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Medio Ambiente

La Junta de Andalucía declara de "fuerza mayor y extrema necesidad" la lucha contra el alga asiática ante su grave incidencia en las playas

El Consejo de Gobierno aprueba aplicar la exención del impuesto estatal sobre el depósito de residuos en vertedero, con el objetivo de aliviar la presión económica a los ayuntamientos

Imagen de archivo de una playa de Tarifa.

Imagen de archivo de una playa de Tarifa. / A.Carrasco Ragel / EFE

Clara Campos

Sevilla
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El alga asiática lleva más de una década siendo un quebradero de cabeza para muchos municipios de la costa andaluza. Su carácter invasivo con "una capacidad de colonización extraordinaria" que le permitió expandirse a los dos lados del Estrecho, ha llevado a las administraciones locales a asumir costes, en muchos casos elevados, para la gestión del residuo que producen.

Ante esta situación, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado este miércoles declarar "de fuerza mayor y extrema necesidad" la situación generada por la llegada masiva a las costas andaluzas de los arribazones del alga exótica invasora (Rugulopterix okamurae), conocida como alga asiática.

"El acuerdo permitirá aplicar la exención del impuesto estatal sobre el depósito de residuos en vertedero, con el objetivo de aliviar la presión económica", ha señalado en una nota de prensa.

Exención del impuesto

La retirada de estos arribazones, ha explicado la Junta, genera un volumen masivo de residuos imprevisible en frecuencia y magnitud, que requiere actuaciones urgentes, reiteradas y muy costosas. "En la situación actual, la valorización de esta biomasa es muy limitada debido a su alto contenido en sales y arenas, su inestabilidad y la necesidad de inactivar los ejemplares retirados para evitar la continuidad de la invasión", ha añadido.

El compostaje resulta técnicamente complejo y los usos industriales disponibles son todavía incipientes, por lo que la única opción viable actualmente es su gestión como residuo y su depósito en vertedero. Esta gestión conlleva la aplicación del impuesto estatal de 30 euros por tonelada, establecido en la Ley 7/2022, lo que supone "una carga económica muy significativa para las entidades locales".

No obstante, ha aclarado la administración autonómica, la propia ley contempla la exención del impuesto en situaciones de fuerza mayor, extrema necesidad o catástrofe, cuando la entrega de residuos sea ordenada por las autoridades. "De esta forma, se pretende evitar una penalización económica injusta a los municipios, teniendo en cuenta la naturaleza imprevisible e inevitable del fenómeno, su carácter sobrevenido, la inexistencia de un sujeto responsable y la necesidad ineludible de actuar por razones de salud pública y protección ambiental, quedando establecida la finalización de esta declaración una vez superadas las circunstancias extraordinarias que la han motivado", ha abundado.

Una historia de más de una década que va de Huelva a Almería

En estos momentos, la distribución del alga asiática alcanza las cinco provincias costeras de Andalucía (Cádiz, Huelva, Málaga, Granada y Almería), siendo la presión especialmente intensa en Cádiz y en la parte occidental de Málaga, mientras que Huelva, pese a contar con fondos arenosos menos favorables, no es ajena a su expansión, según la Junta.

Granada se encuentra ampliamente afectada mientras que Almería registra una presencia significativa, especialmente en zonas como Aguadulce, Roquetas de Mar y el Parque Natural de Cabo de Gata‑Níjar. Las consecuencias de esta invasión son múltiples y especialmente graves.

"En el ámbito de la pesca, el alga dificulta de forma notable las artes tradicionales y, en muchos casos, los trabajos de arrastre, impidiendo el acceso de los peces a las redes. Por ello, los pescadores se ven obligados a izarlas para retirar la biomasa acumulada y posteriormente a reparar sus aparejos, con el consiguiente aumento de costes y la pérdida de rentabilidad", ha subrayado.

En lo que se refiere a las playas destinadas al baño, la acumulación masiva de algas genera "problemas de salubridad, malos olores y lixiviados derivados de su fermentación y putrefacción, con efectos negativos sobre el medio ambiente, el paisaje y el consecuente daño para el sector turístico y las actividades ligadas a éste".

Estudios sobre posibles usos industriales o agrícolas

La repercusión sobre la costa del alga asiática ha llevado a investigadores a estudiar su incidencia y también posibles usos. Es el caso de los investigadores andaluces Rubén Vázquez, natural de Jerez de la Frontera y profesor de la Universidad de Alcalá, y Salvador Román, natural de Tarifa e investigador de la Universidad de Vigo, que hace algo más de un año publicaron un estudio publicado en la revista Marine Environmental Research que analiza la evolución y expansión de esta especie.

Los ayuntamientos, destacan los investigadores, suelen destinar grandes cantidades de dinero a retirar esta alga de sus costas. Sin embargo, Román y Vázquez destacan que "el problema no desaparece, entre otras cosas, porque la posterior gestión de esa biomasa aún no está bien definida".

De hecho, se plantea la posibilidad de aprovechar esta biomasa "para usos industriales o agrícolas, convirtiendo esta amenaza en una oportunidad". Eso sí, esto debe hacerse bajo "un estricto control" que evite nuevas proliferaciones. Por tanto, señalan hay que elevar la importancia de "una respuesta coordinada para minimizar su impacto ecológico, económico y social".

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