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Entrevista

Víctor Rojas, pastor del cap de Creus con 700 ovejas: "Los incendios se apagan en invierno gestionando el territorio, no en verano"

El proyecto Ramats de Foc demuestra el éxito de la ganadería extensiva para frenar los incendios a coste cero para la administración

El ganadero alerta: "O la administración cuida este modelo, o no me compensa el precio tan alto que pago"

Incendios forestales en Catalunya y resto de España, en directo: última hora del fuego en La Mierla (Guadalajara), que arrasa ya más de 27.000 hectáreas

El pastor Víctor Rojas con su rebaño de 700 ovejas.

El pastor Víctor Rojas con su rebaño de 700 ovejas. / La Forca

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Sònia Fuentes

El Port de la Selva
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Ocho horas en la montaña bajo el sol o de noche, caminando con el perro e inventando abrevaderos hechos con depósitos viejos. Así es el día a día de Víctor Rojas, miembro del proyecto Ramats de Foc en el cap de Creus. No es un pastor cualquiera: con sus 700 ovejas "desbrozadoras", genera franjas de seguridad vitales para que los bomberos puedan actuar en caso de incendio. El suyo es un sistema eficaz y a coste cero para la administración, pero evidencia que se mantiene gracias a su propio desgaste personal y económico.

¿Qué hace exactamente en la montaña con 700 ovejas?

A través del proyecto Ramats de Foc, limpiamos de maleza y arbustos las zonas estratégicas y complementarias de prevención de incendios en el Parque Natural de Cap de Creus. El trabajo es clave: sirve para ralentizar el avance del fuego y reducir su intensidad, creando franjas que permiten a los bomberos tener tiempo suficiente para actuar y evitar que el incendio vaya a más. Con el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal, hemos demostrado con una prueba piloto que el rebaño tiene efectos positivos brutales en zonas de alto riesgo. Es un sistema de coste nulo para la administración que supone un ahorro gigantesco en recursos humanos y económicos en caso de incendio. Los incendios se apagan en invierno gestionando el territorio, a coste cero para la administración, no en verano.

¿Qué ha demostrado el Plan?

El CTFC ha recogido los resultados en el Puig del Dijous, que es una zona estratégica y complementaria para la prevención de incendios, y se han visto realmente los beneficios que tiene la ganadería extensiva al mantener estas franjas de seguridad en estas zonas estratégicas y complementarias. La oveja no solo come pasto, lo genera: convierte la biomasa inflamable en estiércol y abre franjas de seguridad para que los bomberos tengan tiempo de actuar.

¿Es el único pastor que hace este trabajo en el cap de Creus?

Actualmente, yo subo con 700 ovejas y soy el último que queda con un volumen así. Sí que hay otros rebaños en el parque, pero son pequeños grupos familiares. Esta gestión la he tenido que hacer de manera low-cost y a menudo pagando de mi bolsillo. Si los grandes vaqueros son la "Primera División", yo soy la "regional". Me he inventado unos abrevaderos, me los he tenido que inventar yo cortando depósitos viejos. El depósito de 5.000 o 6.000 euros lo tuve que aprovechar de un material que ya tenía Ramats de Foc. La ADF del Port de la Selva ha hecho un trabajo brutal subiéndome 20.000 litros de agua, pero no ha sido suficiente y he tenido que pagar yo mismo el transporte de más cisternas. Es un gasto irrisorio si piensas que 20.000 litros es lo que gasta una familia en un año, mientras que aquí estamos manteniendo limpias las franjas estratégicas del cap de Creus con 700 ovejas durante tres meses. Esta agua es el único factor limitante para poder hacer la gestión del mosaico agroforestal; sin este recurso, mi trabajo de prevención sería imposible.

Si el trabajo funciona, ¿por qué dice que está solo? ¿La administración no concede ayudas?

La voluntad de los técnicos es buena, pero la burocracia hace que todo sea una carrera a contracorriente. Y estas carencias, estas deficiencias hacen que nuestro día a día, con el ganado, sea muy difícil de llevar. Reivindicamos que, ante el cambio climático y el estrés hídrico, la ganadería extensiva es la herramienta clave y necesitamos apoyo real. Hay una desigualdad clara: un gran vaquero de bovino puede recibir subvenciones muy elevadas, mientras que los de ovejas no cobramos ni una quinta parte. A ellos les hacen pozos de 15.000 euros y a mí no me han puesto ni los abrevaderos prometidos. Además, el manejo es diferente: paso ocho horas físicamente en la montaña con el perro, de madrugada y de noche, bajo un desgaste mental brutal, mientras que otros controlan las vacas desde el Ripollès con una app y cercados virtuales. Somos los pequeños quienes tenemos que reinventarnos constantemente. Tengo 37 años y, o la administración cuida este modelo, o no me compensa el precio tan alto que pago.

Víctor Rojas es miembro del proyecto Ramats de Foc

Víctor Rojas es miembro del proyecto Ramats de Foc / La Forca

¿Cómo complicaría el regreso del lobo su trabajo?

El regreso del lobo es una piedra más en el zapato: no es el animal el problema en sí, sino la falta de gestión y de medidas de apoyo. Proteger a las ovejas del lobo exige gastos importantes que recaen sobre nosotros: perros mastines de protección, cercados y mallas eléctricas, mantenimiento y tener que encerrar el ganado cada noche. Todo esto tiene un coste elevado. Si la administración no asume estos costes ni garantiza ayudas, la ganadería extensiva quedará muy afectada. Además, si desaparece la ganadería, también se perderá el mosaico agroforestal que beneficia a la biodiversidad y, al final, nadie podrá defender al lobo porque habrá perdido su contexto. Por eso pido que se proteja tanto la especie como el modelo rural: que la administración ponga recursos reales para que podamos convivir con el lobo sin asumir todos los costes.

¿Cuál es la situación de la gestión de los pastos en el parque? ¿También genera conflictos entre usuarios?

La gestión de pastos en el Parque Natural no tiene una normativa clara, y esto provoca conflictos. Hemos visto casos recientemente como en la Vinyeta de Llançà, donde viñedos han sufrido destrozos por malas prácticas con vacas y la conversación se ha convertido en un problema entre particulares. Los cultivos y los viñedos pueden actuar como cortafuegos naturales y convivir con las ovejas si hay un buen manejo, pero cuando la administración responde que es "un problema entre particulares", un pequeño pastor no puede afrontar años de litigios. Esta falta de regulación y apoyo dificulta la convivencia y pone en riesgo la viabilidad de un modelo de gestión del territorio que, cuando funciona, ayuda a prevenir incendios y a mantener el mosaico agroforestal.

¿Estaría dispuesto a irse del cap de Creus si las cosas no cambian?

El mío es un discurso constructivo. No hago una crítica visceral hacia nadie; predico con el ejemplo y explico las deficiencias administrativas. Pero si las cosas no cambian, no volveré. Es una carrera a contracorriente y verán el valor real del rebaño y todo el impacto positivo que generaba el día que, de repente, desaparezca. Si el rebaño se marcha, se pierde esta herramienta clave y la responsabilidad de la gestión recaerá sobre ellos en condiciones mucho más difíciles.

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Fuente: Empordà