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Indignación en el Mundial por el comunicado del equipo de Salom

Los investigadores de la FIM descartan que la existencia de un supuesto bache en la curva 12 fuese el causante del accidente

Emilio Pérez de Rozas

La moto de Luis Salom, en el box de su equipo, junto a la inscripción Siempre en nuestros corazones.

La moto de Luis Salom, en el box de su equipo, junto a la inscripción Siempre en nuestros corazones. / AFP / JOSEP LAGO

Tanto la compañía Dorna, que dirige Carmelo Ezpeleta y organiza el Mundial, como la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), presidida por el venezolano Vito Hipolito, y cuyo director general es Ignasi Verneda, como la Federación Española de Motociclismo (RFEM) están tristemente sorprendidos y muy molestos por el comunicado que el equipo SAG Team hizo público, el pasado lunes, en el que, pese a reconocer algunas indecisiones y un comportamiento extraño de Luis Salom, culpaba a un bache previo a la curva 12 del Circuit de Catalunya del accidente mortal que sufrió el joven piloto mallorquín, de 24 años.

EXPLICACIÓN POCO CREIBLE

Los organismos que están investigando el accidente consideran que el equipo de Salom debería de haber aportado esa información a la comisión de la FIM que estudia el caso y no lanzar al aire hipótesis imposibles de probar, más que dudosas, que señalan al circuito como el gran culpable, tal y como hicieron algunos medios de comunicación, aferrándose a un comunicado que responsables de Dorna, FIM y RFEM, presentes en el funeral de Salom, consideraron una manera muy sospechosa de decir “yo no he sido”, cuando hay quien insiste, como es el caso del campeonísimo Valentino Rossi, que el problema que pudo desencadenar la caída y el trágico accidente del joven mallorquín, de 24 años, pudo proceder de la moto. “Cuando leí el comunicado me quedé perplejo y lo primero que pensé fue cuando mis hijos eran pequeños y se rompía un vaso en casa y uno de ellos gritaba ‘yo no he sido’. Todo el mundo sospechaba de él”, señaló un importante dirigente internacional presente el miércoles en La Seu.

Para algunos de los consultados, el repentino comunicado del equipo SAG Team, 24 horas después de concluido el Gran Premio de Catalunya, recuerda la precipitación con la que la escudería Marussia salió al paso de los accidentes que le afectaron en 2012, cuando la española María de Villota se estrelló en un test en el aeródromo inglés de Duxford, y en 2014, cuando el piloto francés Jules Bianchi chocó contra una grúa en el trazado de Suzuka (Japón). En las dos ocasiones, los comunicados de Marussia trataron, de inmediato, de afirmar que ninguno de los dos monoplazas tenían problemas pero lo cierto es que, con el paso de los años, las dos familias han terminado querellándose en los tribunales contra el equipo al sospechar que algo extraño había ocurrido.

IMAGEN COMPROMETEDORA

Una fuente oficial de Dorna insistió este viernes "en el comportamiento inmaculado y sumamente profesional” de los responsables del Circuit, “que, desde el minuto uno del GP, se pusieron a nuestra disposición, tal y como hacen todos los circuitos”. “Montmeló tiene los mismos baches que el resto de trazados y, desde luego, ese bache, de existir, no fue lo que generó el accidente”. Hay quien recuerda una imagen que mantiene perplejos y dubitativos a los responsables de la investigación y se produce (está grabada por una de las cámaras fijas del circuito) cuando uno de los mecánicos del SAG Team ve la moto de Salom, casi intacta, cuando la grúa del RACC la acerca a la zona de boxes. El mecánico, sin tocarla, sin hacer ademán de bajarla de la grúa, se lleva repentinamente las manos a la cabeza, como si hubiese visto algo, algún detalle, que le alerta.

