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Investigación

PFAS en todas partes: hallan niveles inesperados de químicos tóxicos en ballenas y delfines

No hay lugar al que no lleguen estos peligrosos compuestos artificiales, desvela un estudio científico

Delfines y cachalotes están también contaminados por PFAS

Delfines y cachalotes están también contaminados por PFAS / Pinterest

Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer

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Las sustancias perfluoradas y polifluoradas (PFAS) son una familia de miles de compuestos químicos diferentes, diseñados en laboratorio, y que están presentes en alimentos y objetos de uso cotidiano. La peligrosidad de muchos de ellos está demostrada por los científicos, pero casi nunca se prohíben por la laxitud de las normativas vigentes. Ahora, un estudio ha desvelado que las PFAS se encuentran incluso en animales que viven en las profundidades marinas, en los lugares más remotos de la Tierra.

Las ballenas y los delfines muestran niveles sin precedentes de contaminación por PFAS, según una investigación de Katharina Peters, ecóloga marina de la Universidad de Wollongong (UOW), Australia, y la Universidad Te Kunenga ki Pūrehuroa Massey (Nueva Zelanda).

Las profundidades oceánicas no se salvan

Los hallazgos efectuados por los investigadores desmienten la suposición de que las aguas profundas ofrecen protección contra las PFAS fabricadas por el ser humano en el laboratorio.

Los PFAS son fabricados en el laboratorio para múltiples artículos de consumo cotidiano

Los PFAS son fabricados en el laboratorio para múltiples artículos de consumo cotidiano / Agencias

Las ballenas y los delfines se consideran especies indicadoras porque reflejan las características de su ecosistema. “Esperábamos que las especies que se alimentan principalmente en aguas profundas, como los cachalotes, presentaran una menor contaminación por PFAS que las especies costeras, como los delfines de Héctor, que se encuentran más cerca de las fuentes de contaminación. Pero nuestros análisis demuestran que no es así: realmente no parece haber dónde esconderse de los PFAS”, afirmó Peters.

Publicados en Science of the Total Environment, los hallazgos son un motivo de preocupación sobre la salud de las especies marinas y el legado invisible que las sustancias químicas permanentes dejan en el medio ambiente.

En ballenas, delfines y cachalotes

Las PFAS son sustancias químicas artificiales que se acumulan a lo largo de la cadena alimentaria y pueden alterar los sistemas inmunitario, endocrino y reproductivo, lo que genera preocupación por la salud individual y de la población, tanto en humanos como en animales, incluidos los cetáceos.

Las PFAS están presentes también en el cuerpo humano

Las PFAS están presentes también en el cuerpo humano / Agencias

Los científicos analizaron tejidos de 127 animales de 16 especies de ballenas dentadas y delfines en aguas neozelandesas, desde delfines mulares hasta cachalotes. Para ocho de las 16 especies, incluyendo el delfín de Héctor, endémico de Nueva Zelanda, y tres especies de zifios, este descubrimiento fue una primicia mundial en el seguimiento de PFAS.

Los investigadores analizaron cómo la adquisición de sustancias químicas permanentes variaba según la especie, el sexo, la edad y el hábitat en el que viven y se alimentan predominantemente.

Frédérik Saltré, coautor del estudio e investigador de la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS) y el Museo Australiano, afirmó: "Incluso las especies de alta mar y con hábitats profundos están expuestas a niveles similares de PFAS, lo que pone de relieve cómo la contaminación generalizada, agravada por los factores de estrés climáticos, representa una amenaza creciente para la biodiversidad marina", afirmó. Esta investigación ha sido la primera de su tipo en evaluar los PFAS en una amplia gama de especies, durante el mismo período, que viven en diferentes hábitats marinos.