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Biodiversidad

El jilguero europeo, elegido ‘Ave del año 2026’ por votación popular

El uso de plaguicidas y herbicidas y la captura ilegal, principales amenazas para esta especie, una de las más familiares y queridas de la avifauna española

Ejemplar de jilguero europeo.

Ejemplar de jilguero europeo. / Unsplash

Ramón Díaz

Ramón Díaz

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Con su característica careta roja y un canto alegre que anima campos, dehesas y parques urbanos, el jilguero europeo (Carduelis carduelis) ha sido elegido ‘Ave del año 2026’ en una votación popular convocada por SEO/BirdLife. Esta especie, una de las más familiares y queridas de la avifauna peninsular, se impuso en las urnas a otras dos candidatas, la alondra común (Alauda arvensis) y el cormorán moñudo (Gulosus aristotelis), en una edición que registró una alta participación: 11.515 votos.

El resultado no solo refleja el cariño popular por este pequeño pájaro, sino que constituye un mensaje ciudadano contundente: una llamada a defender la biodiversidad en los paisajes cotidianos, que van desde el campo abierto hasta el corazón de las ciudades.

La elección, de carácter anual y con un claro objetivo divulgativo y de concienciación, cumple así su trigésima sexta edición. Y es que, hasta la fecha, 36 especies han obtenido esta distinción con el fin de visibilizar su declive poblacional o las amenazas que pesan sobre sus hábitats. El año pasado fue elegida 'Ave del año' el treparriscos (Tichodroma muraria).

Vulnerabilidad creciente

En esta ocasión, el jilguero europeo ha sido elegido por 6.519 votos, lo que supone un 56.61% del total. El cormorán moñudo quedó en segundo lugar, con 2.524 votos (21,92%), seguido muy de cerca por la alondra común, que obtuvo 2.472 votos (21,47%). La victoria del jilguero se interpreta, según la organización conservacionista, como "una respuesta de la ciudadanía para dar voz a las aves comunes y defender unos campos y unas ciudades con más biodiversidad".

Jilgueros europeos.

Jilgueros europeos. / Pixabay

Esto es, precisamente, lo que convierte su elección en un símbolo particularmente poderoso. A diferencia de otros años, el ave ganadora no figura en las listas de especies amenazadas; de hecho, su estado de conservación en Europa está catalogado como de Preocupación Menor y su población en España es estimada en torno a 14 o 15 millones de ejemplares, con una distribución amplia que abarca prácticamente todo el territorio, incluidas las islas Canarias y Baleares.

Sin embargo, su aparente buena salud esconde una vulnerabilidad creciente. La organización alerta de que el jilguero "representa un abanico muy completo de los diferentes problemas de conservación de la naturaleza, desde el modelo agrario y urbano hasta las capturas ilegales". En realidad, su abundancia lo convierte en un perfecto indicador del estado de salud de nuestros entornos.

Plaguicidas y herbicidas

Las amenazas que lo acechan son duales y profundamente vinculadas a la acción humana. Por un lado, sigue sufriendo "la captura ilegal con fines de comercio y tenencia en cautividad", una práctica que, pese a estar prohibida, conlleva "pérdidas cuantiosas de individuos cada temporada". Por otro, y quizás más determinante a largo plazo, se encuentran "los efectos del uso excesivo de plaguicidas y herbicidas en los sistemas agrícolas", destaca SEO/BirdLife.

Estos productos químicos eliminan las ‘malas hierbas’ que, en realidad, son la principal fuente de alimento de este fringílido granívoro, que se nutre de las semillas de cardos, dientes de león y otras plantas herbáceas. La campaña ‘Ave del año 2026’ pretende "visibilizar estas amenazas y poner el foco sobre la importancia de conservar la biodiversidad en los paisajes agrarios", espacios donde el jilguero desarrolla gran parte de su ciclo vital.

Una hembra de jilguero europeo da de comer a su cría.

Una hembra de jilguero europeo da de comer a su cría. / Pixabay

Como especie representativa de los entornos abiertos y multifuncionales, "incluidos olivares, dehesas, pastizales con arbolado y márgenes agrícolas", su elección "aporta una valiosa oportunidad para impulsar un diálogo sobre modelos de agricultura más respetuosos con la naturaleza", señala la ONG.

Reverdecer las ciudades

En este sentido, SEO/BirdLife ya trabaja en proyectos como Agroestepas Ibéricas y el modelo Campos Vivos, que defiende "la recuperación de biodiversidad en agrosistemas como el olivar, el cereal y el viñedo, así como en avellanares y castañares, traduciéndose en valor añadido y diferenciación en el mercado, beneficiando a las especies como el jilguero europeo".

La visión de la ONG es clara: "la agricultura y la biodiversidad pueden caminar juntas, confirmando que la transición ecológica no es un freno, sino una oportunidad para el campo, para la salud y para la economía rural, y que producir con biodiversidad significa producir mejor, para la gente y para el territorio".

Pero la historia del jilguero no se escribe solo en el campo. "Es muy común en pueblos y ciudades", recuerda la organización, lo que permitirá "llamar la atención sobre la necesidad de reverdecer las ciudades y aplicar esquemas de jardinería menos intensiva". Así, durante el año, también se promoverán acciones de biodiversidad urbana centradas en "un modelo de ciudad basado en soluciones naturales, capaz de mejorar la salud, la habitabilidad y la resiliencia urbana".

Prácticas agrícolas sostenibles

Las propuestas son concretas y van desde "la reducción en la frecuencia de siegas, lo que favorece la disponibilidad de alimento en forma de semillas de plantas herbáceas" hasta "la siembra de espacios floridos con mezclas de semillas autóctonas, también muy utilizados por los jilgueros al final del verano". Incluso espacios olvidados como solares urbanos podrían, con una gestión adecuada, convertirse en "un hábitat de interés para este y otros fringílidos".

Jilguero europeo.

Jilguero europeo. / © Francis C. Franklin : CC-BY-SA-3.0

El programa de trabajo para 2026 será ambicioso e incluirá actividades de comunicación, educación, incidencia y conservación centradas en el jilguero, con el objetivo último de "sensibilizar a instituciones, administraciones y ciudadanía". Un aspecto crucial de esta labor de incidencia será presionar para que "el proceso de desregulación propuesto por la Comisión Europea no amenace los avances logrados desde hace años gracias a la estrategia 'De la granja a la mesa' del Pacto Verde Europeo".

Esta estrategia, que la ONG defiende, promovía "la reducción de pesticidas peligrosos, la prohibición de su uso en zonas sensibles, y la aplicación de prácticas agrícolas sostenibles como la agricultura ecológica, la rotación de cultivos, el control biológico y la agricultura regenerativa y de precisión".