Viajar de manera sostenible

Dos rutas para recorrer Catalunya en coche eléctrico este verano (con mapa de puntos de recarga)

  • Estos itinerarios permiten no solo disfrutar al máximo de las vacaciones, sino también reducir el impacto ambiental del viaje gracias a la extensa red de puntos de recarga de Endesa X repartida por todo el territorio catalán

  • Una de las rutas recorre toda la costa catalana, de Cadaqués al Delta del Ebro, mientras que la otra descubre los parajes naturales de la Catalunya Central. En ambos casos, en vehículo eléctrico y sin emisiones contaminantes.

Vista de Cadaqués y el parque natural del Cap de Creus.

Vista de Cadaqués y el parque natural del Cap de Creus.

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Dicen que lo importante no es el destino, sino el camino que se sigue para llegar hasta él. Por eso, en verano, las rutas en coche se convierten en una llamada a la aventura. Hacerse a la carretera para dejarse sorprender por todos aquellos lugares que van apareciendo a la vista, y decidir sobre la marcha, improvisar, tomarse las cosas con calma... Pero también toca pensar en el planeta, así que mucho mejor si el recorrido se lleva a cabo en vehículo eléctrico. Y no, no hay ningún problema con la autonomía, porque la red de puntos de recarga de Endesa X es cada vez más extensa.

De hecho, estas dos grandes rutas por Catalunya lo demuestran. Tanto en el recorrido por el litoral de norte a sur, como en el circular por las comarcas interiores, los conductores cuentan con estaciones de recarga –también conocidas como electrolineras– cada 50 kilómetros o menos. Teniendo en cuenta que la autonomía de los vehículos eléctricos actuales supera tranquilamente los 300 kilómetros, la conclusión es que no hay ningún problema en viajar este verano por tierras catalanas en coche eléctrico, porque se podrán recargar las baterías en múltiples ocasiones. Además, la recarga es muy fácil con la ‘app’ JuicePass, tal y como se refleja en este vídeo:

Lo que sí hay es un gran beneficio: una clara reducción de las emisiones de CO2 y de la huella ambiental, sin olvidar el ahorro económico que conlleva, ya que se calcula que el consumo aproximado de un coche eléctrico es de 2,7 euros por cada 100 kilómetros, frente a los 8,75 euros de uno convencional. Además, todos los puntos de recarga de Endesa X cuentan con un certificado de garantía de origen verde, que garantiza que la electricidad proviene de fuentes renovables.

Estas son dos rutas por Catalunya –con ocho paradas cada una– para unas vacaciones llenas de aventuras, pero vacías de contaminación:

Ruta con vistas al Mediterráneo

La costa Mediterránea tiene una esencia común, reconocible por todos, pero también una gran diversidad, como si se hubiera querido dotar sus diferentre tramos de secretos particulares. Esa ruta es ideal para descubrirlos todos y se puede encarar de norte a sur, o a la inversa, o bien por tramos desde el lugar de origen, siempre con distintos puntos de recarga al alcance.

1-Cadaqués. Resguardada del bullicio por el terreno escarpado del parque natural del Cap de Creus, esta coqueta localidad marinera enamora por sus casitas blancas, sus calles empinadas y sus calas de rocas de agua cristalina. En el mismo Cadaqués hay un punto de recarga semirápida (baterías llenas en tres o cuatro horas).

2-Platja d’Aro: En apenas unos kilómetros, el visitante encuentra de todo en el triángulo formado por Platja d'Aro, más dinámica y con múltiples opciones de ocio; S’Agaró, con sus playas excepcionales; y Castell d’Aro, con su encanto medieval. El Centre d'Oci Parc d'Aro cuenta con un punto de recarga rápido (80% de la batería en media hora).

3-Tossa de Mar: Tumbarse tranquilamente sobre la arena bajo la protección de un castillo medieval no suele ser algo habitual. La Vila Vella de Tossa de Mar es el único ejemplo de población medieval fortificada que aún se conserva en el litoral catalán, así que vale la pena subir por sus callejones hasta la parte más elevada. Luego se puede seguir el camino para darse un baño en Blanes mientras se carga el coche eléctrico.

La playa de Tossa de Mar, con el castillo al fondo.

