19 sep 2020

Ir a contenido

LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL MITO

Ángel Nieto iba a cambiar las motos por el tenis

Antes de su mortal accidente, el campeonísimo español ya había alquilado su casa de Eivissa para irse a vivir a Mallorca

El '12+1', que descartó una oferta de Aspar para volver al Mundial, planeaba vivir en Manacor junto a su hijo Hugo, tenista

Emilio Pérez de Rozas

Ángel Nieto, junto a su hijo Hugo, en el Masters Series de tenis de 2016.

Ángel Nieto, junto a su hijo Hugo, en el Masters Series de tenis de 2016. / GSR

El accidente, la mala suerte, la tragedia, la agonía, la muerte sorprendieron a Ángel Nieto, de 70 años (“yo no tengo 70 años, tengo 700 vividos, disfrutados, con riesgo y pasión”, le dijo no hace mucho a su amigo del alma Jorge Martínez Aspar), en plena transformación de su vida familiar y deportiva, por qué no decirlo. Nieto hacía ya tiempo que había decidido abandonar por un tiempo su vinculación o, al menos, su dependencia de las motos, del Mundial de motociclismo, para centrarse en la carrera deportiva de su hijo pequeño Hugo, de 16 años, fruto de su relación con Belinda Alonso, que quiere ser tenista, que es un prometedor tenista.

Hugo, que le saca 25 años a 'Gelete', el mayor de los Nieto, hijo de la primera esposa del campeonísimo, Pepa Aguilar, tiene 22 años más que 'Pablete', el segundo vástago del primer matrimonio del '12+1'. Hugo era, desde hacía ya muchos años y encarrilados como estaban los dos mayores, el ojito derecho de Nieto, de ahí que esté becado, desde hace ya dos años, en la nueva y prestigiosa academia que Rafa Nadal tiene en Manacor, convirtiendo a su padre en su más firme seguidor y espectador. “Desde luego, prefiero que Hugo juegue a tenis a que corra en moto, lo tengo clarísimo”, decía papá Nieto.

“Yo no tengo 70 años, yo tengo 700 años vividos, disfrutados, con riesgo y mucha, mucha, pasión"

Ángel Nieto

12+1 campeón del mundo de motociclismo

El accidente, de alguna manera, estuvo ciertamente provocado por la transformación que se iba a producir en la vida de Nieto, ya que el campeonísimo de Vallecas había cogido el quad y se había puesto el casco sin atar para ir a comprar, a muy poca distancia de su casa, unas lámparas nuevas para el jardín. La razón no era otra que Nieto tenía ya alquilada la casa por todo un año (los nuevos inquilinos entraban el primero de agosto) y quería dejarles el jardín “niquelado”, es decir, con todas las luces en marcha y relucientes, para él poder trasladarse a su nueva residencia mallorquina, evidentemente cerquita de Manacor, desde donde podría seguir de cerca la trayectoria de su hijo, que soñaba con poder lograr una beca en una universidad norteamericana, dentro de un par de años, para poder compatibilizar tenis y estudios.

Aspar, discípulo y heredero

Es posible, sí, que si no hubiese sido por la necesidad de acudir a esa casa de lámparas, situada concretamente a muy pocos metros del cruce de las carreteras de Santa Eulària con Santa Getrudis (es más, antes de ser embestido por el Fiat 500 de una ciudadana alemana de 38 años, Nieto estaba ralentizando su marcha para aparcar su curioso vehículo frente a la puerta de la tienda), el accidente se hubiera podido producir cuando el campeón hubiese bajado a comprar el pan o los periódicos con idéntico desenfado y escasa precaución que fue a escoger las lámparas del jardín.

Nieto declinó, hace unos meses, una oferta de Aspar para volver al Mundial y trabajar en el seno del equipo del valenciano

Uno de los pocos que sabía que Nieto había decidido apartarse discretamente de las motos, del 'paddock', por más adoración que le tuviésemos en el Mundial y lo mucho que disfrutaba paseando por los boxes, era el que fue su discípulo y heredero, Jorge Martínez Aspar. El campeonísimo valenciano había invitado a cenar a Ángel y Belinda la noche del domingo del Gran Premio de España, que se celebró, el pasado 7 de mayo, en Jerez. Aspar, que acudió, cómo no, con su esposa Amparo Vílchez, intentó convencer a su maestro durante toda la cena o buena parte de ella para que aceptase trabajar con él la próxima temporada, reforzando la estructura directiva de su enorme escudería. Nieto no tuvo más remedio que sincerarse con su amigo y reconocerle que su vida iba a dar un vuelco y que se trasladaría a Mallorca para apoyar a Hugo.

