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Calentamiento global

Crean un ‘Arca de Noé’ con muestras de los glaciares de la Tierra antes de que se derritan

La Antártida acoge en una caverna acondicionada los primeros fragmentos de masas heladas del planeta

El interior de la caverna albergará muestras de glaciares de todo el planeta

El interior de la caverna albergará muestras de glaciares de todo el planeta / Ice Memory Foundation

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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Los glaciares del planeta se van fundiendo a marchas forzadas y muchos de ellos están condenados a desaparecer del todo en breve plazo. Por eso, la humanidad ha decidido crear un ‘banco de glaciares’ en el que conservar fragmentos de estas masas heladas únicas antes de que se derritan.

Un trozo del glaciar del Mont Blanc (Francia) se ha convertido en una de las primeras muestras de hielo alpino que se han almacenado en un congelador natural creado en la Antártida para su estudio por parte de futuros científicos.

El hielo del icónico Mont Blanc y un trozo del glaciar Grand Combin, en Suiza, se han convertido en las primeras muestras que se almacenan en un archivo antártico único, conocido como el Santuario de la Memoria del Hielo.

Esta caverna de hielo artificial, cerca de la base de investigación franco-italiana Concordia, en la alta meseta antártica, se inauguró ayer mismo, 14 de enero.

Los dos primeros núcleos de hielo viajaron en contenedores a -20 °C desde Europa hasta el punto más austral del planeta, y ahora permanecerán en la cueva de hielo a nueve metros bajo la superficie como un valioso registro para el estudio de los futuros científicos, informa Euronews.

En los próximos años se les unirán muestras de glaciares desde Bolivia hasta Tayikistán, mientras los científicos se esfuerzan por preservar este registro natural de la criosfera de nuestro planeta antes de que se derrita.

¿Por qué guardar muestras de glaciares?

¿Por qué los científicos han decidido conservar muestras de hielo en la Antártida? La razón para conservar las muestras es simple, según el profesor Carlo Barbante, vicepresidente de la Fundación Memoria del Hielo.

"El hielo no miente", declara a Euronews. "Todas las muestras son diferentes: los núcleos de hielo de regiones no polares nos revelan la historia del clima regional del que proceden".

Su grupo espera que, en el futuro, los investigadores puedan utilizar técnicas aún por inventar para estudiar los rastros que dejan en el hielo eventos cercanos, desde el polvo de la combustión hasta el ADN de las especies, pasando por erupciones volcánicas y pruebas de bombas nucleares.

Diminutas burbujas de aire en el hielo ofrecen pistas sobre los patrones de circulación atmosférica y las tendencias meteorológicas y climáticas a largo plazo.

La historia de muchas regiones de la Tierra, y la historia del impacto de la humanidad en ellas, se conserva asimismo en los glaciares.

Así desaparecen los glaciares

Pero no podrá conservarse por mucho tiempo, y esa es la razón de la creación del Santuario de la Memoria del Hielo. Las proyecciones del cambio climático para los Alpes indican que los glaciares por debajo de los 4.000 metros desaparecerán antes de finales de siglo, e incluso el hielo que sobreviva se verá comprometido por el deshielo, explica el profesor Barbante.

Celeste Saulo, Directora General de la Organización Meteorológica Mundial, recordó a los asistentes a la ceremonia inaugural que nuestros glaciares ya están desapareciendo rápidamente.

"Desde 1975, los glaciares han perdido el equivalente a un bloque de hielo del tamaño de Alemania y de 25 metros de espesor", explicó. "La información perdida jamás se recuperará".

La ceremonia inaugural fue un motivo de celebración para los científicos de Concordia, pero también tuvo un toque agridulce, ya que el proyecto representa el reconocimiento de que nuestra criosfera está amenazada y que los científicos están en una carrera contrarreloj para preservar su memoria.

El fundador del proyecto, el profesor Jérôme Chappellaz, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) en Suiza, declaró a Euronews que sentía "orgullo, pero también desesperación, debido a la lenta respuesta al actual desafío climático mundial".

El Príncipe Alberto II de Mónaco participó en la ceremonia inaugural como presidente honorario de la Fundación Memoria del Hielo y se hizo eco del mensaje de los glaciólogos.

"Se nos recuerda la fragilidad y la permanencia de nuestro planeta", declaró. "Los glaciares deben ser reconocidos como patrimonio común de la humanidad. La memoria de nuestro planeta importa. Salvaguardarlo es nuestro deber y responsabilidad común", concluyó.

El futuro presenta ciertos riesgos para el Santuario de la Memoria del Hielo. En cuanto a la estructura física de las cavernas de hielo, el equipo de investigación de Concordia está seguro de que las estructuras pueden permanecer sólidas durante décadas y, si el arco de hielo comenzara a desplazarse, podrían recrear otra caverna cercana en un plazo de seis semanas.

El Santuario se encuentra en una zona protegida por el Tratado Antártico de 1959 y el Protocolo de Madrid; sin embargo, aún requiere el apoyo diplomático y político sostenido de Francia e Italia, así como el compromiso con su protección legal.