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BALANCE DE MANDATO

Maite Aymerich: «No podemos influir a nivel global sin actuar a escala local»

La Vicepresidenta de Internacional y Cooperación del AMB reflexiona sobre los logros y retos de futuro de los proyectos de cooperación internacional y la imagen exterior del organismo

A.G.

Maite Aymerich, vicepresidenta de Internacional y Cooperación del AMB, en la sede del organismo

Maite Aymerich, vicepresidenta de Internacional y Cooperación del AMB, en la sede del organismo / Silvia Cortada

Reforzar la imagen exterior del Área Metropolitana de Barcelona, crear una red de proyectos solidarios y fomentar la cooperación internacional en los 36 municipios metropolitanos son los principales objetivos del Área de Internacional y Cooperación del AMB, que en tan solo cuatro años ha conseguido desarrollar más de un centenar de acciones internacionales, casi duplicar su aporte a la cooperación e integrarse en las grandes redes de ciudades europeas. Su vicepresidenta, Maite Aymerich, reflexiona sobre los logros y los retos de futuro del departamento.


Pregunta (P). El Área de Internacional y Cooperación es el servicio más reciente del AMB. ¿Por qué decidieron impulsarla y qué supuso su creación?

Respuesta (R). Los municipios metropolitanos tienen una larga tradición de cooperación, así que ya tocaba que el AMB hiciera también esta apuesta. No es que el compromiso sea nuevo, porque de alguna manera ya se hacía, la novedad es la definición y gestión de esta área. El AMB tiene mucha experiencia y conocimientos técnicos en cuestiones como movilidad, gestión del agua o residuos, y este conocimiento es nuestra aportación a nivel de cooperación.

P. ¿Cuál es el balance que hace de estos cuatro primeros años?

R. Yo creo que es muy positivo y que ayuda además a explicar su necesidad y elevar nuestro compromiso. Hemos alcanzado la meta del 0,7% y hemos incorporado a la idea de cooperación el tema del refugio, haciendo una apuesta presupuestaria importante. Como área debemos apoyar a nuestros municipios, ofrecerles servicios técnicos y establecer un compromiso global. Ante la inacción del Estado, es importante que un organismo como el AMB, que gestiona el tercer presupuesto más importante de Catalunya, contribuya a ello.

P. Uno de sus principales retos es precisamente encontrar esa conexión entre el mundo local y el mundo global. ¿Cómo lo hacen?

R. Esta visión dual es característica de todos los modelos de cooperación. No podemos influir en lo que pasa de manera global si no actuamos también a escala local, sobre todo en los temas de los que estamos hablando: agua, medio ambiente, residuos. Lo que hacemos localmente tiene un impacto a nivel global, por lo que si queremos contribuir a mejorar el mundo, que haya menos desigualdades y más respeto por el medio ambiente, podemos actuar donde haya más conflictos, pero si no actuamos localmente, difícilmente podremos hacerlo.

P. En este primer mandato han desarrollado más de un centenar de proyectos en diferentes partes del mundo. ¿Qué retos se plantean para los siguientes cuatro años?

R. Nuestro pasado es muy corto, y aunque el balance es positivo y se han logrado bastantes objetivos, hay que seguir trabajando. Un tema importante sobre la mesa es el de los refugiados, y debemos profundizar en ello, por ejemplo, en la zona del Sáhara. La gestión de residuos es otra cuestión muy importante, porque todos estos territorios generan recursos, pero no tienen fórmulas para gestionarlos. Otra línea de trabajo es el empoderamiento femenino y la visibilización de los colectivos de mujeres más vulnerables. Son temas que tendremos que ir potenciando.

P. ¿Prevén ampliar su ámbito de actuación geográficamente?

R. Expandirse a más territorios no es tan importante; la voluntad es centrarse en la Mediterránea y en parte de África y que, si se da el caso, como ha pasado con los refugiados, podamos atender zonas en las que hay un conflicto o dificultad importante que requiera la contribución del AMB, pero no tanto por una voluntad de expansión sino por objeto de necesidad.

P. ¿Cómo cree que ha mejorado el posicionamiento y el papel del AMB en el panorama internacional?

R. El AMB cada vez tiene una voz más importante en Europa. Cualquier problema que se quiera revertir no se puede abordar desde un gobierno, un municipio o una asociación huérfana de otros organismos; es imprescindible el trabajo en red. Y en estas redes, el AMB tiene mucho que decir y mucha visibilidad.

Tenemos que aprovechar esta oportunidad para ser altavoz, dimensionar el trabajo que hacemos y generar oportunidades de atracción económica. Es un retorno: el AMB aporta al mundo a través de estas redes, que al mismo tiempo permiten que otros países vean en nosotros una oportunidad para proyectarse e invertir en el territorio.