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MUNDIAL DE MOTOGP

Honda y Márquez dan pasos de gigante con la moto del 2020

El heptacampeón y lider de MotoGP aprovecha la ventaja que tiene en el campeonato para empezar a probar y desarrollar los compotentes de la futura moto

Márquez, que nunca peleó por el primer puesto del test de Misano, que volvió a ser para Quartararo, es quien más evolucionada tiene la moto del próximo año

Emilio Pérez de Rozas

Marc Márquez y su Honda, en el reciente test de Misano (Italia).

Marc Márquez y su Honda, en el reciente test de Misano (Italia).

No es tan descarado, evidente, manifiesto como cuentan que ocurre en la F-1 donde, llegado el ecuador del Mundial, si el coche no funciona, no es competitivo, no está entre los mejores, no opta al podio, las grandes escuderías, los grandes fabricantes, los mejores magos del diseño se ponen manos a la obra, en pleno agosto, para empezar a dibujar, diseñar, construir y probar los monoplazas del año siguiente, dejando de lado la evolución del bólido actual.

El mundo de MotoGP no llega a ese extremo, entre otras razones porque, por lo que hace referencia al Mundial-2019, todas las marcas oficiales poseen buenas motos, capaces de presentar batalla en cada gran premio y, por supuesto, su capacidad de evolución permite, a menudo, sobre todo a los grandes constructores japoneses que se lo proponen (ese parece el caso de Honda y Ducati, más que de Yamaha o Suzuki), compatibilizar ambos proyectos, el que permite ganar hoy y el que se construye de cara al 2020.

Honda solo se fía de Márquez

Siempre se ha dicho que el lunes de Brno, es decir, el ‘día después’ del Gran Premio de la República Checa, era el momento de empezar a pensar en el año siguiente. Y ahí fue donde solo Honda fue capaz de demostrar su capacidad creativa, sus ganas de permanecer en lo más alto del podio y, sobre todo, su insistencia en someterse a las peticiones de su campeonísimo Marc Márquez, presentando el mejor material un año tras otro y, como señaló el ingeniero japonés Takeo Yokohama, en la conferencia de Brno, “seguir los pasos que nos marca Marc, que es quien desarrollará nuestra moto”.

Márquez tiene más de tres victorias de margen sobre 'Dovi' y puede permitirse el lujo de empezar a preparar el próximo Mundial

Poco importa que el pentacampeón Jorge Lorenzo se queje de que la moto es muy difícil de pilotar o que el británico Cal Crutchlow, el otro piloto oficial, diga que “si piloto como Marc, me mato”. Honda volvió a colocar hasta cuatro motos en el boxe de Márquez en el reciente test de Misano, donde, la próxima semana, se reemprenderá el campeonato en el inicio de lo que todo el mundo considera ya la recta final a una nueva conquista, la sexta en siete años, del muchacho de Cervera (Lleida), que podría renovar cetro en Thailandia y/o Japón.

Esas cuatro máquinas, con chasis y especificaciones diferentes, fueron probadas por Márquez a lo largo de las 168 vueltas que dio, pensando mucho más en el 2020, que en el sprint final del Mundial-2019, pues la moto de este año, que ya cuenta con un proyecto de chasis del 2020, ese de aluminio y refuerzo de carbono, ya es lo suficientemente potente y competitiva como para, lograda la ventaja de 78 puntos (más de tres victorias: 75) con respecto al segundo, el siempre subcampeón Andrea Dovizioso (Ducati), empezar a utilizar los entrenamientos para seguir dando instrucciones y sugerencias al centenar de ingenieros que trabajan para Márquez en HRC (Honda Racing Corporation), el departamento de competición de la firma alada.

Marc Márquez trazando, con su Honda experimental, una de las curvas de Misano en el último test. / HONDA MEDIA

Ni que decir tiene que Márquez, que sufrió una caída en el primer día de Misano (octava de la temporada), donde el joven francés Fabio Quartararo (Yamaha) volvió a ser el más veloz (Lorenzo debió de retirarse antes de tiempo al seguir sufriendo dolores en la columna vertebral), no quiso desvelar absolutamente nada de lo probado, ni si las novedades son para la recta final del campeonato o ya para la próxima temporada. Dijo que había empezado trabajando con la moto de este año “tratando de mejorarla en algunos puntos” y, posteriormente, “empezamos a probar cosas de cara al año que viene”.

Fue en Brno, precisamente, donde Márquez reconoció a El Periódico de Catalunya que estaba trabajando, pensando en él, en la moto que quiere, en cómo mejorarla, pero “también, también, en qué decisiones debemos tomar, sobre todo con respecto al chasis y motor, para que sea una moto más fácil de pilotar por todos los pilotos de la marca”.

Inquilino del podio

En ese sentido, todos en el ‘paddock’ de MotoGP están convencidos de que Honda ya lleva ventaja en la carrera con la moto-2020, acortada ya la ventaja que Ducati le sacaba el año pasado respecto a la potencia del motor. Es evidente, como ha comentado en más de una ocasión, que a Márquez le encantaría tener un chasis como el de la Suzuki (“si él me da algo de motor, yo le doy algo de chasis”, bromeó inmediatamente Àlex Rins), pero el heptacampeón catalán no se ha cansado de elogiar los grandes recursos y prestaciones de la Honda-2019, que le ha permitido estar, de momento, en el podio en 11 de las 12 carreras, ganando seis de ellas: Argentina, EspañaFranciaCatalunyaAlemania y República Checa.

Son demasiados los que opinan que Honda no ganaría si no tuviese a Márquez aunque, en la misma proporción, son muchos los que defienden que, muy difícilmente, cualquier otra marca pondría a disposición del campeonísimo de Cervera semejante derroche de tecnología, ingenieros y medios para crear, evolucionar y mejorar, día a día, la moto del campeón.

Los problemas de Yamaha

Es por eso que Ducati debe dar un gran salto para facilitar a sus pilotos (DoviziosoDanilo Petrucci y Jack Miller) una moto ganadora. Es por eso que Suzuki, que sigue descartando incomprensiblemente tener un equipo ‘satélite’ con el que poder ayudar a Rins en la evolución de su moto, debería de replantearse semejante error. Y es por eso que Valentino Rossi Maverick Viñales lamentan profundamente que la moto que Yamaha les llevó a Brno y repitió en Misano no es lo que esperaban y, sí, no solo necesitan muchos más caballos en su futuro motor sino mayor agarre y competitividad para poder codearse con los mejores.

Temas: Marc Márquez