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Nuevo informe

La ONU alerta sobre el estado crítico de los peces migratorios de agua dulce, incluidos tres en España

Convención alerta del declive de peces de agua dulce migratorios y pide una acción coordinada

Convención alerta del declive de peces de agua dulce migratorios y pide una acción coordinada / Efe

Agencias

Madrid
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Las poblaciones de peces migratorios de agua dulce se encuentran en una situación alarmante a escala global. Así lo advierte un nuevo informe presentado por la Convención sobre la Conservación de Especies Migratorias de Naciones Unidas (CMS), que revela que estas especies han disminuido un 81% desde 1970 y que el 97% de las incluidas en este acuerdo internacional están amenazadas de extinción.

El estudio, dado a conocer en la COP15 celebrada en Campo Grande (Brasil), pone el foco en una crisis de biodiversidad poco visible pero de enorme impacto ecológico y social. En total, identifica 325 especies cuya supervivencia depende de la adopción urgente de medidas coordinadas entre países, ya que muchas de ellas recorren ríos que atraviesan varias fronteras.

Entre las especies afectadas figuran también tres presentes en España, lo que evidencia que esta problemática no es ajena al contexto europeo. Los expertos advierten de que la conservación de estos peces requiere una gestión conjunta de las cuencas fluviales, tratándolas como sistemas interconectados en lugar de fragmentarlos por límites administrativos.

El informe señala como principales causas del declive la construcción de presas, la fragmentación de hábitats, la contaminación, la sobrepesca y los efectos del cambio climático. Estos factores interrumpen los corredores naturales que permiten a los peces desplazarse entre zonas de reproducción, alimentación y crecimiento, provocando descensos acelerados de sus poblaciones.

Además, alerta de que las especies de agua dulce están disminuyendo a un ritmo más rápido que las terrestres y marinas, pese a recibir menor atención internacional. Esta situación afecta directamente a los ecosistemas fluviales y a millones de personas que dependen de ellos para su alimentación y medios de vida.

Grandes cuencas

El análisis identifica como áreas críticas grandes cuencas como el Amazonas y La Plata–Paraná en América del Sur, el Danubio en Europa, el Mekong en Asia, el Nilo en África o el sistema Ganges–Brahmaputra. En estos entornos, la presión humana está acelerando la pérdida de biodiversidad.

Ante este escenario, países como Brasil han propuesto medidas concretas, entre ellas un plan de acción para proteger especies clave como los bagres migratorios amazónicos y reforzar la cooperación internacional en la gestión de los ríos.

Los expertos coinciden en que todavía es posible revertir la tendencia, pero subrayan que el margen de actuación es cada vez más reducido. Sin una respuesta global coordinada, muchas de estas especies —incluidas algunas presentes en España— podrían desaparecer en las próximas décadas, con graves consecuencias para la biodiversidad y el equilibrio de los ecososistemas.