Casi el 11% de las muertes en España están causadas por la contaminación

  • El porcentaje asciende a uno de cada cinco fallecimientos en el mundo, según un estudio publicado en Environmental Research’

  • La cifra duplica a las conclusiones de investigaciones anteriores y con técnicas menos precisas

Imagen de archivo de la contaminación de Barcelona

Imagen de archivo de la contaminación de Barcelona / Alejandro García/ EFE

Se lee en minutos

En torno a 44.600 personas mayores de 14 años mueren cada año en España debido a la contaminación. Son unos 19.100 fallecimientos menos de los provocados hasta ahora por la pandemia, pero la primera cifra se repite, inexorablemente, cada año y representa el 10,7% de los decesos totales en España en mayores de de edad. El cálculo lo ha realizado la Universidad de Harvard, en colaboración con la de Birmingham, la de Leicester y el College London, en una investigación que concluye que una de cada cinco muertes en el mundo está causada por la contaminación atmosférica provocada por el uso de combustibles fósiles, como el carbón, la gasolina o el gasóleo.

Se trata del mayor cómputo realizado hasta la fecha. De hecho, el último estudio en esta materia, el ‘Global burden of disease study’, calculaba el número total de muertes derivadas de las partículas en suspensión en el aire, incluidos el polvo y el humo de los incendios forestales y las quemas agrícolas, en 4,2 millones de muertes mundiales. La nueva investigación, publicada en la revista ‘Environmental Research’, duplica esa cifra y concluye que 8,7 millones de personas murieron en el 2018 y sólo a causa de los combustibles fósiles.

“No es ninguna sorpresa –sostiene Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción-. Va en la línea con otros estudios y con la advertencia de la Organización Mundial de la Salud sobre que la contaminación es la principal causa de mortalidad que enfrentamos”. El problema es que “no son muertes fulminantes”, normalmente el aire que respiramos “merma la calidad y la esperanza de vida, lo que genera menos alarma” que otras situaciones, según advierte.

Las enfermedades

Las principales enfermedades que causa la contaminación atmosférica son los accidentes cardiovasculares o respiratorios, el asma, las alergias, el envejecimiento prematuro de los pulmones o cáncer de pulmón y deficiencias en el sistema inmunitario, entre otras dolencias. Pero también puede afectar al rendimiento escolar o al desarrollo cognitivo en niños, porque los colectivos más afectados, según Segura, son los ancianos y los menores, así como las personas con problemas respiratorios previos.

“Esperamos que al cuantificar las consecuencias para la salud de la quema de combustibles fósiles podamos enviar un mensaje claro a los responsables políticos y las partes implicadas sobre los beneficios de una transición a fuentes de energía alternativas”, sostiene Joel Schwartz, profesor de epidemiología ambiental de Harvard y uno de los autores del estudio.

El modelo en 3d

La principal novedad de la investigación es el uso de un modelo de química atmosférica en 3d, creado por la Nasa, que ha permitido a los expertos dividir el globo terráqueo en una cuadrícula y medir así los niveles de contaminación en pequeñas casillas. “En lugar de basarnos en promedios repartidos por grandes regiones, queríamos cartografiar dónde está la contaminación y donde vive la gente, para saber con exactitud lo que respira”, explica Karn Vohra, de la Universidad de Birmingham. Los estudios anteriores se basaban en observaciones por satélite y de superficie para estimar las concentraciones de partículas en suspensión de menos de 2,5 micras (las PM2,5), el problema es que estas imágenes no permiten distinguir entre las partículas procedentes de emisiones de combustibles fósiles de las del polvo o los incendios, según los autores.

Te puede interesar

A partir del modelo en 3d, los investigadores calcularon la concentración de PM2,5 y su impacto en la salud y constataron una mayor mortalidad por la exposición a largo plazo de estas partículas, emitidas sobre todo por el tráfico y los vehículos diesel, incluso en concentraciones bajas.

Y la conclusión es que las regiones con mayor contaminación, causada por combustibles fósiles, incluido el este de América del Norte, Europa y el sudeste asiático, tienen mayores tasas de mortalidad.