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EL PODER DE LOS SUEÑOS

Márquez y Lorenzo: "Cumplir el deseo de un niño es su mejor medicina"

Los campeones del equipo Repsol Honda participan en la campaña 'Cada gesto, un deseo' y colaboran con la Fundación Pequeño Deseo, ubicada en 38 hospitales

La entidad, que ha cumplido ya 4.838 deseos, trata de que los niños con enfermedades graves y largos tratamientos vivan con una sonrisa todo el proceso de curación

Emilio Pérez de Rozas

Marc Márquez, Lucia Ortego, Robert Juárez y Jorge Lorenzo, unidos alrededor de la Fundación Pequeño Deseo.

Marc Márquez, Lucia Ortego, Robert Juárez y Jorge Lorenzo, unidos alrededor de la Fundación Pequeño Deseo. / HONDA / ALEJANDRO CERESUELA

Aprovechando la celebración, en el Circuit de Catalunya, del gran premio de MotoGP, Honda España, de la mano de sus dos grandes campeones, Marc Márquez y Jorge Lorenzo, han puesto hoy en marcha la segunda edición de la campaña ‘El Valor de un Gesto’, su acción de responsabilidad social corporativa, basándose en el lema ‘El poder de los sueños’, ideado por Soichiro Honda, fundador de la compañía.

"A veces cumplir el deseo de un niño es su mejor medicina", reconocieron al unísono Márquez y Lorenzo, que están ayudando a Honda y  la Fundación Pequeño Deseo, que se desvive (de momento ha cumplido con 4.838 deseos) para hacer realidad los deseos de niños con enfermedades graves y crónicas con la intención de apoyarles anímicamente y hacer más llevadera su enfermedad, recuperación y curación.

Ayuda a 38 hospitales

La fundación está presente, de forma continuada, en 38 hospitales de todo el país como La Paz (Madrid), Sant Joan de Déu y Vall d’Hebrón (Barcelona), La Fe (Valencia), Virgen del Rocío (Sevilla) y Basurto (Bilbao). En casi dos décadas de existencia, la fundación ha cumplido miles de deseos de niños de cinco curiosísimas y diversas categorías: ser (princesa, piloto, director de orquesta), conocer (a un deportista, cantante, actor), ir (a Eurodisney, a la nieve, al mar, a una ciudad especial), tener (una bici, un perrito, una videoconsola) y otros, como saltar en paracaídas, hacer submarinismo o cocinar para los compañeros de hospital.

Marc Márquez cierra lo ojos y se imagina un sueño: correr con su hermano Àlex en MotoGP. / HONDA / alejandro ceresuela

Márquez y Lorenzo han hecho posibles algunos de esos sueños y, aunque hoy no han querido contarlos todos, pues son un montón, sí han participado en la escenificación de dos de sus últimas colaboraciones con Pequeño Deseo. Lucia Ortego sufre colitis ulcerosa y, cómo no, su deseo era conocer en persona a Márquez. “Me entrevistaron, me preguntaron un montón de cosas, yo creo que para despistarme y, de pronto, un día me llevaron a Montmeló y conocí a Marc. Me pasé todo el día llorando de emoción y alegría”, explica Lucia. Algo parecido, idéntico, le ocurrió a Robert Juárez, de Alicante, que no entendía por qué sus padres le llevaron un día a Cheste (Valencia). “Hasta que tuve delante de mí a Jorge (Lorenzo) y me volví medio loco”.

“La medicina es una maravilla, sí, avanza, da grandes pasos, nos ayuda a curar a la gente, nos permite solventar un montón de enfermedades que antes nos derrotaban”, explica el doctor José Luis Dapena, oncólogo del Vall  d’Hebrón, “pero es muy importante que nos cuidemos también del estado anímico de nuestro pequeño paciente y estos proyectos nos ayudan muchísimo pues las emociones positivas siempre generan bienestar”.

"¿Mi sueño para todos?, felicidad, mucha felicidad, que es algo que no se puede comprar"

Marc Márquez

Heptacampeón del mundo de motociclismo

“Tú tratas de poner tu granito de arena en cualquier historia que te propongan, pero siempre tienes la sensación de que haces poco. Desde luego, no hay nada, nada, como la sonrisa de felicidad de un niño”, explica Márquez. “Muchas veces tienes la sensación de que para estos niños ese gesto tuyo, tu ayuda, tu presencia, la foto, el abrazo es mucho, muchísimo y, sí, no hay nada como verles felices y, sobre todo, darles ánimos para que afronten su enfermedad, su cura”, añadió Lorenzo.

Nadie mejor, desde luego, que Márquez y Lorenzo para explicar los pequeños deseos que sintieron y sienten. “Mi primer deseo fue, cómo no, mi primera moto. Tenía cuatro años. Fue tremendo. Luego, ya con ocho, tuve mi primera moto de verdad y eso sí fue un gran shock. ¿Cuál es mi deseo de ahora?, poder algún día competir en MotoGP junto a mi hermano Àlex, deseo y sueño que espero ver cumplir algún día. ¿Qué deseo para los demás?, felicidad, mucha felicidad porque es de las pocas cosas que no se pueden comprar”.

"Si he de pedir un deseo sería que tuviésemos los océanos más limpios y cuidásemos nuestro Planeta"

Jorge Lorenzo

Pentacampeón del mundo de motociclismo

Lorenzo recordó que sus deseos de niño eran correr, ganar carreras, luego ser campeón de algo, ir al Mundial, ganar el primer GP (Brasil-2002), ser campeón del mundo…”¿Ahora?, bueno, tal y como estoy deseo más que nunca poder adaptarme cuanto antes a mi Honda y ganar. ¿Luego?, cuando me retire disfrutar con los míos de lo conseguido y hacer lo que ahora no puedo hacer. ¿Para el mundo?, un planeta más limpio, mejor cuidado, mares más hermosos”.

Cristina Cuadrado, directora de la Fundación Pequeño Deseo, agradeció a Honda que hubiese creado la iniciativa ‘El valor de un gesto’, pidiendo a los usuarios de redes sociales como Faceboook, Twitter e Instagram que suban una foto con los ojos cerrados con el hashtag #hondaelvalordeungesto. Por cada foto publicada, desde hoy hasta el 4 de julio, Honda donará un euro a Pequeño Deseo hasta un máximo de 25.000 euros. “ A los 4.838 deseos ya cumplidos vamos a poder añadir varios miles más gracias a la ayuda de jóvenes como Marc y Jorge y de tantos y tantos como nos apoyan”, terminó diciendo Cuadrado.