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PAREJA DE FAVORITOS AL TÍTULO

Mir-Márquez, la doble M de M2

El 'hermanísimo' acepta que lo consideren uno de los grandes favoritos al título "pero no puedo cometer los errores del pasado año"

El mallorquín, que el pasado año arrolló en Moto3, lo único que pretende "es ser un poco mejor en cada gran premio que corramos"

Emilio Pérez de Rozas

Joan Mir y Àlex Márquez, campeones de Moto3, perseguirán juntos este año el título de Moto2.

Joan Mir y Àlex Márquez, campeones de Moto3, perseguirán juntos este año el título de Moto2. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Los ves y piensas «¡uf!, estos podrían ser los líderes de cualquier grupo de rock!» Los ves entrenarse y piensas «¡uf!, esos tíos se mataran algún día». Observas sus carreras y piensas «¡uf!, estos chavales van a provocar un vuelco en el Mundial!» Los oyes hablar y piensas «¡uf!, prefieren correr, ser buenos en la pista, que preparar un discurso cautivador». ¡De lo modestos que son! Y estas ante dos de los mejores pilotos del mundo. Y estas frente a dos campeones de Moto3. Y estas ante dos de los futuros (presentes) candidatos al título de Moto2.

Los ves en la pista y piensas «¡se van a comer el mundo!» Ya se lo han comido, amigo, pero ellos quieren más. Porque saben que más es el nombre de MotoGP, el escaparate, el lugar donde solo los campeones demuestran lo que son. Han visto campeonísimos como, por ejemplo, el bravísimo Dani Pedrosa, que, tras ganar y ser el mejor de los mejores en 125cc y 250cc, lleva 12 años intentando ser campeón de la categoría reina y ¡encima! es el único piloto de todos los tiempos (bueno, junto al jovencísimo Marc Márquez) capaz de ganar, como poco, un GP cada temporada.

"Ahora es un poco complicado que Àlex me dé consejos. Antes he de controlar la moto. Creo que, más adelante, sí podré consultarle algunas cosas"

Joan Mir

Piloto de Estrella Galicia 0,0 Marc VDS de Moto2

El rico magnate cervecero belga Marc van der Straten (Marc VDS), un ser sumamente original, encantador,  heredero de la cervecera Stella Artois, ha querido formar un equipo cañón, único, para afrontar, de nuevo, la reconquista del título de Moto2, que, el pasado año, ganó con el no menos brillante italo-brasileño Franco Morbidelli.

Para ello le dio la orden a su mano derecha en el paddock, el alemán Michael Bartholomy, otro zorro, para que juntase en el mismo team a estas dos perlas, Àlex Márquez, de 21 años, y Joan Mir, de 20. Y ahí están. Sonriendo, mano a mano, sabiéndose rivales desde el minuto cero. Y, como dice el hermanísimo, «amigos fuera de la pista y rivales sobre el asfalto».

La felicidad de Joan Mir

«Ya ves, aquí, encantado de la vida, en el mejor sitio posible del paddock, sin duda, en el equipo campeón, con la moto del campeón, junto a un tipo estupendo como Àlex y dispuesto a aprender lo que haga falta, cuanto antes, pero sin prisas, con cabeza pero con mucho corazón en la pista, con muchas ganas y, sobre todo, con los ojos y la mente muy abierta», explica el mallorquín, que, ¡vaya!, se lesionó no hace mucho practicando motocross ¡otro! y llegará la semana que viene algo tocado a Losail (Doha, Catar), pues se ha dañado la clavícula izquierda, sin rompérsela, pero con suficiente dolor como para perderse el último ensayo de Jerez.

