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Cambio climático

El calentamiento global se disparó en 2015, descubren los científicos

La investigación descartó los factores naturales que contribuyen al cambio climático

El calentamiento presentó un brusco aumento desde 2015

El calentamiento presentó un brusco aumento desde 2015 / NASA

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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El calentamiento global aumenta de forma paulatina desde hace décadas, pero los científicos han descubierto que hubo un año en el que todo se aceleró de forma muy notable. Eso sucedió aproximadamente 2015, según pone de manifiesto un estudio del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK), en Alemania. Al ajustar los registros de temperatura global para eliminar las influencias naturales conocidas, los investigadores pudieron identificar por primera vez un aumento estadísticamente significativo en la tasa de calentamiento.

Durante la última década, las temperaturas globales han aumentado a un ritmo estimado de aproximadamente 0,35 °C por década, según el conjunto de datos analizado. Entre 1970 y 2015, el aumento promedio fue de poco menos de 0,2 °C por década. En cambio, la tendencia registrada a partir de 2015 representa el calentamiento más rápido observado en cualquier década desde que comenzaron los registros instrumentales de temperatura en 1880.

Aumento de la temperatura global, descartando los factores naturales

Aumento de la temperatura global, descartando los factores naturales / PIK

"Ahora podemos demostrar una aceleración fuerte y estadísticamente significativa del calentamiento global desde aproximadamente 2015", afirma Grant Foster, experto estadounidense en estadística y coautor del estudio, publicado en la revista científica Geophysical Research Letters.

"Filtramos las influencias naturales conocidas en los datos observacionales, de modo que se reduce el 'ruido' y se hace más claramente visible la señal subyacente del calentamiento a largo plazo", añadió Foster.

Eliminación de la variabilidad climática natural

Hay que tener en cuenta que los fenómenos naturales a corto plazo pueden elevar o disminuir temporalmente las temperaturas globales y dificultar la detección de cambios en las tendencias climáticas a largo plazo. Estas influencias incluyen fenómenos de El Niño, erupciones volcánicas y variaciones en la actividad solar.

Para abordar este desafío, los investigadores analizaron datos de medición de cinco conjuntos de datos de temperatura global ampliamente utilizados (NASA, NOAA, HadCRUT, Berkeley Earth, ERA5). Al ajustar los datos para tener en cuenta estos factores naturales, el equipo pudo aislar la tendencia subyacente del calentamiento con mayor claridad.

La investigación ha detectado el año en que todo se aceleró

La investigación ha detectado el año en que todo se aceleró / Efe

"Los datos ajustados muestran una aceleración del calentamiento global desde 2015 con una certeza estadística superior al 98 %, que es consistente en todos los conjuntos de datos examinados e independiente del método de análisis elegido", explica Stefan Rahmstorf, investigador del PIK y autor principal del estudio.

Cambio en las tendencias de calentamiento

Este estudio se centró en determinar si el ritmo del calentamiento global ha cambiado, en lugar de identificar las causas de dicho cambio.

Tras considerar la influencia de El Niño y el máximo solar reciente, los años extremadamente cálidos de 2023 y 2024 parecen haber sido ligeramente más fríos cuando se examina el análisis ajustado. Pero incluso con estas correcciones, siguen siendo los dos años más cálidos registrados desde que comenzaron las mediciones instrumentales. En todos los conjuntos de datos, la tendencia más rápida al calentamiento se hace visible alrededor de 2013 o 2014.

«Si el ritmo de calentamiento de los últimos 10 años continúa, se superará a largo plazo el límite de 1,5 °C del Acuerdo de París antes de 2030», afirma Stefan Rahmstorf. «La velocidad con la que la Tierra siga calentándose depende, en última instancia, de la rapidez con la que reduzcamos a cero las emisiones globales de CO2 procedentes de combustibles fósiles».