Mobile World Congress

Elon Musk promete llevar Internet por todo el mundo: “Será como enchufarse al cielo”

  • Starlink, el ambicioso proyecto del físico multimillonario, está desplegando miles de satélites espaciales para crear la red de conectividad más avanzada

  • Críticos y astrónomos denuncian que la privatización del cielo perjudica el estudio académico y alimenta el poder de las grandes corporaciones

Elon Musk en el MWC

Elon Musk en el MWC / RICARD CUGAT

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

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Desplegar una cúpula de satélites alrededor de la Tierra que permita hacer llegar Internet a todos los rincones del planeta. Este es el objetivo de Starlink, el proyecto más ambicioso del físico y magnate multimillonario Elon Musk. “Será como conectar un cable al cielo, un nuevo enchufe”, ha vaticinado durante su participación este martes en una conferencia telemática del Mobile World Congress (MWC).

Las exploración espacial es, desde hace casi dos décadas, una de las obsesiones del inventor sudafricano. El año 2002 fundó SpaceX, la primera compañía privada de fabricación aeroespacial en lanzar un cohete a órbita. Ahora, su misión es desplegar una red de conectividad global sin precedentes que permita implementar el sistema de Internet de banda ancha más avanzado del mundo. Y es que la mitad de la población mundial, unos 3.700 millones de personas, aún no tienen acceso al mundo digital.

Un día después de cumplir su 50 aniversario, el fundador y director general de Tesla y una de las mentes detrás de PayPal ha explicado que su proyecto ya ha lanzado al espacio 1.500 satélites con un potencial de descarga de 30 teravatios por segundo y que está cerrando acuerdos con dos grandes operadores de telecomunicaciones.

Misión titánica

La titánica misión de Musk y Starlink es casi quimérica. Como ha señalado el moderador de la charla, Justin Springham, responsable del contenido editorial de Mobile World Live, el mercado de la creación de satélites es tan complicado que la mayoría de compañías que lo han intentado han terminado en bancarrota. “Starlink es diferente de otros proyectos porque la tecnología que estamos desplegando no la tiene nadie y está más avanzada que la que usamos en la Tierra”, ha apuntado.

Y es que, como ha confesado Musk, la inversión en el proyecto antes de poder obtener beneficios oscila entre los cinco y los diez millones de dólares. El magnate, eso sí, es la segunda persona más rica del mundo solo por detrás de Jeff Bezos, padre de Amazon. El valor neto de su fortuna asciende 151.000 millones de dólares (más de 126.854 millones de euros), según Forbes.

Privatización del cielo

Musk no es el único gurú de Silicon Valley que ha alzado su mirada hacia el cielo. Bezos es también el padre de Blue Origin, una empresa creada el año 2000 con la intención de normalizar los viajes al espacio exterior como una nueva oferta de turismo solo apto para multimillonarios. El próximo 20 de julio despegará una de sus aeronaves en la que será su primera expedición tripulada más allá de la atmósfera. El viaje durará 11 minutos y a Jeff y a su hermano Mark le acompañará un postor desconocido que ha pagado 28 millones de dólares para hacerse con un sitio en el cohete.

Las excentricidades del personaje también se traducen en la ambición de sus objetivos. Más allá de Starlink, entre los proyectos que SpaceX tiene como meta están la conquista de Marte e impulsar el turismo espacial con viajes a la Luna. El primero será en 2023 y su cliente será el multimillonario japonés Yusaku Maezawa y ocho acompañantes.

Concentración de poder

Varios expertos han señalado que esa retórica futurista sirve como estrategia publicitaria —anunciar proyectos excesivos que no se podrán cumplir pero que atraen mucho interés mediático e inversión—, pero que también sirve para pavimentar el control de grandes corporaciones privadas sobre terrenos tradicionalmente gestionados de forma pública.

La comunidad astronómica ha criticado que proyectos como los de Musk o Bezos y la privatización del cielo que comportan están perjudicando el trabajo de los académicos que estudian lo que sucede más allá de nuestro planeta. Y es que la red de satélites que pretende desplegar Starlink bloqueará el campo de visión de los científicos.

Musk, también conocido por ser uno de los mayores abanderados de criptomonedas como Bitcóin o Dodgecoin, se ha descrito como un “anarquista utópico” y un “moderado”. Sin embargo, ha sido criticado por mostrar posiciones reaccionarias y provocadoras. En 2019, después de que se acusase a Washington de organizar el golpe de Estado contra Evo Morales en Bolivia, Musk tuiteó: “¡Daremos golpes contra quien queramos! Superadlo”. El país andino tiene las mayores reservas mundiales de litio, elemento químico indispensable para la fabricación de baterías eléctricas como las usadas por Tesla.

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