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Estudio

Las olas de calor marinas están matando millones de aves en el planeta

Uno solo de estos episodios acabó en 2023 y 2024 con 629.000 ejemplares frente a las costas de Australia

Una pardela colicorta, la especie más afectada por el último episodio de mortandad de aves marinas

Una pardela colicorta, la especie más afectada por el último episodio de mortandad de aves marinas / birdingplaces

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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Las olas de calor marinas están multiplicándose de forma alarmante en el planeta y una de sus víctimas son las aves ligadas a los océanos. Una nueva investigación revela que más de 620.000 aves marinas murieron a causa de una ola de calor marina que tuvo lugar frente a las costas de Australia en 2023 y 2024, lo que sometió a sus poblaciones a una presión sin precedentes.

A finales de 2023, comenzaron a aparecer aves marinas muertas en las largas y doradas playas de Australia. Si bien no es inusual que algunas aves mueran en el mar, esta vez no se trató solo de un puñado de ejemplares desafortunados. Fueron miles de pardelas las que aparecieron sin vida a lo largo de la costa este del país, extendiéndose miles de kilómetros desde Queensland hasta Tasmania.

Con la ayuda de voluntarios, convertidos en científicos improvisados en toda Australia, un equipo de científicos del Laboratorio Adrift ha logrado reconstruir lo que provocó tan impresionante mortandad. De este modo, relacionaron las muertes con una ola de calor marina en plena temporada de reproducción de las pardelas, cuando estas aves son más vulnerables.

Su investigación sugiere que las pardelas que aparecieron muertas en las playas representan solo una pequeña fracción del total de aves que murieron durante esta ola de calor. En total, los investigadores estiman que murieron más de 629.000 aves marinas, de las cuales el 96% correspondían a la pardela colicorta.

Ejemplar de pardela colicorta

Ejemplar de pardela colicorta / birdsoftheworld

Alex Bond, miembro del Laboratorio Adrift, afirma que esta cifra significa que más del 5% de todas las pardelas colicortas del planeta (que habitan en el Pacífico) murieron en tan solo unos meses. Si las olas de calor continúan, el futuro de estas aves es cada vez más incierto.

"Estos eventos ocurren con mayor frecuencia y, si bien las aves marinas tienen cierta capacidad de recuperación, su resistencia se está agotando", declara Bond.

"Antes, estos eventos ocurrían una vez por generación. Ahora, suceden cada vez con mayor frecuencia y no disminuirán. Se suman a todos los demás problemas que enfrentan las aves marinas, desde la contaminación hasta los daños causados por la pesca, y no pueden soportarlo", añadió.

Los océanos atrapan el calor excesivo

A medida que nuestras emisiones de gases de efecto invernadero aceleran el calentamiento global, gran parte de ese exceso de energía se deposita en los océanos. Desde la década de 1980, el aumento de la temperatura ha pasado de 0,06 °C por década a 0,27 °C por década en la actualidad. Es decir, asistimos a una verdadera aceleración.

Esto está provocando que las olas de calor marinas sean cada vez más frecuentes, con un aumento de más de la mitad en el número de días con calor anormal durante el último siglo. También se están volviendo más intensas: ocho de las diez olas de calor marinas más extremas se han producido desde 2010.

Como consecuencia, los ecosistemas oceánicos están cambiando rápidamente. Los peces están modificando sus áreas de distribución para adaptarse al aumento de la temperatura del agua, mientras que las floraciones de algas son cada vez más intensas y frecuentes. Los arrecifes de coral están sufriendo un blanqueamiento generalizado y podrían desaparecer casi por completo para el año 2100.

Solo se ve el 1% de las aves muertas

Si bien algunas de las aves marinas que mueren durante las olas de calor marinas llegan a las playas, la gran mayoría se hunde sin dejar rastro.

Pero incluso si las aves llegan a la costa, la probabilidad de que alguien las vea es remota. La temperatura, el oleaje y los carroñeros pueden provocar que los cadáveres desaparezcan en cuestión de horas o se degraden hasta el punto de ser irreconocibles. Se estima que, en total, se notifica menos del 1 % de las aves marinas que mueren durante una ola de calor marina.

El calentamiento de los océanos causa una gran mortalidad de aves

El calentamiento de los océanos causa una gran mortalidad de aves / thenationalparks

Utilizando modelos desarrollados para estimar la mortalidad de aves y murciélagos en torno a parques eólicos terrestres, Alex y el resto del Laboratorio Adrift pudieron calcular el número total de aves que murieron durante la ola de calor marina, basándose en las aproximadamente 5.000 aves marinas encontradas en las playas de Australia.

Millones de pardelas muertas diez años antes

En total, estimaron que alrededor de 610.000 pardelas de cola corta murieron durante la ola de calor marina de 2023/2024, además de unas 14.000 pardelas sable y miles de otras aves marinas.

Ahora bien, aunque estas cifras son significativas, palidecen en comparación con la ola de calor que azotó Australia una década antes. Durante aquél evento, más de 200.000 aves marinas aparecieron varadas en las playas, lo que sugiere que, en realidad, fueron millones de pardelas las que murieron por las altas temperaturas.

"Durante años, se ha tendido a justificar estas muertes atribuyéndolas a las tormentas o al cansancio de las aves por las migraciones", afirma Bond. "Sabemos desde hace tiempo que eso no tiene sentido: las aves marinas prosperan en las tormentas, y ahora tenemos los datos para demostrarlo".

"Tenemos la ciencia y los recursos para darles a estas aves marinas una oportunidad de sobrevivir, pero tenemos que actuar ya. Este no es un problema que vaya a desaparecer, y sin tomar medidas reales para abordar la crisis climática, de biodiversidad y de contaminación, la situación solo empeorará", añade.