/ Archivo

4-Sant Andreu de Llavaneres (Maresme). A apenas media hora de Barcelona se despliegan todos los pueblos del Maresme, con unas playas dignas de una parada. Y también con una gastronomía basada en los productos locales que sirve para recargar fuerzas. En Sant Andreu de Llavaneres no solo se puede recargar el vehículo eléctrico sino también comprar su famosa coca.

5-Sitges. Por la mañana, playa. Luego un arroz frente al mar. Al atardecer, un paseo por sus calles para admirar su típica arquitectura modernista, como el Cau Ferrat, la casa taller del pintor y escritor Santiago Rusiñol. Y, por la noche, tomar algo en un bar con vistas privilegiados. Una jornada bien aprovechada en Sitges. Al día siguiente se puede visitar Vilanova i la Geltrú, donde también hay un punto de recarga.

6-Cambrils. Situado en el corazón de la Costa Daurada, Cambrils es la base ideal para explorar el entorno, de la Tarragona romana a Salou, de Reus al Priorat. Eso sí, por si mismo ya ofrece mucho por hacer, como bañarse en sus playas o pasear por su Barrio Marinero. Tanto alrededor de Tarragona como del propio Cambrils hay varios puntos de recarga semirápida.

7-L’Ampolla. Se trata de la puerta de entrada al Delta del Ebre por el lado norte. Vale la pena dejar el coche en L'Ampolla y recorrer en bicicleta la zona de la Bassa de les Olles, para disfrutar de un paisaje formado por el mar, los arrozales, la laguna y, por supuesto, los tranquilos y majestuosos flamencos.

Flamencos en el Delta del Ebro.

/ Archivo

8-Sant Carles de la Ràpita. Punto final de la ruta, llega el momento de tumbarse al sol (o a la sombra de una buena sombra) y descansar. Hasta ocho se contabilizan en el entorno de Sant Carles de la Ràpita entre las que destacan las de Capri y de Garbí, así como la playa natural del Trabucador. La bahía dels Alfacs es idónea para practicar deportes acuáticos, como el surf, el windsurf o el esquí náutico. Y sus cocina marinera es algo de otro mundo. Solo queda recargar al máximo el coche en el punto de recarga del Passeig Marítim antes de volver a casa.

Ruta circular por la Catalunya Central

Si bien en verano todo el mundo se debate entre mar y montaña, existe una tercera opción que tiene la ventaja de no estar tan masificada. Se trata de buscar aquellas comarcas de interior de la Catalunya Central que, a pesar de no tener tanta fama, guardan muchas sorpresas para aquel que sabe buscarlas. Esta ruta va en busca de paisajes naturales excepcionales y de muestras de patrimonio cultural y lo hace, además, con un impacto ambiental reducido, ya que existen un buen número de puntos de recarga para el coche eléctrico a lo largo de todo el itinerario circular.

1-Cardona. La ruta comienza por todo lo alto: el imponente castillo de Cardona (Bages), que se alza en la cima más alta para controlar todo el valle. Se comenzó a construir hace dos mil quinientos años y durante la edad media fue la residencia de los señores de Cardona. Una fortaleza inexpugnable, la última en caer en la Guerra de Sucesión. En la misma localidad hay un punto de recarga ràpida.

2- Mura. En pleno parque natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac se encuentra Mura, considerado como uno de los pueblos más bonitos de Catalunya. Al recorrer sus calles uno tiene la sensación de trasladarse a la época medieval, con sus casas de piedra y la iglesia románica de Sant Martí. Por si fuera poco, su entorno natural está lleno de parajes sorprendentes, como la Gorja del Pare y múltiples fuentes. La mejor forma de acceder en coche eléctrico es desde Manresa, donde hay varios puntos de recarga rápida.

Una de las casas de piedra de Mura.

/ Archivo

3- Igualada. Como capital de la Anoia, Igualada puede ser un buen punto de partida para descubrir los saltos de agua de toda la comarca, que permiten refrescarse del calor estival. Destacan la Riera de Carme, conocida por sus amplios saltos y pozos de agua; la Fou de Tous, un paraje húmedo en medio de una población de secano; la ruta de los Saltos de Agua de Cabrera d’Anoia, con hasta cuatro saltos de agua de gran belleza: y el Gorg del Nafre de Copons.