Todos esos maravillosos planes, que no solo eran respetados sino apoyados por su familia, estallaron por los aires cuando, el miércoles 26 de julio, a las 10.30 horas de la mañana, ese pequeño 'Cinquecento', cuya conductora pasó sin problemas el control de alcoholemia, golpeó (todos los testigos contaron que de forma “poco aparatosa y violenta”) el culo del quad del campeón, que salió despedido con tan mala suerte que, en el vuelo, perdió el casco, que no llevaba atado, y al caer se produjo un gravísimo traumatismo craneoencefálico. A partir de ese instante, ya todo fue una carrera contra la muerte y la fatalidad en la UCI de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, de Eivissa, cuyo equipo médico hizo todo lo que pudo y más por salvar al expiloto nacido en Zamora.

“Ves, de nuevo, como con Nicky Hayden, la maldita carretera, que es muchísimo más peligrosa que los circuitos, por supuesto"

Valentino Rossi

Nueve veces campeón del mundo de motociclismo

Lo cierto es que los nueve días que Nieto estuvo inconsciente (“ha muerto como quería morir, sin hacer ruido, sin molestar a nadie, sin tener pendiente a su familia durante meses o años de su agonía, ha muerto de sopetón”, reconoció su amigo Carmelo Ezpeleta, máximo responsable del Mundial) todo fueron esperanzas e ilusiones pese a que los médicos, todos, los ibicencos, los externos y los muchos amigos doctores que le visitaron sin él enterarse, entre ellos los doctores Ángel Villamor y Amtonio de Lacy, jamás lanzaron las campanas al vuelo, ni siquiera cuando los TAC mostraban cierta mejoría.

Otra vez la carretera

La reciente muerte del piloto norteamericano Nicky Hayden en idénticas circunstancias (“ves, otra vez la carretera, donde hay muchísimo más riesgo que en los circuitos”, reconocieron ayer al unísono Valentino Rossi y Jorge Martínez Aspar) convertía la recuperación de Nieto en un pequeño milagro, pese a que el washap que Gelete nos envió, aquel mismo miércoles, fue “aquí estamos, empujando para que todo quede en un susto”.

La familia estuvo meditando trasladar a Ángel de hospital pero, finalmente, hizo caso a los expertos que recomendaban no mover a Ángel de Eivissa

Lo que nadie se esperaba, o sí, es que la Policlínica de Eivissa se convirtiese en un punto de peregrinación, casi en un 'reality show', cuando no en una pasarela de la moda, durante todos esos días. Cierto, tal vez, con la mejor intención del mundo, pero hubo quien consideró excesivo ese trasiego de 'celebrities', que, además, tenían totalmente prohibido poder entrar en la UCI, donde se entraba a cuentagotas y solo lo hacían o Belinda, esposa de Ángel, o alguno de sus hijos. “A Ángel, que estaba inconsciente y sedado, solo lo veíamos si tenías la suerte de estar allí, en los pasillos, justo cuando lo sacaban de la UCI para trasladarlo para hacerle alguna prueba”, contó a EL PERIÓDICO uno de los pocos amigos que lo vio.

Cuentan que por allí pasaron y trataron de opinar e, incluso, aconsejar a la familia desde el joyero Esteve Rabat, padre del piloto Tito Rabat, que insinuó trasladar a Ángel a Barcelona, hasta Javier Hidalgo, CEO de Air Europa, Ricardo Urgell, dueño de la discoteca Pachá, el expiloto Sete Gibernau y, cómo no, Juan Palacio, propietario de la firma de relojes Vinceroy que fue, al parecer, el que más mando pretendía tener en plaza, recordando que “Ángel ha sido mi amigo y confidente durante 50 años”.