Cuando te acercas a Márquez y le sugieres que te explique qué consejo le daría a Joan, Àlex te pasa su inmenso y larg brazo derecho por tu hombro, te recoge tu espalda, y te dice al oído: «¿Consejo?, ninguno, ¡este tío es buenísimo!». Y lanza la misma carcajada, sonrisa, clavadita a la de su hermano Marc, exacta a la mueca de mamá Roser, idéntica a la sonrisita de papá Julià. «No, en serio, de momento no es fácil dar consejos porque cada uno está metido en lo suyo, tomando contacto con la nueva Kalex y tratando de hacer la mejor preparación posible para las primeras carreras, que suelen ser importantísimas. Pero, desde luego, hablamos mucho y sin duda cambiamos impresiones».

La experiencia de Àlex Márquez

«Yo tengo la sensación –añade Mir, vivo, observador, sabio en la pista, muy sabio—de que la ayuda vendrá más adelante cuando ya me haya hecho más con los mandos de mi moto». La verdad es que el aprendizaje, por mejor que uno sea ¡y Joan es campeón!, no es fácil. «Por suerte, los primeros test han sido buenos, me he encontrado muy cómodo sobre la moto, los tiempos me han salido fáciles y, aunque aún me falta mucho, mucho, por llegar a los de cabeza, no estoy tan lejos. Es más, creía que me costaría mucho más adivinar, intuir, acercarme a sus cronos».

Àlex Márquez atiende a la prensa en la presentación del equipo de Moto2. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Àlex, que admite ser uno de los principales candidatos al título «aunque aquí hay 30 jabatos que salen a por el mismo cetro», sí le ha dado un consejo a Joan desde el primer día: esta moto, la Moto2, es menos cambiable que la Moto3. «Aquí puedes cambiar muchas cosas, sí, pero cuanto más cambias, peor vas. Me explicaré. Aquí, en Moto2, lo mejor es que, una vez conseguida una moto base, seas tú quien se adapte a la moto, al circuito, a las condiciones de cada carrera. Si pretendes ser rápido continuando cambiando la moto, te estrellas. No avanzas. Una vez conseguida la moto ideal, la progresión, la mejora, la velocidad, el crono ha de ser cosa de tu pilotaje». Y, sí, Mir eso lo ha aprendido desde el primer día.

"Joan debe aprender que la Moto2 no se puede cambiar tanto como la Moto3. Aquí, cuando llegas a una base, debes tirar de pilotaje para conseguir el mejor crono"

Àlex Márquez

Piloto oficial de Estrella Galicia 0,0 Marc VDS de Moto2

Los objetivos de esta temporada de ambos son distintos. O no. Nadie se cree ese cuento del mallorquín de que irá, como el Cholo Simeone. Como insinua Àlex, es demasiado bueno para creerle. «¿Mi objetivo este primer año en Moto2?, sencillo: ser mejor en cada gran premio. Si empiezo en el Top-15, acabar en el Top-5», dice Mir. Lo ven, hacia arriba. Lo tiene clarísimo. «Pretendo ser mejor cada fin de semana. Desde luego, lo que no quiero es retroceder de un GP a otro, sino avanzar, ser un poquitín mejor en cada carrera». No dar pasos atrás. No nos engañemos: estar delante lo antes posible. Su temporadón del año pasado en Moto3, donde rompió todos, todos, los récords (menos el de poles, pues solo logró una), así lo exige. O sugiere.

Terminar, terminar, terminar 

¿Y Márquez? El título. «Bueno, ahí es donde me habéis puesto vosotros». No, nosotros no, Àlex, es el paddock quien te ha puesto ahí. «Y para ello he de empezar fuerte y acabar siempre en el podio. Ser regular. No cometer los errores del año pasado, donde pensé demasiado en el liderato, demasiado en el título. He de hacer lo que me dice mi técnico, Naoya Kaneko, ‘pasar bajo la bandera a cuadros, Àlex, puntuar, puntuar y puntuar’. Y, sí, esa es la única manera de llegar a la recta final del Mundial y tener opciones al título».

Señoras y señores la doble M. Mir, Márquez, ahí los tienen. Son campeones y aún quieren ser mucho mejores.