Biodiversidad marina

Así son las gorgonias, los corales mediterráneos amenazados por el calentamiento del mar

Los científicos comprueban que todavía están a salvo a partir de los 50 metros de profundidad

Así son las gorgonias, los corales del Mediterráneo amenazados por el calentamiento

Así son las gorgonias, los corales del Mediterráneo amenazados por el calentamiento / Universitat de Barcelona

L. Uquillas/Redacción

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Los bosques de gorgonias, un coral del Mediterráneo, ha sufrido en los últimos 15 años una mortalidad masiva debido al aumento de la temperatura del mar. Sin embargo, una investigación ha descubierto que a cierta profundidad esta especie resiste esos cambios, según ha explicado el investigador del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), Lorenzo Bramanti.

El investigador del CNRS ha señalado que “las gorgonias, primas de los corales, tienen un esqueleto flexible que no está hecho de carbonato cálcico como los corales de arrecife, sino de una proteína”. Tienen forma de árboles y son tan importantes que cuando alcanzan una “densidad suficientemente alta” forman unos “bosques animales” que se parecen mucho a las masas arbóreas, indica Bramanti a Efe Verde.

Desde el punto de vista ecológico, dice, esta metáfora de los bosques animales lleva a un “mejor entendimiento de lo que es un bosque debajo del mar”, porque da abrigo a diferentes tipos de especies que encuentran un medio ambiente favorable en el interior de ese bosque, lo que permite un aumento de la biodiversidad.

Por ello, su estudio ha definido a estos bosques animales el “Arca de Noé de las profundidades, un futuro para la biodiversidad”.

Ejemplares de gorgonia

Ejemplares de gorgonia / alexis rosenfeld/one ocean

Además, añade, las gorgonias, de las que existen 20 especies diferentes, tienen un papel en el “ciclo biogeoquímico de la de la materia”, porque transforma la materia orgánica.

Bramanti subraya que su estudio se centra en la gorgonia roja (“Paramuricea clavata”), la “más común, la que más mortalidad sufre y tiene la peculiaridad de encontrarse desde 20 hasta 200 metros de profundidad o más”.

Es una especie que se encuentra en el Mediterráneo noroccidental en España, Francia, Italia, pero también en Grecia y Turquía.

El proyecto está avalado por la Fundación ONE Ocean y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) -que ha invitado a Bramanti a presentarlo en su sede en París- y en colaboración con el CNRS y la unidad de investigación LECOB del Observatorio Oceanológico de Banyuls-sur-Mer de Francia tendrá una duración de dos años.

Mortalidad de las gorgonias por la temperatura 

El investigador del CNRS explica que en los últimos quince años se ha registrado una “mortalidad masiva de gorgonias” debido al aumento de temperaturas del agua marina en verano gracias a las olas de calor, con registros de “pérdidas de hasta el 70 u 80% en algunas poblaciones”.

Según Bramanti, los expertos pretenden “comprender los mecanismos” de esta mortalidad, que “es menor por debajo de los 30-40 metros de profundidad en el mar, distancia hasta la que una persona bucea normalmente”.

Señala que, desde hace unos años, se ha observado que las poblaciones de gorgonias “por debajo de los 40-50-60 metros de profundidad no tienen signos de mortalidad o signos muy bajos”, un hallazgo realizado por el investigador junto a expertos de ONE Ocean en profundidades de entre 50 y 150 metros.

Las gorgonizas sufren el calentamiento del mar

Las gorgonizas sufren el calentamiento del mar / Pinterest

La hipótesis es que “las olas de calor no llegan a esas profundidades más bajas”, por lo que se forman unos “refugios o cajas fuertes” en las que las gorgonias están protegidas del aumento de la temperatura.

No obstante, el investigador llama la atención porque, aunque por un lado puede ser “una buena noticia tener unas poblaciones de gorgonias todavía prístinas”, no se sabe por cuánto tiempo puede persistir esta situación, porque las olas de calor son cada vez más fuertes y frecuentes.

Por ello, explica, el proyecto tiene tres diferentes fases: recogida de muestras, análisis e investigación genética. Para la primera cuenta además con investigaciones y datos de otros estudios científicos.

Las larvas para su reproducción  

La segunda fase, señala, estudia que estas poblaciones son un refugio, porque son capaces de subsistir “sin depender de las poblaciones superficiales para la demografía”, la cual aumenta porque una vez al año las gorgonias, que están fijas al sustrato marino y no se mueven, sueltan unas larvas que sí lo hacen hasta encontrar un sitio donde asentarse, “algo que se transforma en una fórmula”.

Piden la creación de más reservas marinas protegidas para preservar las gorgonias

Piden la creación de más reservas marinas protegidas para preservar las gorgonias / sinc

La investigación genética determina el tiempo de vida de un bosque de gorgonias, porque, si no llegan “nuevos individuos”, el refugio es temporal y se acaba, y, por otro lado, también se intentar averiguar si las poblaciones de profundidades son autosuficientes -desde un punto de vista demográfico-.

La tercera fase incluye un estudio de los bosques de gorgonias existentes en pecios hundidos, cuya fecha de hundimiento le permitirá saber el tiempo de existencia de estos ejemplares.

Fomentar las áreas marinas protegidas

Añade que para estos estudios son muy valiosos los datos de monitoreo sobre la temperatura del agua marina que recoge el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (ICM-CSIC) en el Mediterráneo entre 0 y 40 metros de profundidad, aunque pretende que ese margen abarque hasta los 80-90 metros.

Estos datos “son una información muy valiosa que falta en mi puzzle”, sostiene, porque en investigación todo se hace en grupo.

Subraya que “hay que crear y promover la formación de áreas marinas protegidas (AMP) para la conservación de las gorgonias, y en las que también se pueden observar estas especies.

No obstante aboga por la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en cualquier sector, incluido el turismo, que es una decisión política para beneficiar que las profundidades marinas puedan convertirse en “refugios climáticos para los bosques marinos”.

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Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es