal, las cervicales y, por milímetros, según reconocieron los médicos, no quedarse, para siempre, en una silla de ruedas. “Aún tengo electricidad, picores extraños, en los brazos, pero todo está ya bien”. El podio de Valencia, con el que concluyó el Mundial, “fue un milagro, la mejor recompensa a la recuperación”.

Enfrentarte a tu hermano

Espargaró está convencido de que el Mundial de este año (“¡ojalá volvamos en Jerez como está programado por parte de Dorna!”) será apasionante “porque, a los ingredientes de siempre, a un parrilla repleta de campeones y grandísimos pilotos, se añadirá la incertidumbre de ver cómo nos comportamos nosotros y las motos en circuitos que repetimos y demás. Sé que todos tenemos unas ganas locas de volver a competir y estoy convencido de que todos volveremos en gran forma, seguro”.

Preguntado sobre convivir con un hermano en la misma categoría (Aleix, el mayor, es piloto oficial de Aprilia) y observar cómo Àlex Márquez se ha unido, ahora, como compañero de su hermano Marc, campeón del mundo de MotoGP, ‘Polyccio’ dijo que no le gustaba demasiado eso. “Desde luego, compartir equipo con Aleix es algo que no quiero hacer, no, no. En el caso de Àlex, por ejemplo, es un poco diferente, pues él es novato, ‘rookie’, en MotoGP, pero a mí eso de correr en la misma categoría que mi hermano no me hace gracia. Sé que a Aleix le encanta, porque yo soy el pequeño, pero no me gusta, no. Claro que tienes más respeto que con los demás, pero no sé, no me gusta”.