Ir a contenido

EL GRAN PREMIO DE MOTEGI

Quartararo quiere amargarle la fiesta a Márquez en Japón

El 'Diablo', que el domingo podría proclamarse ya matematicamente el mejor novato de MotoGP, vuelve a lograr el mejor tiempo en el primer día de GP

Àlex Márquez, favorito a ganar el título de Moto2 y completar el doblete de la familia de Cervera, lidera, con autoridad, la sesión de la categoría intermedia

Emilio Pérez de Rozas

El joven francés Fabio Quartararo, de 20 años, ha demostrado hoy, en Japón, que puede ganar, por fin, en MotoGP. 

El joven francés Fabio Quartararo, de 20 años, ha demostrado hoy, en Japón, que puede ganar, por fin, en MotoGP.  / ALEJANDRO CERESUELA

La lectura de este fin de temporada es sencilla: la Yamaha, en manos de los jóvenes Fabio Quartararo y Maverick Viñales (no en manos del mito Valentino Rossi), vuela los viernes y los sábados, pero el domingo, el día de la carrera, el día que reparten los cromos, el día de las 24 vueltas a 350 kms/h., ese día, ¡vaya!, aparece Marc Márquez (Honda) y le amarga la victoria a casi todo el mundo o deben jugarse la vida para arrebatarle la victoria: lleva 14 podios en 15 carreras.

La historia, a excepción de Aragón, donde Márquez decidió volar bajito, se ha repetido en todas las carreras y, por lo visto ayer en Japón, donde hoy amenaza otro diluvio (nada de tifón), pero mañana estará (dicen) seco, va a volver a repetirse en la pista propiedad de Honda donde Márquez quiere honrar a sus jefes, que la noche antes de coronarse en Buriram (Tailandia), le llamaron y le dijeron “déjate de historias, Marc, y gana cuanto antes”.

Marc tiene un par de explicaciones (muy ciertas) para que entendamos lo que pasa. Una: la Yamaha se ha convertido en una gran moto y, muchas veces, en una máquina mejor que la vencedora Honda RC213V (siempre en manos del catalán). Y, dos: la M1 de la firma de los diapasones vuela, en efecto, “pero con el neumático nuevo”. Es decir, luego, en carrera, la cosa cambia pues se juntan muchos factores, entre otros que Marc es más listo que los ratones colorados y, además de elegir siempre la goma ideal, la gasta menos que los ‘yamahistas’.

El 'Diablo' busca su primer triunfo

Tesis y/o teorías aparte, Quartararo, sí, sí, el chico de moda, el ‘rookie’ del año, el novato que ha disparado todas las alarmas en el equipo oficial de Yamaha (el chico es el segundo piloto del ‘team’ Yamaha Petronas y su moto es la única Yamaha que no es ‘pata negra’), la ha vuelto a liar y ayer hizo el mejor crono, 0.321 segundos más veloz que Viñales y 0.336 más rápido que Márquez. “Si salgo en primera línea, puedo pelear, de nuevo, con los mejores. Este trazado es la repera con la MotoGP, nada que ver con la Moto2 que corrí el año pasado. Aquí, con esta bestia, si te equivocas de dos metros en la frenada de cada curva, no la trazas y mueres. Hay que medir al milímetro y en eso estoy. Pero, claro, son 24 vueltas rodeado de campeones, pero ahí estaremos”.

Este chico va a ganar un día de estos. Igual es mañana, ya verán. Pero, como lamenta el gran jefe de Ducati, Claudio Domenicali, “si no estuviese Marc, nosotros llevaríamos ya dos o más títulos”. Pues eso, Márquez aún no se ha jubilado.

Àlex Márquez, intratable 

Lo tiene en la mano, pero no piensa tocarlo ni acariciarlo hasta que no se quede quieto en su palma. Àlex Márquez (Kalex) está persiguiendo, a los 23 años (tres menos que su hermano Marc, ya con ocho cetros), su segunda corona tras la conquistada, en el 2014, en Moto3. Siempre se ha dicho que un hermano es gasolina y el otro, diesel. Y, sí, ahí está Àlex, aún sin ‘pelota de partido’, pero convertido, a lo largo del año, en el principal favorito al título.

Àlex Márquez (Kalex), lider de Moto2, se prepara para el primer ensayo de hoy en Motegi. / ALEJANDRO CERESUELA

“Me da igual el día, el circuito y la forma de ganarlo. Quiero ese título y punto. Por supuesto que preferiría que fuese en esta gira (Japón, imposible, pero sí en Australia y/o Malasia) pues llegar a Valencia con el corazón en un puño no sería bueno para nadie”, confiesa el ‘hermanísimo’, que ayer logró, cómo no, el mejor crono de la jornada, medio segundo más veloz que su principal rival al título, el también Augusto Fernández (a 40 puntos del joven de Cervera), y ligeramente más rápido que los otros perseguidores: Brad Binder, Thomas Luthi y Jorge Navarro, todos ellos a más de 40 puntos, cuando restan en juego 100.

El trazado de la suerte

“Dicen que el sábado llueve, así que será importante conseguir meterse en primera fila y, luego, observar cómo se desarrolla la carrera”, cuenta Àlex, a quien no le gusta este trazado, Motegi, propiedad de Honda, “porque no le va a mi estilo de pilotaje pero, curiosamente, mira, aquí he ganado tres veces y aquí conseguí mi bautismo en lo más alto del podio, en el 2013. Así que sigo confiando en que me traiga suerte”.