Ir a contenido

EL GP DE VALENCIA DE MOTO3

Artigas y García, dos chavales de 16 años, triunfan en Valencia

El joven de Burriana, discípulo de Emilio Alzamora, gana su primer GP en su primera temporada en el Mundial de Moto3

El chico de Sant Andreu de la Barca se sube al podio (3º) en su primera carrera en el campeonato del mundo de motociclismo

Emilio Pérez de Rozas

Xavier Artigas (3º) y Sergio García Dols (1º) celebran juntos el podio de hoy en Cheste (Valencia).

Xavier Artigas (3º) y Sergio García Dols (1º) celebran juntos el podio de hoy en Cheste (Valencia). / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Volvió a ocurrir. Pura magia. Algo maravilloso que sucede muy pocas veces en la vida pero que, cuando ocurre, provoca la felicidad de muchísima gente, de toda la afición y, sobre todo, de las familias de los niños, jóvenes, y de los profesionales que les han ayudado a alcanzar, sino la gloria, sí dar el primer paso para establecerse entre los grandes.

En ChesteValencia, ante casi 90.000 espectadores, dos chavalitos, casi niños, con poco más (los dos) de 16 años, han provocado la alegría de todos al ser los auténticos protagonistas de una carrera de Moto3 caótica, en la que ambos, Sergio García (Burriana, 22 de marzo del 2003) y Xavi Artigas (Sant Andreu de la Barca, 27 de mayo del 2003), han conseguido la primera y tercera plaza.

Elias, maestro de Artigas

García, al que le gusta que le llamen también con su segundo apellido, Dols “porque hay otro Sergio García, el gran golfista, que tiene todo el derecho del mundo a ser él, solo él, Sergio García”, ha ganado su primera carrera del Mundial en su 17 cita de la temporada en el equipo Estrella Galicia que dirige Emilio Alzamora, manager de los hermanos Marc y Àlex Márquez.

Lo de Artigas tiene, posiblemente, mayor mérito, pues el muchacho que descubrió el campeón de Manresa, Toni Elias, llegado de Estados Unidos hoy para ver el debut y la consagración de su alumno en Cheste (Valencia), corría, por vez primera, sí, sí, era su debut como ‘invitado’ especial del Gran Premio de Valencia y su carrera ha sido, sencillamente, como ha reconocido Elias “impecable, perfecta, increíble, ni siquiera ha tenido que ganar para demostrar lo mucho que le puede ofrecer al motociclismo español”.

La felicidad de García

García, que le dedica la victoria a su abuelo Antonio “que ya no está entre nosotros pero que, seguro, la ha visto”, tenía la impresión, antes de la salida, que podía ganar “pero, de nuevo, se ha convertido en una carrera caótica, con caída múltiple, retraso, la pista llena de aceite por la moto de Canet, de piedras por los distintos incidentes en las primeras vueltas y, al final, por ese grupito integrado por mi amigo Xavi (lo son de verdad desde los nueve años), Migno, que ha terminado segundo, y Suzuki. Al final, ha habido que meterle mucho valor y he podido ganar. Y, ahora, a celebrarlo en la cena pues, como tengo 16 años, ni siquiera he podido descorchar el cava en el podio”.

Por lo que hace referencia al fenómeno Xavi Artigas, solo decidir que sus padres lloraban y grababan a tope con sus videos toda la conferencia de prensa del chavalito, que Toni Elias disfrutaba de su obra y que él, con una serenidad increíble, ha reconocido que “el año que viene, como no tengo plaza en este Mundial, trataré de ser campeón de España, bueno, del mundo júnior en el Campeonato de España de Velocidad”.

El futuro de Artigas

Artigas ha dicho que cuando empezó la última vuelta en cuarta posición “sabía que iba a tener mi oportunidad en la última curva y que ahí me lo jugaría todo, todo, ante Suzuki, pues no tenía nada que perder. Me la he jugado y he ganado, bueno, he sido tercero, que es, sencillamente, maravilloso”. Artigas, curiosamente, fue tercero, en el 2018, en las Rookies Cup, ha sido tercero este año en el CEV y, en su debut mundialista, ha terminado tercero, aunque él lleva el 4.

“Solo te diré que lo conocí cuando tenía 9 años y le estaban haciendo un video, que se titulaba ‘Petit pilot’. Lo llevaron a nuestra tienda de Manresa y, al día siguiente, me lo lleve a entrenar a una pista de tierra que tengo yo y me dio cera, poniéndome el culo como un tomate. Hacía cosas prodigiosas y quedamos con sus padres que les ayudaría. Hasta ahora que me siento el hombre más feliz del mundo. Por ellos, por él, por sus padres, por el futuro del motociclismo. Xavi tiene de todo y puede hacer grandes cosas, aunque aún es muy joven”, comentó de sopetón un entusiasmado Toni Elías, que, tras ver crecer su obra, regresa a EEUU.