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Mundo animal

Documentan por primera vez una ‘guerra civil’ entre chimpancés con muertos y heridos

Un grupo de 200 individuos que vivían en armonía empezó a dividirse en dos bandos y terminó atacándose y matándose entre sí, según un estudio de tres décadas de duración

Un chimpancé en su medio natural en Uganda

Un chimpancé en su medio natural en Uganda / Agencias

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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¿Existen también guerras entre los animales? Esta es una cuestión que llevan planteándose los científicos desde hace tiempo con resultados dispares. Ahora se han obtenido pruebas fehacientes de un verdadero intercambio de violencia entre primates. Un grupo de chimpancés estudiado durante tres décadas en las selvas de Uganda se dividió primero en dos bandos y luego entró en una guerra abierta que causó numerosas víctimas.

El estudio está teniendo una gran repercusión, máxime teniendo en cuenta que los chimpancés, junto con los bonobos, son nuestros parientes más cercanos.

El grupo observado era inicialmente un conjunto unido, con unos 200 miembros que vivían, comían y se reproducían juntos, en un ambiente de total normalidad. Sin embargo, comenzó a separarse irremediablemente hacia 2015, y esas diferencias acabaron dando lugar a dos grupos polarizados, que dejaron de relacionarse y mantenían un abierto enfrenamiento.

Un grupo de chimpancés en la selva

Un grupo de chimpancés en la selva / Shutterstock

Los autores del estudio desacan que se trata de un fenómeno que solo ocurre cada 500 años y que nunca se había documentado científicamente hasta ahora. El único precedente consiste en un estudio de la eminente primatóloga Jane Goodall de 1970, que ya mostró un enfrentamiento parecido, aunque entonces los animales de un grupo habían sido alimentados por personas.

Dos grupos irreconciliables

El estudio que se publica este jueves en la revista Science recoge el resultado de treinta años de investigación del llamado grupo Ngogo, que vive en el Parque Nacional Kibale, en Uganda. Muestra que, tres años después de las primeras divisiones, en 2018, los dos grupos ya eran irreconciliables.

Fue entonces cuando ambas facciones se lanzaron directamente al ataque. Uno de estos bandos comenzó a lanzar "ataques coordinados y sostenidos" contra el otro, provocando la muerte de varios machos adultos. Eso sería en 2018, pero a partir de 2021 el conflicto derivó en una especie de infanticidio generalizado, en el que las víctimas eran fundamentalmente crías. En total, se ha documentado la muerte de al menos siete machos y 17 crías, aunque se estima que el número de muertos podría ser bastante mayor.

¿Qué desencadenó esta guerra?

Este caso ha desencadenado un gran debate sobre posibles paralelismos entre las guerras de los humanos y este conflicto entre los chimpancés. En los humanos, estos enfrentamientos se desencadenan por razones políticas, culturales o de estructuras de poder, pero ¿cuáles son las causas en los chimpancés?

Los chimpancés y los bonobos son nuestros parientes más cercanos

Los chimpancés y los bonobos son nuestros parientes más cercanos / Agencias

Los autores del estudio apuntan a varios factores, como un tamaño inusualmente grande del grupo, que podría haber desestabilizado los nexos de unión entre sus miembros. También se apunta a la competencia por el alimento y la reproducción, la muerte de individuos clave, los cambios en el liderazgo o las enfermedades.

"Una escisión hostil entre chimpancés salvajes nos recuerda el peligro que las divisiones grupales pueden suponer para las sociedades humanas", señala en un artículo publicado en paralelo en la misma revista James Brooks, científico del Centro Alemán de Primates.

Reacciones científicas en España

En ello coincide el investigador de la facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona, Andreu Sánchez Megías, quien recuerda que, "puesto que los chimpancés no exhiben elementos culturales humanos", este estudio "demuestra que cambios sociales son suficientes para establecer una polarización dentro de un mismo grupo".

"Esto sugiere que detrás de los conflictos dentro de un grupo humano puede haber mecanismos básicos similares que provoquen un cambio social, lo que otorga una nueva perspectiva para entender el conflicto en nuestra especie", asegura en declaraciones al Science Media Centre España (SMC).

No caer en el "antropoformismo"

Miquel Llorente, director del departamento de Psicología de la Universidad de Girona, advierte, por su parte, del riesgo de "antroporfismo" al usar términos como "guerra civil" en el caso de estos animales.

"La guerra humana implica estructuras ideológicas, identidades simbólicas y objetivos políticos compartidos que no existen de igual manera en los chimpancés. Etiquetar su violencia como tal puede llevarnos a error, ignorando que sus conflictos suelen estar anclados en mecanismos biológicos mucho más directos", señala también a SMC, y cita "la competencia por el éxito reproductivo o el control territorial físico por el acceso a los recursos ecológicos" como posibles desencadenantes.

En realidad, “el colapso de un equilibrio ecológico" es una de las explicaciones adicionales que ofrece Llorente. "Quizás el coste energético y social de mantener un grupo tan grande superó los beneficios de la cooperación, forzando una segregación por pura presión de recursos, más que por una ‘decisión’ social", expone.

"Lo que Ngogo nos enseña es que la violencia intragrupal puede escalar de forma letal cuando se rompen los mecanismos de reconciliación individuales, un hallazgo que subraya que la cohesión social es un proceso frágil que requiere un mantenimiento constante, tanto en su especie como en la nuestra", resalta.