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Márquez lamenta que su Honda no mejore como la Yamaha

El actual tricampeón de MotoGP se mantiene enganchado a la lucha por el título por su arrojo y estrategia sin una moto ganadora

Emilio Pérez de Rozas

Marc Márquez analiza, en Assen, su telemetria en compañía de su equipo técnico.

Marc Márquez analiza, en Assen, su telemetria en compañía de su equipo técnico. / REPSOL MEDIA / JAIME OLIVARES

El italiano Andrea Dovizioso, líder del Mundial de MooGP tras ganar en Italia y Barcelona, dice que su Ducati “aún no es la moto perfecta y debemos de mejorarla”. Maverick Viñales, que arrancó como una flecha, ganando en Catar, Argentina y Francia, ha perdido el liderato mientras protestaba porque los Michelin no se adaptan a su moto o pilotaje. Valentino Rossi, que hacía un año que no ganaba, desde Catalunya-2016, se quejaba de que su Yamaha, pese a que con ella ganaba MVK, no iba bien y, de pronto, la fábrica japonesa le proporciona un nuevo chasis y vence a lo grande en Assen (Holanda).

 Y, sin embargo, Marc Márquez, ganador de tres de los últimos campeonatos del mundo disputado y el tricampeón más joven de la historia de la categoría reina, parece haber admitido, sin grandes protestas, sin quejas continúas, que Honda no le proporcionará este año los cambios que convertirán su RC213V en una moto ganadora. Le falta aceleración, velocidad punta, pero Márquez sigue peleando, un año más por el título. Sin duda, Márquez quisiera que Honda diese el salto que ha dado Yamaha.

MÁRQUEZ, LA ÚNICA HONDA QUE PELEA

Márquez lamenta, tras ver cómo Yamaha ha mejorado la entrada en curva de su moto con un nuevo chasis, que Honda no le proporcione una mejor aceleración y velocidad punta

Si se observa la clasificación de constructores de MotoGP, la única que interesa a las grandes marcas, Honda hace tiempo que ya no es líder, ni siquiera la segunda, pues Ducati ya le supera. La firma alada, que solo cuenta con el coraje y competitividad de Márquez para puntuar, pues tanto Cal Crutchlow y Dani Pedrosa (no hablemos ya de Jack Miller o Tito Rabat) siguen muy lejos de poder competir y arañar puntos a Dovi, Viñales, Rossi, el italiano Danilo Petrucci (Ducati) y hasta el francés Johann Zarco (Yamaha). La tabla de constructores la lidera Yamaha, con 164 puntos, seguida de Ducati (142) y Honda (141).

“El viernes, cuando rodé algunas vueltas detrás de Valentino, enseguida lo vi claro: lleva algo, algo nuevo, va distinto, va mejor, mete la moto en las curvas con más decisión y rapidez e, incluso, su paso por curva es mejor que antes. Luego, él mismo contó que llevaba un chasis nuevo”, explicó Márquez, el domingo, en Assen, tras la carrera. “Han dado un pasito más, Por si ya iban justos –ironizó el nen de Cervera--, ahora tienen una moto mejor. Pero, bueno, nosotros confiamos en pelear con ellos con lo que tenemos”.

Cuando le pedimos que explicase en qué había mejorado la Yamaha de Rossi y Viñales, Márquez dijo que en aquello en lo que ellos, Honda, aún tenían ventaja sobre los pilotos de la firma de los diapasones. “Han mejorado en la entrada en curva, que es donde nosotros hacíamos un pelín la diferencia. Esa ventaja, ya la hemos perdido. ¡Ojalá! nosotros ahora pudiésemos igualar su salida de curva y, por supuesto, su excelente aceleración”.

NO SE ESPERAN MEJORAS PRONTO

Y, lógicamente, apareció la pregunta. ¿Cuándo cree que Honda le ayudará a mejorar esos puntos? Y Márquez sorprendió a todo el mundo: “Esperemos que el año que viene sea un buen año. No espero nada antes, no. Esto es lo que tenemos y debemos gestionarlo de la mejor manera posible. Hombre, está claro que siempre se puede mejorar, pero en el reciente test de Montmeló no teníamos nada nuevo que probar. A mitad de verano, tenemos otro test, veremos, esperemos que allí traigan algo nuevo”.

Marc Márquez

PILOTO REPSOL-HONDA

"Por si ya iban justos, Yamaha les ha proporcionado un chasis nuevo. Han dado un pasito más, pero nosotros vamos a seguir luchando con lo que tenemos. No, no espero mejoras para este año, tal vez el año que viene"

La sensación de que la Honda vuelve a ser, tal y como ocurrió la pasada temporada (año en que Márquez ganó el título por su pericia, sagacidad, coraje y manejo magistral de la calculadora), la tercera moto de la parrilla, tras la Yamaha y la Ducati, es evidente, tal y como refleja el Mundial de constructores. Márquez reconoce que ahora se divierte menos que hace un par de años. “La verdad es que, en 2014, me lo pasaba en grande y arriesgaba cuanto quería, pues la moto me respondía siempre. Pero, en los tres últimos años, ya me he acostumbrado a ser algo más prudente. Esto es MotoGP, aquí están los mejores pilotos, y para ganar hay que sufrir y ya nos hemos acostumbrado a sufrir. También hay que aprender a sufrir”.

JUGÁRSELA EN MOMENTOS DECISIVOS

Márquez insiste en que ahora lo importante, teniendo una moto que no es tan competitiva como la de los rivales, es saber manejar la estrategia en carrera, saber qué circuitos le benefician y apretar en ellos (como el de este fin de semana, en Sachsenring, donde Marc ha ganado los últimos cuatro años) y, sobre todo, escoger los momentos de cada gran premio para jugársela. “La última vuelta de Assen, el domingo, fue de esos instantes en los que, pese a no tener confianza tope, debía jugármela pues, de cara a la clasificación del Mundial, a la suma de puntos, no podía consentir que Cal (Crutchlow) y Andrea (Dovizioso) acabasen por delante de mío”. Como dijo irónicamente al bajar del podio “había que dejar huella ahí, en esa vuelta y lo hemos conseguido”.

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