Despiertan de la hibernación

Un ganadero de Lleida denuncia que un oso ha matado a uno de sus carneros

  • El hombre halla el cuerpo de un animal con señales de haber sido devorado por un plantígrado, lo que supondría la primera agresión en la Vall d'Aran de esta primavera

Un ejemplar de oso pardo, captado por las cámaras nocturnas del Conselh Generau d’Aran.

Un ejemplar de oso pardo, captado por las cámaras nocturnas del Conselh Generau d’Aran.

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El Periódico

Un ganadero de la zona de San Martí de Corilha, en Gessa (Vall d'Aran) ha denunciado el primer ataque de oso de la temporada tras encontrar el cadáver de uno de sus carneros. Los Agentes de Medio Ambiente del Conselh Generau d'Aran que se desplazaron al lugar de los hechos han afirmado que el cuerpo del animal presentaba señales de haber sido devorado por un oso, aunque no han sido capaces de determinar si el plantígrado fue el causante de la muerte.

Ahora, los agentes han recogido los restos del animal para ser analizados, comprobar cómo ha sido devorado y ver si se puede determinar la verdadera causa de la muerte.

A pesar de que los agentes no pudieron confirmar que el carnero muriera por un ataque directo por parte del plantígrado, el Conselh Generau d'Aran ya ha anunciado, a través de un comunicado, que indemnizará al dueño de la res por la pérdida.

Despiertan con la primavera

Este se convierte así en el primer ataque de oso en esta primavera. Actualmente, y según el último censo realizado por el grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo, la comunidad de osos de los Pirineos se sitúa en los 52 ejemplares, 12 más respecto a los que se contabilizaron en el año anterior. Estos animales, que ya han afianzado su vida en los Pirineos, comenzarán a salir de sus cuevas durante estas fechas de calor, momento en el que terminan la hibernación.

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Durante los meses de invierno, muchos animales se sumergen en un estado de letargo que reduce su frecuencia cardiaca hasta el punto de que parecen un cadáver. Durante este periodo, los osos no se alimentan, sino que subsisten gracias a las reservas energéticas que sus cuerpos almacenan durante el resto del año. Por este motivo, se augura que en los próximos días comiencen a avistarse más osos hambrientos en los Pirineos.

Ahora, se espera que los osos, y sus crías, que suelen nacer durante estas fechas, vuelvan a poblar los bosques pirenaicos durante los meses de verano.

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