Ir a contenido

LA TRANSFORMACIÓN DE UN CAMPEÓN

Álvaro Bautista, el hombre escogido por Ducati para 'campeonar'

El piloto de Talavera de la Reina, de 34 años, es la punta de lanza del proyecto de Superbikes de la firma de Borgo Panigale y probador de MotoGP

'Bati', sorprendentemente sin plaza en la parrilla de la categoría 'reina', se ha convertido en un profesional valoradísimo en ambas categorías y campeonatos

Emilio Pérez de Rozas

Álvaro Bautista conversa con el equipo de pruebas de Ducati MotoGP ante la presencia del ingeniero Gigi DallIgna.

Álvaro Bautista conversa con el equipo de pruebas de Ducati MotoGP ante la presencia del ingeniero Gigi DallIgna. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

“¿Álvaro?, una persona extraordinaria y un piloto muy, muy, bueno. Tiene sensibilidad, sabe testar estupendamente lo que le ocurre a cada moto. Hemos hecho un gran fichaje. Tenemos una confianza ciega en él, tanto como punta de lanza de nuestro proyecto en el Mundial de Superbikes como el hombre que, probablemente, nos consiga, con el equipo de pruebas, las decimitas que nos faltan para poder ganar el título de MotoGP”.

La valoración que el ingeniero más importante del Mundial de motociclismo, el italiano Gigi Dall’Igna, creador del proyecto Ducati ‘Desmosedici’ de MotoGP y, sí, también, inventor de la Ducati ‘Panigale V4’ con la que el español Álvaro Bautista, de 34 años, tratará de acabar con la impresionante racha del británico Jonathan Rea y Kawasaki, campeonísimos desde hace cuatro años, hace del piloto de Talavera de la Reina es plenamente compartida por los 2.000 habitantes del ‘paddock’ del Mundial de motociclismo.

Prestigioso cambio de rol 

Entonces, ¿por qué tan extraordinario piloto no tiene un hueco en la parrilla de MotoGP? “Pues, simplemente, porque las cosas ocurren porque han de ocurrir y no hay que darle más vueltas. Yo, hasta hace diez días, era un piloto más de MotoGP, una categoría, un Mundial, donde los españoles son los amos, ganando grandes premios y títulos y, donde, si acabas el séptimo o el cuarto, como conseguí yo en Australia, no sales en los papeles, pilotes la moto que pilotes o te haya costado lo que te haya costado. Y, ahora, mira por donde, soy el nº 1 del proyecto de Ducati para intentar conquistar el título de Superbikes, un Mundial muy, muy, competitivo y el probador de MotoGP, el probador que ¡ojalá! puede ayudar a Andrea Dovizioso y Danilo Petrucci a ganar, por fin, el título de la categoría ‘reina’. La verdad, estoy muy orgulloso de mi cambio”.

Álvaro Bautista, el pasado jueves, en Jerez, a los mandos de la Ducati de MotoGP. / JESÚS ROBLEDO

Bautista, campeón del mundo de 125cc en el 2006, ha abandonado el Mundial de MotoGP ante la admiración general. En efecto, todo el mundo lo considera un auténtico ‘pilotazo’, que, cuando tuvo la moto oficial, estuvo peleando por los primeros puestos y hasta el podio, como ocurrió en Phillip Island. “Ahora me toca tener mi mente ocupada con dos funciones muy distintas, pero igualmente motivadoras. Son, en efecto, dos proyectos muy diferentes. Distintos equipos, distintas motos, eso sí, las dos de 1.000cc, neumáticos diversos (Pirelli, en SBK; Michelin, en MotoGP), frenos que no tienen nada que ver, suspensiones distintas…pero las mismas ganas y pasión para conseguir resultados y, sobre todo, mejoras para MotoGP”.

"Aún siendo las dos motos de 1.000cc, son proyectos muy distintos. La Superbikes está hecha para el cliente y la MotoGP está pensada y construída para el piloto"

Álvaro Bautista

Piloto de Superbikes de Ducati y probador de la Ducati de MotoGP

Les cuento la última semana de Bautista y alucinarán de sus capacidades y actividad. Así como Fernando Alonso se sube una semana al Toyota de resistencia y, a la siguiente, al McLaren de F-1, ‘Bati’ lo hace de un día a otro. En Jerez, probó la ‘Panigale V4’ lunes y martes, miércoles y jueves se subió a la ‘Desmosedici’ de MotoGP y, el viernes, volvió a montarse en la Ducati de SBK. “Las primeras vueltas con cada una de ellas son un poco locas pero, a los dos giros, los cajones de tu cerebro en los que tienes archivadas las características de cada moto, ¡zas!, encajan a la perfección en minutos y te pones a rodar como si nada”. Eso sí, Bautista reconoce que el salto más sorprendente se produjo el lunes “pues pasar de un año en la MotoGP al primer contacto con la ‘Panigale V4’ es enorme”.

Álvaro Bautista, el pasado lunes, a los mandos de la Ducati 'Panigale V4', de Superbikes. / MILAGRO

Bautista recuerda, porque es muy significativo para el aficionado, que “la Ducati de SBK se la puede comprar cualquier en la tienda. Bueno, sí, claro, cualquier que tenga bastante dinero, pero es una moto creada para la carretera, para los clientes más apasionados. La ‘Desmosedici’ de MotoGP es una moto ideada para el piloto, con materiales sofisticadísimo, una caja de cambios carísima y prestaciones de gran premio”. ‘Bati’ explica que la SBK se mueve mucho, bueno, es menos estable, “mientras que la MotoGP es pura potencia, frenos brutales y totalmente racing-racing”.

El piloto de Talavera de la Reina cuenta que “con la ‘Panigale’ hemos de intentar casi, casi, un imposible, sobre todo en este primer año del ‘proyecto SBK’ de Ducati, como es destronar al poderosísimo Rea, el mejor piloto de Superbikes de todos los tiempos, y con la ‘Desmo’ he de arañar algunas décimas de segundo para ofrecérselas a ‘Dovi’ y ‘Petrux’ para que peleen, de nuevo, por el título de MotoGP. Porque, olvídese, el cetro de MotoGP se decide ya por décimas de segundo. Nadie tiene un segundo escondido en la manga, ¡nadie! Ahora, de lo que se trata es de encontrar décima a décima. Y en ello estamos”.