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Biodiversidad

Confirman la existencia en España de un escarabajo en peligro de extinción

Fue hallado bajo la corteza de un gran tronco de chopo caído, junto a restos de otro ejemplar y una larva

Un ejemplar de 'Cucujus cinnaberinus'

Un ejemplar de 'Cucujus cinnaberinus' / insektarium

J. A. Giménez/Efe

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León incorpora un nuevo elemento de interés ecológico tras confirmarse la presencia del Cucujus cinnaberinus, un vistoso escarabajo de color rojo catalogado como especie amenazada en Europa y del que apenas existían registros en España. Su hallazgo subraya la importancia de conservar árboles envejecidos y madera muerta en los ecosistemas forestales.

El descubrimiento, recogido en el Boletín de la Asociación Española de Entomología, supone la primera constatación de esta especie en la provincia leonesa y la tercera en el país, tras las citas documentadas en Asturias en 1963 y en La Rioja en 1997.

El ejemplar fue localizado en octubre de 2025 cerca de Salientes, en un entorno montañoso situado a unos 1.200 metros de altitud. Apareció bajo la corteza de un gran tronco de chopo caído, junto a restos de otro ejemplar y una larva, lo que refuerza la evidencia de que la especie está asentada en la Cordillera Cantábrica.

El insecto suele vivir en troncos de árboles muertos

El insecto suele vivir en troncos de árboles muertos / insektarium

El estudio, elaborado por el investigador independiente Jorge Ángel Ramos Abuin, aporta además material fotográfico y un análisis detallado del hábitat y la biología del insecto.

El Cucujus cinnaberinus es un escarabajo saproxílico, es decir, depende directamente de la madera en descomposición y está ligado a bosques maduros con árboles veteranos, tanto en pie como derribados. Sus larvas pueden desarrollarse durante varios años bajo la corteza de troncos de gran tamaño en fases intermedias de degradación.

Madera muerta, fuente de vida

Los autores destacan que su presencia no requiere necesariamente bosques intactos, sino paisajes heterogéneos donde pervivan grandes árboles aislados en lindes, praderas o riberas fluviales.

En este contexto, el caso leonés demuestra que incluso cantidades moderadas de madera muerta, siempre que se mantengan condiciones adecuadas de humedad y exposición, pueden sostener poblaciones de esta especie.

Los troncos muertos son el hábitat de esta especie

Los troncos muertos son el hábitat de esta especie / Efe

Fácil de identificar por su color rojo intenso y su cuerpo aplanado, este escarabajo figura como vulnerable en la Directiva Hábitats de la Unión Europea y en numerosas listas rojas nacionales, aunque aún no aparece en la Lista Roja de Invertebrados en España, algo que el estudio sugiere revisar.

Efectos del calentamiento global

El trabajo también resalta el valor de las poblaciones del sur de Europa, como la detectada en León, por su posible relevancia genética en un escenario de cambio climático. Diversos estudios apuntan a que el calentamiento global podría desplazar a la especie hacia latitudes más septentrionales, otorgando un papel estratégico a estos núcleos meridionales.

En los últimos años, algunos países europeos han observado expansiones locales de Cucujus cinnaberinus, asociadas a su adaptación a choperas y bosques de ribera, lo que abre nuevas oportunidades para su detección y conservación en la península ibérica.

La confirmación de esta especie en León amplía su distribución conocida en España, respalda observaciones anteriores y refuerza la necesidad de proteger elementos clave como los árboles viejos y la madera muerta, cada vez más escasos en los paisajes forestales europeos.