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REUTILIZACIÓN DE RECURSOS

Una segunda vida para el agua

Se activa finalmente la Estación de Aguas Regeneradas del Llobregat

Anna Rocasalva

Estación de Aguas Regeneradas de El Prat del Llobregat.

Estación de Aguas Regeneradas de El Prat del Llobregat.

El pasado febrero, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y la Agencia Catalana del Agua (ACA) firmaron un convenio para reactivar la Estación de Regeneración de Aguas (ERA) de El Prat del Llobregat. Las instalaciones -de titularidad de la Generalitat de Cataluña- consisten en una planta tratamiento del afluente de la depuradora de El Prat del Llobregat, unos pozos contra la intrusión salina, la planta desalobradora de Sant Boi, las balsas de recarga de la Vall Baixa del Llobregat y las tuberías de bombeo al río hasta el azud de Molins de Rei. 

La ERA se construyó durante la sequía del 2007. Nunca tuvo un funcionamiento muy contínuo, pero el AMB ha ido realizando trabajos de mantenimiento por si se necesitaba en un futuro. Y ahora, a pesar de que este otoño ha sido muy lluvioso, la puesta en marcha de esta instalación es clave para aumentar la garantía de un buen suministro de agua en la metrópolis, en riesgo por culpa de los efectos del cambio climático. Este hecho requiere tener operativa al 100% esta ERA, para aumentar los caudales que circulan por el río y, también, contribuir a recargar las reservas estratégicas de los acuíferos, así como aportar caudales ambientales en las lagunas de la Vall Baixa y el delta del Llobregat y frenar la intrusión de agua salada del mar. 

Dependiendo de las reservas de agua del territorio, estas instalaciones permiten reutilizar el agua tratada para ser vertida río arriba de nuevo, después de ser debidamente depurada mediante un procedimiento especial, que le otorga una calidad adicional. «Pero el objetivo final es mejorar los recursos hídricos propios que tiene la metrópolis y no generar dependencia de otros territorios», afirma el vicepresidente de Medioambiente del AMB, Eloi Badia.

ESCENARIOS Y USOS

La ERA de El Prat del Llobregat puede llegar a producir hasta 3 metros cúbicos de agua por segundo, que es el consumo equivalente de una población de más de un millón de habitantes, es decir, el 25% de la demanda del área metropolitana. 

Los usos de esta agua regenerada son varios. Se utiliza para el riego agrícola sin necesidad de extraerla de los recursos subterráneos o superficiales. También tiene un beneficio ecológico y se emplea para mantener los ríos y las zonas húmedas. Por ejemplo, el agua regenerada se devuelve a los corredores del delta del Llobregat para restituir parte de los recursos hídricos de la zona. O se usa como barrera contra la intrusión salina del agua del mar en los acuíferos. Asimismo, el agua regenerada también se utiliza en procesos industriales, en la limpieza urbana de calles y alcantarillado o en actividades lúdicas.

Ahora mismo la estación ya está en funcionamiento pero el convenio firmado entre el AMB y la ACA establece tres escenarios de explotación. En el primer escenario, con las reservas en situación de normalidad, se activa el agua regenerada con un tratamiento convencional para crear una barrera contra la intrusión salina y garantizar la calidad del acuífero del Llobregat. El segundo escenario es un tratamiento contínuo donde, a parte de la inyección del agua ultrafiltrada y osmotizada en el acuífero, el agua regenerada es bombeada río arriba, mediante una tubería, por debajo de la captación de la depuradora de Sant Joan Despí. «Es decir no entraría en ningún caso en el servicio de abastecimiento: se vertería en el río para conservar su caudal ecológico tal como establece la directiva marco del agua», comenta el responsable de Saneamiento del AMB, Àlex Prada. 

Si el nivel de la sequía continuase aumentando y pasase a un nivel de alerta, la ACA podría establecer que esta agua, en vez de ser vertida río abajo de la potabilizadora de Sant Joan Despí, fuese echada a la altura del azud de Molins de Rei, a 7 km aguas arriba de la potabilizadora. Así, mezclando el agua natural del río y con la que se aportaría desde la estación de regeneración, tras estos kilómetros sería captada por la potabilizadora de Sant Joan Despí, donde se reutilizaría y potabilizaría. Actualmente las instalaciones funcionan siguiendo el primer supuesto, en el que el objetivo es mantener en buen estado los acuíferos y frenar la intrusión salina. En cualquier caso, el volumen de agua que se tiene que producir será variable según el estado hidrológico y la establecerá mensualmente la ACA.

¿Cómo se regenera el agua?

- Según el uso final del agua regenerada, cada una tiene un tipo u otro de tratamiento. 

- El tratamiento denominado de “regeneración básica” permite  reutilizar el agua para el mantenimiento de ríos y zonas húmedas, para la limpieza urbana y para determinados usos industriales.

- Por ejemplo, en la ERA de El Prat de Llobregat, el tratamiento de regeneración básica del agua consiste en un proceso de coagulación, floculación, filtración y desinfección.

- Si también hay que reducir el contenido de sales, se aplican tratamientos específicos como la electrodiálisis reversible. De esta manera, el agua regenerada puede emplearse para el riego agrícola.

- En los casos en los que se necesita un agua de la máxima calidad, se aplica un tratamiento de “regeneración avanzada”, mediante la ósmosis inversa con una filtración previa que permite usos como la barrera contra la intrusión salina del agua del mar en el acuífero de agua dulce del río Llobregat.

- Finalmente, el agua regenerada, si se hace una posterior potabilización, puede llegar a utilizarse como agua de boca.