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CASO RESUELTO EN RIMINI

El conductor que atropelló a Hayden evita la cárcel

La fiscalia considera que si el conductor del coche hubiese respetado el límite de velocidad, el campeón norteamericano aún estaría vivo

El juicio demostró que Hayden se saltó, en efecto, el stop del cruce y no pudo oir al coche porque iba escuchando música con sus auriculares

Emilio Pérez de Rozas

La autoridades del Mundial y de Rimini inauguraron, justo en el cruce donde se produjo el fatal accidente, un monumento en recuerdo del piloto norteamericano Nicky Hayden.

La autoridades del Mundial y de Rimini inauguraron, justo en el cruce donde se produjo el fatal accidente, un monumento en recuerdo del piloto norteamericano Nicky Hayden. / MIRCO LAZZARI

Uno de los atropellos más dolorosos, tristes y dramáticos que se han producido en Italia en los últimos años, el del campeonísimo norteamericano de MotoGP, Nicky Hayden, que se saltó un stop cuando se entrenaba en bicicleta en las cercanías del circuito ‘Marco Simoncelli’ de Misano-Adriático y fue arrollado por un conductor de 30 años, se ha resuelto con una pena menor de un año de cárcel, que el conductor del Peugeot no cumplirá entre rejas. La familia de Hayden, que había pedido una indemnización de 6 millones de euros, no recibirá nada y el conductor del coche deberá de pagar las costas del juicio, que fue rápido.

Según desvela hoy el diario ‘Rimini Today’, que ha estado informando con sumo detalle desde que se produjera el accidente, el conductor que atropelló al piloto estadounidense será condenado a un año de cárcel, a la pérdida del carné de conducir y a pagar los costes del proceso. No irá a la cárcel, pues el juez dejará la sentencia en suspenso. Hay que tener en cuenta que la fiscalía ya pedía sólo un año y dos meses de cárcel, pues admitía varios atenuantes, como, por ejemplo, el hecho de que el norteamericano se saltara el stop del cruce donde se produjo el incidente. También asumen que iba escuchando música con los cascos.

Nicky Hayden, cuando pilotaba para el equipo Ducati. / REUTERS / MAX ROSSI

La investigación policial había demostrado que Hayden circulaba a unos 20 km/h cuando atravesó el cruce. Por ello otorgan al americano un 30% de responsabilidad en el suceso. Pese a ello, declaran culpable de homicidio al hombre, de 31 años, natural de Morciano, porque estiman que circulaba a 72,8 kms/h., en una zona en la que la velocidad está limitada a 50 kms/h.

Las explicaciones del fiscal

De hecho, según el perito del fiscal, si el conductor hubiera ido a la velocidad marcada o si hubiera frenado llegando a ella en el momento del impacto, el que fuera campeón de MotoGP en 2006 estaría aún vivo. La familia de Nicky, que no ha estado presente en el juicio, pidió una compensación millonaria y confió todo a los peritos.

Hayden, que murió de múltiples fracturas y lesiones, estaba entrenándose con una de sus bicicletas de carretera, cuando se produjo el accidente. Desde el primer momento, quedó confirmado que el piloto se había saltado el stop que hay en la intersección de las calles Tavoleto y Raffaelli en Misano (provincia de Rimini), justo en el momento en que pasaba el Peugeot, cuyo conductor pasó, sin problemas ni sanción, los controles de alcohol y drogas. El conductor reconoció, en su momento, que iba a trabajar y que “de pronto, apareció un ciclista procedente de una calle lateral y no pude evitarlo de ninguna manera”.

Estado en que quedó el Peugeot que atropelló a Nicky Hayden, en Misano. / EFE / TOMMASO TORRI

Nicky Hayden (Owensboro, Kentucky, EEUU, 30 julio de 1981 -- Misano, Italia, 22 de mayo del 2017), un piloto familiar, amable, encantador, cómplice, limpio en la pista, tal vez sin la agresividad y talante de otros compatriotas del Mundial de 500cc, como Kenny Roberts, Kevin Schwantz o Randy Mamola, fue campeón del mundo en 2006 con Honda.

'The Kentucky Kid' ganó, cierto, solo tres grandes premios a lo largo de sus 14 temporadas en las máxima categoría (nueve en Honda y cinco en Ducati) y se subió en 28 ocasiones al podio. Fue, sin duda, una de las personas más queridas del ‘paddock’ del Mundial de las últimas décadas. Su dolor, como el de Marco Simoncelli, aún perdura en el campeonato y muchos, muchos, enarbolan la pegatina del nº 69 continuamente, en sus cascos, en sus motos, en los ordenadores, en sus coches.

Temas: Nicky Hayden