Colabora:

Fuentes renovables

Energía solar metropolitana

El AMB prevé la puesta en marcha de 215 instalaciones fotovoltaicas con la inyección de 26 millones de euros

Una de las fotolineras del AMB.

Una de las fotolineras del AMB.

4
Se lee en minutos
Núria Bonet

El futuro pasa por lograr un menor consumo energético y por la apuesta decidida por las renovables, con el ahorro de CO2 que esto supone y el descenso de contaminantes. El reto es lograr la llamada transición energética y en la metrópolis de Barcelona está siendo ya una realidad gracias al empuje del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) con la instalación de placas fotovoltaicas y la implantación de fotolineras para recargar los vehículos eléctricos. El reto no es menor, pero el diseño y puesta en marcha de diversos planes, con sus inversiones previstas, hace que los municipios del área metropolitana avancen con paso seguro en este ámbito.

Ante el reto de combatir el cambio climático y de propiciar progresivamente el cambio de modelo energético, apostando por el ahorro y la eficiencia y abandonando los combustibles fósiles, en 2018 se aprobó el Pla clima i energia 2030, que se ha convertido en una herramienta clave para los municipios del AMB. Y una de las principales actuaciones que se desprenden de este plan es la instalación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de los edificios públicos. El gran objetivo es lograr “Ayuntamientos 100% renovables” es decir, que tanto el consumo energético de los edificios públicos como del alumbrado de las calles y carreteras sea totalmente limpia al entrar en la próxima década.

Cubiertas limpias

Actualmente, en el área metropolitana de Barcelona (sin contar Barcelona ciudad), ya están en marcha 20 instalaciones solares y en 2022 entrarán en funcionamiento 28 cubiertas fotovoltaicas más, que están en construcción. El objetivo es llegar a poner en marcha 215 instalaciones que aprovechen la energía del sol con el horizonte puesto en 2023, antes de que acabe el mandato del AMB. De esta forma, se está avanzando ya en la licitación de proyectos (91), la redacción (65) y el estudio básico sobre el terreno (11). La producción actual de energía limpia a través de este sistema equivale ya al consumo anual de 9.000 hogares.

“Es un salto de escala sin precedentes para cambiar la matriz energética y convierte el AMB en la administración líder en España”, ha valorado el vicepresidente de Ecología del ente metropolitano, Eloi Badia.

Fondos europeos

En total, se están invirtiendo 26,31 millones de euros que mayoritariamente provienen del Pla de Sostenibilitat Ambiental (PSA) del AMB (más de 9,2 millones de euros), de la inyección en la reposición y mejora de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) (7,8 M€) y de los fondos europeos FEDER 2019-2023 (más de 7,2 M€). 

Esto permite estudiar el emplazamiento de nuevas placas fotovoltaicas en edificios municipales (escuelas, gimnasios, etc), si es posible, y en caso contrario encontrar soluciones alternativas como pérgolas en los parques o en áreas agrícolas, compatibilizando ambos usos.

Noticias relacionadas

El proyecto de instalación de placas fotovoltaicas se enmarca en el Convenio FEDER que la Generalitat de Catalunya y el AMB firmaron en 2017 para la gestión de proyectos metropolitanos dentro del programa operativo de inversión en crecimiento y ocupación FEDER Catalunya 2014-2020 para ámbitos como las smart cities, la movilidad sostenible, la eficiencia energética o la recuperación y el fomento del patrimonio natural, industrial y cultural. 

Recarga de vehículos y edificios con fotolineras

Enchufar el coche, irse a trabajar y, al volver, tener recargado el vehículo. Esta es una de las funcionalidades de las fotolineras que se están instalando ya en la metrópolis de Barcelona. Son las llamadas fotolineras laborales, una de las grandes apuestas del AMB, que se destinan a recargar los vehículos eléctricos. Cuando éstos no necesitan la energía, la instalación pública más cercana puede aprovecharla. 

Tras las primeras experiencias en Esplugues o Sant Feliu de Llobregat, en 2019 se instaló un modelo puntero en Molins de Rei. Se colocaron placas fotovoltacias en una pérgola del parking del polideportivo municipal y, cuando no hay vehículos enchufados o cuando ya están recargados, la instalación municipal adyacente puede aprovechar la energía solar. 

Esta instalación fue pionera en todo el Estado ya que se incorporó un componente tecnológico piloto de última generación: un equipo de recarga bidireccional, o V2G (vehicle-to-grid, pro sus siglas en inglés). Esta innovadora función permite hacer realidad uno de los retos de la implantación de energías renovables: el almacenamiento de la energía solar mediante baterías, ya sea dentro de los vehículos eléctricos o fijos en los edificios municipales o viviendas.  

Se trabaja ya en la instalación de fotolineras en 44 puntos del área metropolitana con el horizonte fijado en 2023, lo que supondrá contar con 150 puntos de recarga. La mayoría de las nuevas fotolineras que se instalarán estarán ideadas como servicio Park&Ride, dirigidas a las personas que quieran dejar su vehículo eléctrico cargándose mientras acceden a Barcelona en transporte público. 

Se calcula que su puesta en marcha supondrá un ahorro económico para los ayuntamientos de 71.000 euros anuales.