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Reacción en cadena

Dos plantas invasoras en España potencian la llegada de un ave exótica africana

Un estudio relaciona la proliferación del estrilda común con el plumero de la Pampa y la caña

El pájaro se expande con rapidez por toda España

El pájaro se expande con rapidez por toda España / viva

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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La llegada a España de especies invasoras parece irse acelerando, a medida que nuestro país va sufriendo los efectos del calentamiento global y se hace más apetecible, tanto en tierra como en mar, para animales y plantas de regiones más cálidas. De hecho, estas especies ajenas a nuestro territorio llegan ya de dos en dos, o al menos ‘encadenadas’ entre sí. Por ejemplo, ahora se ha confirmado la expansión de un ave africana, que llega favorecida por la implantación en España de dos plantas también invasoras, el plumero de la Pampa y la caña común.

Se trata del estrilda común o pico de coral (Estrilda astrild), un pequeño pájaro procedente del sur cuya presencia en la Península Ibérica es conocida desde hace tiempo, pero que está propagándose cada vez más, según un estudio que ha sido dirigido por el profesor Pau Lucio Puig, del departamento de Ciencia Animal del campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València (UPV), en el que se advierte de la necesidad de implementar medidas de gestión para frenar la expansión de especies invasoras.

Mapa de distribución de la especie

Mapa de distribución de la especie / wikimedia

Este tipo de animales y plantas ponen en riesgo la biodiversidad nativa, a la que desplazan, y provocan impactos ecológicos y económicos significativos.

La transformación del paisaje agrícola y la aparición de plantas invasoras trae aparejada la llegada de aves también exóticas.  “En entornos agrícolas y periurbanos, la transformación del paisaje, el abandono de cultivos y la presencia de vegetación invasora genera nuevas oportunidades ecológicas que algunas especies exóticas pueden explotar con gran eficacia”, explica Pau Lucio en un comunicado de la UPV.

En este contexto, el estudio, que ha sido publicado en la revista Journal of Ornithology, demuestra que el estrilda común tiene una notable capacidad de adaptación a los paisajes humanizados, especialmente en campos agrícolas abandonados, donde se alimenta de semillas tanto nativas como exóticas.

Vinculada a dos plantas invasoras

Los resultados del estudio revelan que la presencia del estrilda o pico de coral está asociada con dos de las plantas invasoras más perniciosas y extendidas a nivel global: el plumero argentino o de la Pampa, también llamada cortaderia (Cortaderia selloana) y la caña común (Arundo donax), que proporcionan refugio y, en el caso del plumero argentino, también alimento a través de sus semillas.

El estrilda común se reproduce de manera continua desde mayo hasta aproximadamente octubre, alcanzando sus máximas densidades a finales del otoño, indica Pau Lucio, quien destaca que el estudio constata que «allí donde estaba presente el estrilda común, llegaba a dominar las comunidades de aves”.

Este trabajo pone de relieve cómo el abandono agrario y su posterior colonización por plantas invasoras facilitan la expansión de aves exóticas, alterando potencialmente el funcionamiento de los ecosistemas mediterráneos.

“Hay que reforzar los programas de seguimiento a largo plazo, así como implementar medidas de gestión del paisaje orientadas a frenar la expansión de especies invasoras y a explorar los impactos que puedan tener sobre las comunidades de aves nativas”, añade Rafael Muñoz, investigador también del campus de Gandia de la UPV y coautor del estudio.

Gran potencial de colonización

En el estudio analizaron la distribución geográfica de esta ave no nativa, introducida como animal de compañía y que, a través de fugas desde sus jaulas, se ha ido expandiendo a través de la Península Ibérica.

Según explica la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), las primeras citas en Portugal se remontan a 1964, y en España se establece en Badajoz en 1986 y en Galicia en 1994, en ambos casos como expansiones de la importante población portuguesa. “Desde entonces ha ido ampliando progresivamente su área de distribución, proceso que parece continuar de modo irregular, con núcleos de nueva formación y otros que desaparecen tras algún tiempo”, señala la entidad.

El plumero de la Pampa, especie de planta invasora

El plumero de la Pampa, especie de planta invasora / Agencias

El pico de coral se se ha detectado en 22 provincias, con las mejores poblaciones en las vegas extremeñas del Guadiana y en el suroeste de Galicia. También hay núcleos en Gran Canaria, Sevilla, Cáceres, Barcelona, Valencia, Málaga, Mallorca y Tenerife, y además existe reproducción puntual en otras provincias.

A partir de censos de muestreo y puntos de conteo vieron que las zonas degradadas con presencia de especies vegetales invasoras, como el plumero argentino o la caña común, favorecían la presencia de esta especie.

También analizaron su alimentación a partir de observación directa y vieron que se alimentaba de gran variedad de especies de semillas, tanto de plantas nativas como exóticas.

«Esto está relacionado con la flexibilidad que tienen estas especies, tienen un gran potencial de colonización, se adaptan muy bien a diferentes hábitats y ocupan un nicho ecológico vacío que se encuentra en zonas degradadas, periurbanas, donde los campos agrícolas han sido abandonados y donde proliferan especies vegetales no nativas», añaden los autores.