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RELIEVES NECESARIOS

Mucho más que arena

El proyecto 'Dunas híbridas' busca blindar las playas y su biodiversidad

Luis Benavides

Las dunas son mucho más que unos montones de arena. Sin dunas, aseguran los expertos, muchas playas desaparecerían. Y esto será cada vez más evidente con el cambio climático y la consecuente elevación del nivel del mar. Bajo estas premisas, el proyecto Dunas híbridas, coordinado por el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), persigue recuperar y multiplicar las dunas extendidas por el litoral metropolitano, concretamente en las playas del delta del Llobregat, donde la arena es más fina y el viento puede crear estos relieves de manera natural.

El proyecto, enmarcado en el proyecto europeo OPERAs (Operacional Potencial Of Ecosystem Research Applications), comenzó en el 2014 en las playas de El Prat de Llobregat, Viladecans, Gavà, Calafell y Castelldefels, dos años después de un workshop internacional organizado por el AMB en Barcelona al que asistieron numerosos expertos en ecosistemas.

Se persigue que las dunas aguanten solas, por ellas mismas, con su propio sistema. Pero se llama Dunas híbridas porque parten de pequeñas intervenciones, con ayuda de excavadoras, por ejemplo, pequeños impulsos para que el sistema dunar luego pueda funcionar solo. Este empujón es necesario pues, según los expertos, el viento ya no construye dunas con la facilidad de antaño, hace más de 30 años, si bien sigue erosionando las dunas existentes. "Cada vez llegan menos sedimentos al mar porque los ríos están más fragmentados y cuando llegan son desviados por algunas infraestructuras, como los puertos, hacia el interior y no hacia la costa", explica el biólogo Jordi Bordanova, jefe del Servei de Promoció i Conservació del AMB. "Las dunas antes eran imparables, y por eso mismo se hizo la pineda de Gavà, que se extiende hasta Viladecans, para contenerla y proteger los cultivos", recuerda.

Al margen de las excavadoras, el barrón (Ammophila arenaria), una planta que construye y retiene las dunas, es un gran aliado. Se ha plantado a lo largo de las playas del delta del Llobregat, y se irán replantando en los próximos años. Y es que este planta tiene como particularidad que degenera y desaparece de forma generalizada tan solo 7 años después de ser plantada.

ESPECIES AUTÓCTONAS

De los sistemas dunares se ha dicho que es el ecosistema adaptativo por excelencia, pues vive en condiciones extremas, con temperaturas superiores a los 50 grados. Pero la acción humana se ha cargado muchas dunas, y de rebote a sus plantas, como el citado barrón, el lirio de mar y el cardo marino, y animales autóctonos como el lagarto corredor y la lagartija de cola roja.

Las especies dunares, en su mayoría extinguidas del litoral barcelonés, podrían volver con el tiempo, si se dan las condiciones oportunas. "Se ha detectado en los dos últimos años una mayor presencia de chorlitejo patinegro, un ave que planta sus huevos en la arena. Este indicador es muy positivo", explica el biólogo.

La ciudadanía juega un papel fundamental. Para ello debe entender la importancia de estos espacios y respetarlos. Esto implica, entre otras cosas, no pisar las dunas -actualmente están cercadas, a falta de más carteles explicativos- y no dejar a los perros sueltos en estas zonas. En este sentido, el AMB organiza visitas guiadas a las playas del delta y actividades familiares con juegos cuyo principal objetivo es informar sobre el papel que juegan estos preciosos relieves de arena.

3ª FASE COMPLETADA

El proyecto Dunas híbridas ha concluido su tercera fase, después de retirar las especies vegetales invasoras: a principios de año el AMB se eliminaron más de 56.000 kilos de especies como el agave y el 'pegamoscas' de una superficie de más de 180.000 metros cuadrados repartidos entre los municipios de Castelldefels, Gavà y Viladecans.e

El AMB organizará un segundo workshop internacional en otoño para, con la ayuda de los expertos, analizar los resultados obtenidos y trazar estrategías para la cuarta fase y sucesivas. Este encuentro servirá, entre otras cosas, para actualizar la actual Guía de gestión de dunas metropolitanas, un documento dirigido a los técnicos municipales con consejos para mantenerlos correctamente.

CONTINUIDAD

Las dunas son, ante todo, barreras físicas que evitan la inundación cuando hay grandes mareas. Al tener una mayor pendiente que la playa útil -con arena seca, situada entre la zona batida por las olas y las dunas- y reforzadas por las raíces de sus plantas, presenta una mayor resistencia a la erosión.

La comunidad científica prevé una subida del nivel del mar en la Mediterráneo de 60-100 centímetros. Esto significaría que se puede perder el 14% de estas playas por regresión del litoral y el 13% por inundación. Otro 23% solo se podría aprovechar durante los meses de verano. Este panorama, con una pérdida de la mitad de las playas funcionales, sería terrible en muchos ámbitos. Empezando por la economía, pues un gran número de hoteles y restaurantes son dependientes en gran medida del turismo de playa. 

A la playa, en bicicleta

En la misma línea de combatir el cambio climático para mitigar sus consecuencias, el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) apuesta por la movilidad limpia que proporciona la bicicleta. En las playas del delta del Llobregat, por ejemplo, el ente metropolitano ofrece un servicio de aparcamiento seguro de bicicletas gratuito llamado Bicibox. Las playas de Castelldefels, Gavà, Viladecans y El Prat de Llobregat cuentan con este servicio y suman unas 60 plazas. Esta cifra irá en aumento, según fuentes del AMB. Asimismo, también se han instalado recientemente aparcabicicletas a pie de arena. 

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