LOS PILOTOS, CONTRA EL COMUNICADO

Todo parece indicar que la investigación de la FIM descarta un supuesto mal estado de la pista como primera causa de la caída, entre otras razones porque todos los pilotos, desde Rossi a Marc Márquez, pasando por Maverick Viñales y Dani Pedrosa, dijeron no estar de acuerdo con esa explicación, el mismo lunes que conocieron el comunicado del equipo de Salom. Es más, los pilotos elogiaron la predisposición del Circuit a encontrar soluciones de inmediato, tanto es así que reconocieron que Vicenç Aguilera, máximo responsable del trazado catalán, Aman Barfull y Joan Fontserè, siempre estuvieron a disposición de Dorna, la FIM, la RFEM y los pilotos, pese a que, en ningún momento, los responsables del Circuit quisieron formar parte de las reuniones que mantuvieron todos ellos en busca de las soluciones a adoptar.

TRABAJARON TODA LA NOCHE

Cuando los pilotos decidieron que lo mejor era utilizar el trazado de la F-1, con la 'chicane' que elude la curva 12, los responsables del Circuit se pusieron manos a la obra y, durante toda la noche, estuvieron trabajando con excavadoras y camiones para crear, de la nada, una escapatoria de gravilla al final del estrechamiento de la F-1, necesaria para tranquilizar aún más a los pilotos de MotoGP. “Si los pilotos nos hubiesen pedido levantar el asfalto de la escapatoria de la curva 12, colocar un foso de gravilla y doble fila de defensas neumáticas (‘air fence’) lo habríamos hecho; es más, si nos hubieran consultado, esa habría sido nuestra primera propuesta”.

“No podemos pedir a los circuitos lo que no pueden hacer”, señala uno de los miembros de la Comisión de Seguridad del Mundial, que recuerda que el asfalto de Montmeló es uno de los más antiguos “pero está aún en buenas condiciones”. Es evidente que los responsables del Circuit intentan prolongar la decisión, valorada en algo más de cuatro millones de euros, de reasfaltar Montmeló pues, en estos momentos, ni la F-1 ni las motos se han quejado del mal estado del asfalto.

LA OPINIÓN DE LOS PILOTOS

Hay quien piensa que, en las motos, la opinión de los pilotos pesa demasiado a la hora de tomar decisiones de este tipo y que la ausencia, en el Mundial de motociclismo, de una persona de la talla del británico Charlie Whiting, delegado de seguridad, juez de salida, director de la carrera y responsable del departamento técnico de la F-1, permitiría coordinar mejor la conexión entre todos los organismos implicados en la realización de un gran premio y, por supuesto, resolver situaciones delicadas como la que se produjo tras el accidente mortal del Luis Salom. Whiting escucha a los pilotos, valora su opinión, pero es él quien acaba tomando las decisiones.

LA MUERTE DE SENNA

En ese sentido, muchos recuerdaban estos días los acontecimientos que se generaron, en 1994, cuando el mito brasileño Ayrton Senna perdió la vida en Imola (Italia). Pocas semanas después, la F-1 visitaba Montmeló y los pilotos exigieron cambios en el trazado para reducir la velocidad en la frenada previa a la curva de La Caixa. La reunión de los pilotos se hizo eterna, duró más de siete horas y hasta que el entonces joven Michael Schumacher no tomó la palabra y se rebeló contras las insensateces que pedían algunos, especialmente Damon Hill, no llegó la solución.

“No podemos pedir imposibles, no podemos pedir la Luna, debemos encontrar una solución que el circuito pueda asumir de la noche a la mañana”, señaló el entonces joven ‘Schumi’, que ese año acabaría ganando el primero de los siete títulos que posee. Fue entonces cuando, tras lanzar estas palabras sobre sus dubitativos compañeros, Schumacher hizo entrar a dos responsables del Circuit y les pidió si podían fabricar una 'chicane' de neumáticos. Y así lo hicieron.

LA FEDERACIÓN, CON EL CIRCUIT

Àngel Viladoms, presidente de la Federación Española de Motociclismo, reconoció este viernes a EL PERIÓDICO, justo antes de empezar los entrenamientos de la cuarta prueba del FIM CEV Repsol (Campeonato de España de Velocidad), que volverá a utilizar este fin de semana, en Montmeló, el mismo trazado modificado del Mundial, que “el trabajo de los responsables del Circuit ha sido impecable a lo largo de todos estos días y, de nuevo, antes de arrancar la cita del CEV. se han puesto a nuestra disposición por si debían mejorar alguna cosa y les hemos dicho que todo estaba perfecto”.

Temas: Moto2 Luis Salom