“De ninguna manera, se os ocurra moverlo"

Pese a que Gelete Pablete habían pedido permiso a Ezpeleta para consultar con el equipo médico del Mundial de MotoGP, liderado por Ángel Charte y Xavier Mir, lo cierto es que fueron los doctores de la Policlinica ibicenca los que siempre tomaron las decisiones. Lo único que su les sugirió, casi ordenó, Charte a los hijos de Nieto es que “de ninguna manera, se os ocurra moverlo, trasladarlo”. Pues bien, nadie sabe cómo, pero alguien del entorno de la familia Nieto se atrevió a llamar al doctor Joaquim Enseñat, Jefe del Servicio de Neurocirugía del Clínico de Barcelona, para consultarle si valía la pena llevar a Ángel a Barcelona. Enseñat se reafirmó en la tesis de Charte y la familia mantuvo a Ángel en Eivissa, pese a que se había hablado, incluso, de llevarlo al Instituto Karolinska, de Estocolmo.

“Cuanto más lo conocías, más lo querías. Aún recuerdo la frase que me dijo cuando lo conocí en Cartagena, cuando yo tenía 10 años: 'Tienes mirada de campeón'"

Jorge Lorenzo

Tricampeón del mundo de MotoGP

Es evidente que la muerte de Nieto se produce en unas circunstancias extrañas que nadie cree vayan a descubrirse en la autopsia que le están realizando hoy, pese a que hay quien opina que algo raro ocurrió para que, en el plazo de escasas horas, de las 22.00 del miércoles a las 04.00 horas del jueves, pasase de estar controlado a sufrir un edema cerebral  masivo. A partir de ahí, el TAC de las 18.00 horas del jueves ya no concedió esperanza alguna, produciéndose inmediatamente la muerte cerebral y, finalmente, se le desconectó la respiración artificial.

El sensor colocado en el cerebro

Hay quien cree que extraerle antes de tiempo el sensor que se le colocó el primer día en el cerebro “para mantener controlada en todo momento la presión intracraneal” pudo haber precipitado las cosas. “En medicina puede pasar todo, sí, pero ¿es normal lo ocurrido en este caso? No, no es normal, pues parecía que Ángel Nieto mantenía sus constantes vitales y no tenía, de momento, afectado ningún órgano vital”, señala una fuente médica a EL PERIÓDICO.

Establecidos ya en las motos 'Gelete' y 'Pablete', Nieto quería vivir con pasión la progresión de su hijo Hugo en el difícil mundo del tenis

Parece seguro que la autopsia, obligatoria al fallecer como consecuencia de un accidente de tráfico, no revelará nada especial y la familia Nieto podrá incinerar al icono del motociclismo español y uno de los deportistas más grandes de la historia, con 90 victorias en su haber (122 tiene Giacomo Agostini y 115 Valentino Rossi) y 12+1 títulos del mundo (15 tiene 'Ago' y aún 9, el 'Doctor'). A partir de ahí y, según informó ayer la familia, se organizará, probablemente la primera semana de septiembre, un multitudinario funeral o acto de despedida en Madrid para que pueda acudir buena parte de los 2.000 habitantes del paddock del Mundial, que ahora están en Brno (República Checa), la semana que viene en el Red Bul Ring (Austria) y el último fin de semana de agosto, en Silverstone (Inglaterra), lo que hacía imposible acudir a cualquier despedida de su amigo motero.

Todavía ayer, Rossi no se había recuperado de la desaparición de su amigo ibicenco. “Aún recuerdo las fiestas que he vivido con él y sus hijos, en su casa o en la mía, cuando, con 70 años, era el más bambino de todos nosotros, incansable, parecía tener 50 años. Con él, las serenatas eran interminables”. El mismo punto de admiración le profesa aún Aspar, con lágrimas en los ojos. “Fue el único, ¡el único!, que derrotaba a sus rivales sin subirse a la moto, porque era tan bueno, tan listo, tan pillo, en la pista como fuera de ella”. “Solo sé –termina contando Jorge Lorenzo—que cuanto más lo conocías, cuanto más lo tratabas, más le querías. Recuerdo cuando lo conocí, tenía yo 10 años y corría la Copa Aprilia, y me lo presentaron en Cartagena. Nunca olvidaré lo que me dijo: ‘Niño, tienes mirada de campeón’. Pues ya no le podré mirar más y, sí, acertó, ya he sido cinco veces campeón. En parte por él, pues todos quisimos ser Ángel Nieto”.

Temas Ángel Nieto