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Biodiversidad

La Generalitat Valenciana autoriza la caza de más de 10.000 zorros al año: piden una moratoria inmediata

La superpoblación de conejos aconseja dejar de matar a estos depredadores, según un informe de Ecologistas en Acción

Un ejemplar juvenil de zorro, especie común en la Comunidad Valenciana

Un ejemplar juvenil de zorro, especie común en la Comunidad Valenciana / Shutterstock

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Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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Cada año se matan en la Comunidad Valenciana una media de 10.000 zorros (Vulpes vulpes), lo que supone “una presión extractiva insostenible y carente de base científica”, puesto que, además, favorece la superpoblación de conejos, que es una de sus presas preferidas. Según un informe elaborado por el Grup d’Estudi i Protecció dels Rapinyaires (GER-Ecologistes en Acció), que abarca el periodo 2003-2023, es necesaria una moratoria de la caza de esta especie y la eliminación del llamado “control de predadores”.

“Esta persecución sistemática no solo compromete la dinámica poblacional del mayor depredador generalista de la Comunidad Valenciana. También neutraliza el papel ecológico fundamental que tiene el zorro como regulador natural de los ecosistemas, especialmente sobre las poblaciones de conejos de monte (Oryctolagus cuniculus) en áreas declaradas de sobreabundancia de estos lagomorfos”, señala esta entidad conservacionista.

Densidad de las poblaciones de zorro en la Comunidad Valenciana

Densidad de las poblaciones de zorro en la Comunidad Valenciana / Ecologistes en Acció

Por ello, GER-EA, y a partir de las conclusiones del informe, ha formalizado una petición a la Generalitat Valenciana para que se declare una moratoria inmediata de la caza del zorro en todos los términos municipales que cuentan con la declaración oficial de sobreabundancia del conejo.

Contradicción

Para esta entidad, “resulta contradictorio e ineficaz destinar cuantiosos recursos públicos y esfuerzos agrarios a combatir las plagas de conejos mientras, de manera sistemática, se diezma masivamente a su principal depredador natural”.

Zorro común

Zorro común / Shutterstock

Según el informe, cuando la densidad de conejos es baja, el zorro diversifica su dieta con microrroedores, frutos, insectos o carroña, permitiendo que la población cinegética se recupere. Sin embargo, cuando el conejo alcanza un umbral de abundancia medio-alto, el zorro especializa su captura en ellos, actuando como “amortiguador” o freno biológico natural de la curva de crecimiento de la plaga.

Según los autores, continuar con la caza o el trampeo en áreas con densidades inferiores a un umbral crítico pone en grave riesgo la viabilidad biológica local del ecosistema, propiciando desequilibrios en cadena que terminan por agravar los problemas de plagas y la degradación del suelo. Por el contrario, permitir que la población alcance o supere de forma natural un umbral de 1,5 a 2 individuos por kilómetro cuadrado en los puntos negros de sobreabundancia de conejo “se presenta como una alternativa científica y técnicamente viable para sustituir los fallidos e interminables descastes artificiales por una regulación ecológica real”.

El GER-EA considera que la Generalitat Valenciana “se encuentra ante la oportunidad de actualizar su política de gestión cinegética y adaptarla a las directrices europeas del siglo XXI, donde la gestión de la biodiversidad descansa sobre datos contrastados, censos fiables y el reconocimiento explícito del valor de los procesos ecológicos autorregulados”.

Fuente: Información