4- Castellterçol. Situado en medio del altiplano de la comarca del Moianès, Castellterçol disfruta de un entorno frondoso lleno de bosques y fuentes naturales, así como de una vistas de excepción desde cualquier monte cercano al Montseny, Montserrat e incluso el Pirineo. No es de extrañar que el hombre prehistórico decidiera instalarse allí, como demuestran los dólmenes de Padrós, Masclamí, Gavatx o Criac. En su núcleo urbano, que también merece una visita, hay un punto de recarga semirápido.

5-Montseny. Aunque hay que evitar las horas de más calor, una ruta por el Montseny siempre es una buena idea. En Aiguafreda se encuentra uno de los puntos de información del parque, desde donde parten algunos caminos y muy cerca se encuentra el pico del Tagamanent. Otra opción es acercarse a Viladrau, donde en el Espai Montseny se explican las leyendas de brujas y bandoleros. Para recargar el coche eléctrico, los puntos más cercanos son los de Centelles y els Hostalets de Balanyà.

6-Vic. Después de tanta naturaleza, toca profundizar en los orígenes urbanos de Vic. Junto al Templo Romano y los restos del Castell dels Montcada se encuentra el espacio Vicpuntzero, que organiza visitas guiadas en las que reinterpreta el conjunto arquitectónico de la iglesia barroca de la Pietat con su campanario y el yacimiento arqueológico de la Capella Fonda.

La catedral y el puente romano de Vic.

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7-Montesquiu. Después de caminar entre densos bosques de roble, haya y pino rojo, atravesados longitudinalmente por los meandros del río, aparece el Castell de Montesquiu. Sus orígenes se remontan a una torre o atalaya construida entre los siglos X y XI. Ahora acoge un punto de información, una exposición y un centro de recursos, y en él se realizan visitas y actividades vinculadas al parque natural que lleva su nombre. Muy cerca, en San Quirze de Basora hay un punto de recarga ràpido.

8-Pantano de la Baells. Las actividades acuáticas no solo pueden llevarse a cabo en el mar, sino que pantanos como el de la Baells son lugares idóneos para practicarlas. Se pueden practicar canoa, kayac, piragua, esquí náutico o ‘wakeboard’… También se organizan rutas guiadas que permiten no solo divertirse remando, sino también descubrir los lugares de interés de este embalse de 300 hectáreas. Por ejemplo, el monasterio de Sant Salvador de la Vedella, que emerge en el centro y que es el único vestigio del antiguo pueblo que quedo sumergido al construir el pantano.

¿Cómo y dónde cargar el vehículo privado?

Tanto para emprender un viaje durante las vacaciones como para el día a día, la clave para el uso de un coche eléctrico es la disponibilidad de puntos de recarga. Y aquí existen dos opciones:

-Carga privada. Se trata de un punto de recarga instalado en el aparcamiento de casa o del trabajo. Endesa, a través de Endesa X, facilita la instalación de la tecnología necesaria, con una solución integral para la recarga de vehículo eléctrico por menos de 1 euro al día. Además, esto permite disfrutar de una tarifa especialmente diseñada para vehículo eléctrico que permite programar la carga nocturna sin coste. La instalación la realiza un equipo de consultores y técnicos, que guía al cliente durante el proceso, desde la elección de la estación de carga más adecuada hasta su instalación.

-Carga pública: Se trata de aquellas estaciones de carga situadas en pueblos, ciudades y rutas de larga distancia, especialmente ideadas para cuando se necesite una recarga fuera de casa. Para usarlas solamente se necesita un cable cargador, tarjeta de crédito o la aplicación de uno de los operadores del servicio de recarga. Endesa X ofrece la ‘app’ JuicePass, que permite encontrar el punto de recarga público más cercano, reservarlo, y gestionar el proceso desde el móvil. Actualmente hay operativos más de 2.000 puntos de carga pública en España, 240 en Catalunya (420 plazas). La compañía tiene previsto instalar hasta el 2023 más de 8.500 nuevos puntos de recarga de acceso público en todo el estado, en centros comerciales, parkings, cadenas hoteleras, áreas de servicio, vía pública… Serán de recarga ultrarápida (100 km en 3 minutos), rápida (100 km en 20 minutos) o semirápida (100 km en 45 minutos). El objetivo es alcanzar los 36.000 puntos de recàrrega (públicos y privados) ya durante el 2022.